POR EL DETERIORO DE LOS ACTIVOS

Abengoa reserva 1.000 millones de pérdidas adicionales para rebajar la factura fiscal

La compañía aflorará deterioros adicionales en 2017 para poder usar los créditos fiscales a futuro, lo que beneficiará a los nuevos accionistas del grupo si sale adelante el rescate

Foto: Torre solar de Abengoa. (Reuters)
Torre solar de Abengoa. (Reuters)

Abengoa cuenta las horas para saber si los acreedores apoyarán el plan de reestructuración aprobado en agosto, lo que le permitiría poder continuar con su operativa y esquivar el que sería el mayor concurso de acreedores de la historia de España. Muchos de los inversores que han analizado las cuentas del grupo andaluz para decidir qué hacen con su posición aseguran que la multinacional aún deberá reconocer pérdidas adicionales de unos 1.000 millones de euros en 2017, unos números rojos que servirán a los nuevos accionistas para rebajar su factura fiscal con las respectivas haciendas públicas.

Así lo han confirmado fuentes próximas a los asesores de Abengoa, que en el primer semestre del año admitió un deterioro de sus activos que le llevó a perder 3.689 millones de euros. Unas minusvalías que se sumaron a los 1.213 millones que ya puso encima de la mesa en febrero de este año, tal y como adelantó El Confidencial, tras provisionar los problemas contables surgidos en 2015, cuando solicitó el preconcurso de acreedores.

¿Pero por qué Abengoa no reconoció a finales de septiembre todas sus potenciales pérdidas cuando presentó su balance del primer semestre para hacer borrón y cuenta nueva? La explicación es puramente fiscal, según fuentes próximas a la compañía. Aunque el equipo gestor de la multinacional calculó a 30 de junio que los deterioros de los activos distribuidos por todo el mundo podrían alcanzar los 4.800 millones, finalmente decidieron proponer al consejo de administración reducir los números rojos a 3.689 millones.

La compañía puede concluir que el valor recuperable es superior al precio actual de mercado, tal y como han hecho en numerosas ocasionesLa decisión es totalmente legal, porque la depreciación del valor de un activo es interpretable en función de la potencial generación futura de caja, la tasa de crecimiento, la inflación y hasta los tipos de interés. De ahí, la compañía puede concluir que el valor recuperable es superior al precio actual de mercado, tal y como han hecho en numerosas ocasiones —ACS en Iberdrola o Sacyr en Repsol— los inversores que han comprado participaciones en otras sociedades cotizadas.

Con esos 3.689 millones de pérdidas, Abengoa podrá aplicarse millonarios créditos fiscales en 2017 si, como prevé, consigue sacar adelante la reestructuración de su abultada deuda. Con el canje del pasivo por capital, la mejora de su salud financiera y la inyección de los 1.140 millones, la empresa de ingeniería espera poder volver a ganar dinero en los próximos ejercicios. Por ello, podrá utilizar las bases imponibles negativas generadas por los números rojos anteriores.

Al periodificarlo en el tiempo y guardarse minusvalías que, según las mismas fuentes, serán afloradas en la primera parte de 2017, la empresa dispondrá de más tiempo para acogerse a esta modalidad legal permitida por la Agencia Tributaria. Es exactamente lo mismo que ha hecho Codere, que, tras eludir el concurso de acreedores en 2014 y someterse a una dura reestructuración culminada en abril de este año, reconoció este verano unas pérdidas de 1.137 millones. La empresa de juegos ajustó el incremento patrimonial derivado por la inyección de capital al valor nominal de la deuda capitalizada.

Para los que presuntamente serán los nuevos accionistas de Abengoa, esta maniobra es clave, porque los bancos y 'hedge funds' que aporten el capital tendrán que reconocer de inmediato y en lo sucesivo la plusvalía generada por el citado incremento patrimonial, ya que compran algo que vale muy poco, pero que inmediatamente alcanza una tasación mucho más alta por la aportación de fondos propios. De esta manera, según han confirmado algunos de los fondos, compensan el pago de impuestos, si bien la mayoría tributan en países con normativas muy laxas.

Un nuevo consejero en serios problemas

Si el 75% de los acreedores apoya el plan de rescate, Abengoa tendrá un nuevo consejo de administración a finales de noviembre. Entre las personas que se sentarán en el órgano de gobierno está José Luis del Valle Doblado, presidente de la inmobiliaria Lar, pero también de GES Global Energy Services. La que fuera antigua filial de Abengoa atraviesa serios problemas de viabilidad, ya que debe pagar una deuda próxima a los 140 millones de euros el día 6 del próximo mes.

De no hacerlo, la compañía, propiedad del fondo británico de capital riesgo 3i, entrará en concurso de acreedores, según reconocen fuentes próximas a los acreedores, entre los que se encuentran BBVA, Sabadell, Santander y Bankinter. La empresa vasca lleva desde 2014 sin poder cumplir con normalidad sus obligaciones financieras, pese a lo cual los bancos le han facilitado seguir operando, al no ejecutar las garantías y concederle varias prórrogas. GES, como Abengoa, también cuenta las horas para que aparezca un comprador que la salve de la liquidación. Del Valle tiene un doble 'match ball'.

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