oficinas y promoción

Los Cereceda dividen La Finca en dos para cerrar su venta tras más de un año

Procisa, grupo dueño de La Finca, está próximo a cerrar su proceso de venta tras dividir su imperio en dos: oficinas y promoción. Axiare y Värde son los grandes candidatos

Foto: Una de las exclusivas urbanizaciones de 'La Finca' en Pozuelo de Alarcón (Madrid)
Una de las exclusivas urbanizaciones de 'La Finca' en Pozuelo de Alarcón (Madrid)

La venta de La Finca ha entrado en su recta final. Tras más de un año negociando diferentes alternativas, la familia García-Cereceda parece haber encontrado la solución en el clásico 'divide y vencerás', y ha optado por segmentar en dos grandes lotes el proceso de búsqueda de socios para su inmobiliaria Procisa.

Asesorados por N+1, los Cereceda han optado por buscar un compañero de viaje para su negocio promotor y otro para las oficinas, cuya joya de la corona es el Parque Empresarial La Finca, segmentación que permite afinar el tiro y conseguir elevar así la puja.

Aunque sendos procesos están todavía en fase de negociaciones, fuentes conocedoras aseguran que el acuerdo está próximo y que los principales candidatos para hacerse con el triunfo son Axiare, en lo que respecta al patrimonio de oficinas, y Värde Partners, en la actividad promotora.

Edificios de nuevos desarrollos de La Finca. (La Finca Real Estate)
Edificios de nuevos desarrollos de La Finca. (La Finca Real Estate)

Desde la socimi han reconocido a este medio que "Axiare Patrimonio, desde principios de año, está analizando oportunidades de inversión por un valor de 1.800 millones de euros. Durante estos meses, la compañía ha analizado todos aquellos activos que se enmarcan dentro de su estrategia de inversión (70% oficinas, 20% logístico y 10% otros)". Respecto a Värde, tras varias llamadas de El Confidencial, no ha sido posible obtener una respuesta.

La venta de Procisa se ha convertido en una compleja operación y, de hecho, la opción de dividirla en dos es la enésima alternativa que se ha puesto sobre la mesa para encontrar una salida a este proceso, que ha despertado el interés de numerosos fondos internacionales como Goldman, Apollo o Area Property, y de varias compañías españolas. Pero, hasta ahora, no ha conseguido llegar a buen puerto, principalmente por las dificultades para alcanzar un punto de acuerdo respecto a la gestión.

Imperio en horas bajas

La idea inicial de Susana García-Cereceda, hija del fundador de Procisa, Luis García-Cereceda, era buscar un socio que se hiciera con una participación del entorno del 30% y que inyectara los fondos que necesita la compañía, seriamente sacudida por la crisis inmobiliaria. Pero los principales candidatos que han analizado la operación han dejado claro su deseo de mandar, punto que siempre ha jugado en contra de un acuerdo, más allá de las clásicas diferencias de precio.

Aunque Procisa es conocida por ser la promotora de La Finca, se trata de un emporio mucho mayor, con importantes terrenos junto a la lujosa urbanización, y que también posee el parque empresarial del mismo nombre, un complejo de oficinas en Cardenal Marcelo Spínola, varios edificios repartidos por la capital, el proyecto de desarrollo de dos réplicas de la famosa urbanización de Somosaguas en La Romana (República Dominicana) y en Cartaya (Huelva), además del restaurante Zalacaín.

Vista aérea de la urbanización La Finca.
Vista aérea de la urbanización La Finca.

Sin embargo, se trata de un gigante venido a menos y ahogado por sus deudas. Con un activo de poco más de 850 millones de euros, un patrimonio neto de 172 millones y 566 millones de compromisos financieros con entidades de crédito, Procisa consiguió elevar sus ingresos de 2014, último ejercicio con cuentas auditadas, un 48%, hasta los 83,8 millones de euros, lo que no impidió cerrar el año con unas pérdidas de 19 millones.

El negocio promocional de Procisa se concentra en los ámbitos de La Finca, suya superficie original es de 339 hectáreas y donde cuenta con suelos para seguir construyendo y vendiendo viviendas unipersonales, y Casablanca, ubicado también en la elitista localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón, donde cuenta con 98 hectáreas y un campo de golf de nueve hoyos, cuyos usos se dividen en residencial y terciario.

Tras la aprobación definitiva del plan parcial de este segundo ámbito, la sociedad cuenta con 954.603 metros cuadrados, de los cuales, 100.000 están destinados a la construcción de 515 viviendas y otros 15.000 metros cuadrados a uso terciario, deportivo y comercial hotelero. Sobre parte del uso residencial de estos terrenos, la compañía tiene un compromiso de venta por 48 millones de euros. 

Por lo que respecta al negocio de oficinas y locales de negocio, la compañía suma casi 230.000 metros cuadrados en arrendamiento, además de 6.263 plazas de garaje, que le reportan unos ingresos de 34,6 millones, y eso que su grado de ocupación, al cierre de 2014, había caido al 86%.

Según aparece en las cuentas de Procisa, la compañía concede un valor neto contable de 432 millones a la suma de los terrenos que posee y del patrimonio en arrendamiento, aunque el grueso de esta cifra (un 60%) corresponde al segundo.

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