relevo en la gran 'teleco' española

Alierta confía el futuro de Telefónica a Pallete, un convencido de la revolución digital

El futuro primer ejecutivo de Telefónica afrontará el reto de conducir la metamorfosis digital de la teleco. Lleva más de tres años analizando los próximos pasos de la empresa

Foto: César Alierta (dcha.) y José María Álvarez-Pallete. (Reuters)
César Alierta (dcha.) y José María Álvarez-Pallete. (Reuters)

A José María Álvarez-Pallete, por aquel entonces consejero delegado de Telefónica, lo invitaron a la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Autónoma de Madrid en abril de 2013 para que hablara sobre 'Retos estratégicos internacionales'. Cuando tomó la palabra, matizó que prefería enfocar su ponencia desde otra perspectiva. "Lo he reinterpretado en 'lo que me quita el sueño por las noches", precisó. Y aunque reconoció que la crisis y sus consecuencias le quitaban ese sueño, su tono se volvió más grave para referirse a su principal temor: "Lo que me preocupa más es que no somos conscientes de que estamos viviendo la mayor revolución tecnológica que se ha vivido en la historia de la humanidad". 

Casi tres años después, aquel temor que le quitaba el sueño por las noches ha resultado clave en su designación como sucesor de César Alierta en la presidencia de Telefónica. José María Álvarez-Pallete, nacido en Madrid en 1963, se convertirá en el primer ejecutivo de la mayor operadora de telecomunicaciones de España y una de las mayores del planeta, para guiar su transformación hacia una compañía digital en un mundo digital.

 

Y distinto, sobre todo distinto. Porque en esa misma conferencia reconoció que siempre que la humanidad ha asistido a una revolución similar, "todo ha cambiado". "La tecnología resetea las cosas", sentenció. "Alierta ha considerado a Álvarez-Pallete como el directivo mejor preparado para favorecer el relevo y posicionar una vez más a Telefónica en la vanguardia, esta vez del sector digital", reconoce abiertamente la compañía en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para anunciar el relevo

'Matildes 2.0'

Revolución tecnológica, algoritmos, digitalización. Para un corredor de fondo como Álvarez-Pallete, capaz de cubrir los 42.195 metros del último Maratón de Chicago en tres horas y 35 minutos, quien no se suba a tiempo a esa carrera digital será expulsado del mercado. Da igual el nombre de la compañía o lo que haya sido en el pasado. Si las acciones de Telefónica, si las 'matildes', como las popularizó la campaña publicitaria protagonizada por José Luis López Vázquez a finales de los sesenta, quieren ser alguien en el mundo del siglo XXI, deben ser digitales. Disruptivas. Auténticas 'matildes 2.0'. 

Investido oficialmente como número dos de Alierta en septiembre de 2012, cuando fue nombrado consejero delegado -aunque, en realidad, venía a ser más un director de operaciones (COO) que un auténtico consejero delegado (CEO)-, Álvarez-Pallete ha tenido tres años y medio para tomar la perspectiva entre la Telefónica configurada por Alierta, que ha presidido la empresa durante 16 años, y esa futura Telefónica más digital que le corresponderá definir y liderar a él. 

Telefónica no puede ofrecer 'solo' servicios telefónicos e infraestructuras de redes o fibra óptica

No le quedará otra. Porque sus competidores ya no se limitan a Deutsche Telekom o Vodafone. Esto es, a las operadoras tradicionales. "Compito con Skype", afirmó en esa conferencia de 2013. Telefónica no puede ofrecer 'solo' servicios telefónicos e infraestructuras de redes o fibra óptica; el partido se juega en el terreno de los contenidos y en los servicios integrales ofrecidos a los clientes. Y desde esta perspectiva seguirá denunciando, como ha venido haciendo Alierta, lo que a juicio de Telefónica supone un trato fiscal y regulatorio asimétrico entre las operadores tradicionales y las denominadas OTT ('over-the-top'), es decir, las nuevas plataformas de servicios y conexiones tecnológicos como Google, Neftflix o Skype. 

Un financiero 'digitalizado'

Aunque Alierta lo ha elegido para guiar ese futuro, Álvarez-Pallete no vino de su mano. Lo 'fichó' el anterior presidente, Juan Villalonga, a comienzos de 1999. Procedía de la mexicana Cemex, donde vivió de cerca acontecimientos financieros tan relevantes como la crisis del sudeste asiático de 1997, que luego se propagó a otros mercados emergentes. Ese perfil financiero era precisamente el suyo. El que encajaba con su formación como licencido en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y el que desempeñó también a su llegada a Telefónica, donde primero se dedicó a labores financieras para luego ir asumiendo progresivamente más responsabilidades.

Esta progresión alcanzó un hito clave no solo en 2012, sino sobre todo en 2014, cuando Alierta lo posicionó ya como principal candidato a la sucesión. Fue hace dos años, en una reorganización clave en la cúpula de la compañía, cuando situó a Álvarez-Pallete por delante de Santiago Fernández Valbuena y Eva Castillo, dos personas de la confianza de Alierta, pero que desde ese momento quedaron relegadas en la carrera hacia la presidencia. 

Pallete ha tenido tres años y medio para tomar la perspectiva entre la Telefónica configurada por Alierta

Esa capa financiera le será muy valiosa como primer ejecutivo de la teleco. Porque la transformación digital le quitará el sueño, pero la financiera continúa siendo relevante. Sobre todo en el corto plazo. Telefónica está pendiente de cerrar la venta de su filial británica O2 a Hutchinson Whampoa, ya acordada entre las partes desde comienzos de 2015, pero que está a expensas de recibir la autorización de los reguladores europeos. De esa operación depende que la compañía aligere su deuda y afronte su compromiso con los accionistas en forma de dividendos. Al cierre de 2015, la deuda financiera neta de la compañía se acercaba a los 50.000 millones de euros y a las tres veces el beneficio bruto de explotación (oibda); el cierre definitivo de la venta de O2 situará esa ratio en las 2,3 veces.

En esta misma línea se insertan los planes de sacar a bolsa Telxius, la filial de infraestructuras de telecomunicaciones que la compañía ha presentado este año. Su salto al parqué también aliviaría el peso de la deuda, puesto que la matriz aspira a obtener 2.100 millones de euros, como mínimo, con la venta del 40% de las acciones

"Estoy enamorado de la compañía", confesó Álvarez-Pallete en aquella conferencia. Ahora tendrá que demostrarlo como nunca. Como el primer ejecutivo de la empresa. Se abre una nueva era. Para José María Álvarez-Pallete. Y para Telefónica. 

Empresas
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios