necesita más tiempo para arreglar sus cuentas

Cortefiel pide otra vez refinanciar sus 1.172 millones de deuda víctima de la cruz de Zara

La compañía textil, propiedad de tres fondos de capital riesgo, quiere alargar un año más el pago de sus abultados créditos ante la imposibilidad de ser vendida y salir a bolsa

Foto: El 'skater' parisino Lofti Lamaali, imagen de Cortefiel para su sastrería de hombre, protagoniza una demostración delante de una de sus tiendas. (EFE)
El 'skater' parisino Lofti Lamaali, imagen de Cortefiel para su sastrería de hombre, protagoniza una demostración delante de una de sus tiendas. (EFE)

Cortefiel ha provocado un agujero difícil de coser a CVC Capital Partners, PAI Partners y Permira, los tres fondos de capital riesgo que compraron la empresa textil en 2005 por 1.350 millones de euros. Ante la imposibilidad de venderla y de sacarla a bolsa, como han intentado en los últimos meses, estas firmas de 'private equity' han pedido por quinta vez refinanciar los 1.172 millones que el grupo español arrastra desde hace más de una década.

Según indican fuentes del sector, Cortefiel, cuyos dueños domiciliaron la titularidad de las acciones en Luxemburgo para pagar menos impuestos, ha solicitado a sus acreedores alargar un año el vencimiento de sus créditos solicitados por primera vez en 2005 para financiar la adquisición. La sociedad, propiedad de la marca del mismo nombre, así como de las enseñas Pedro del Hierro y Women'secret, debe devolver los préstamos en marzo de 2017, cuyo vencimiento ya fue alargado en 2007, 2009, 2012 y 2014.

CVC, PAI y Permira han pedido ahora extender hasta marzo de 2018 el abono de la deuda para ganar tiempo e intentar vender la compañía mediante un proceso competitivo. Los tres fondos contrataron a Goldman Sachs en septiembre para que buscase un comprador, ya que al último de los tres 'private equity' le expiraba el vehículo a través del cual hizo su inversión. De no traspasar sus acciones, Permira debería devolver el dinero a sus 'limited partners' o inversores, con la consiguiente penalización en forma de menos comisiones de gestión para sus directores generales.

CVC, PAI y Permira han pedido ahora extender hasta marzo de 2018 el abono de la deuda para ganar tiempo e intentar vender la compañía

Al no fructificar la venta a un comprador directo, Goldman Sachs puso en marcha la salida a bolsa como camino para desprenderse de las acciones. Pero, como publicó El Confidencial el 21 de enero, la tormenta bursátil y la mala campaña de venta de invierno y Navidad hicieron imposible lanzar una Oferta Pública de Venta (OPV). Ante el fracaso de las dos opciones, los tres fondos han optado por solicitar un año más de plazo para pagar la deuda, estructurada en cinco tramos, con tipos de interés que oscilan entre el Euribor más un diferencial del 4,25% y el 6,75%.

La compañía confía en obtener al menos el apoyo del 75% de los acreedores para sacar adelante la quinta refinanciación en once años, pero algunas entidades se han rebelado al comprobar que tan solo se trata de patadas hacia adelante para alejar el problema en el tiempo. De hecho, la semana pasada, un banco extranjero vendió 100 millones de euros en deuda de Cortefiel, que fue recomprada inmediatamente por el propio CVC Capital Partners, a través de su fondo buitre o 'distress', CVC Creditor Partners.

El riesgo de ejecución

La intervención a través de esa filial es fundamental para conseguir la aceptación del mínimo exigible -el 75% de la masa acreedora- por la normativa británica para homologar la extensión del plazo de pago. De esta manera, los bancos que no estén de acuerdo tienen que suscribir la opinión de la mayoría, maniobra a la que Cortefiel ya se ha acogido en varias ocasiones. El riesgo que corre la empresa textil y sus accionistas es que, en caso de no lograr ese respaldo, la banca tiene “una opción de compra para las entidades financiadoras en caso de un deterioro significativo de los resultados del grupo”, tal y como se firmó a mediados de 2014. Es decir, una opción para ejecutar las garantías, que son precisamente las acciones de la compañía. Por ello, CVC salió al rescate y compró la deuda para evitar que cayera en manos beligerantes.

Amancio Ortega en una imagen de archivo. (EFE)
Amancio Ortega en una imagen de archivo. (EFE)

A los problemas financieros de Cortefiel se suman los de organización, ya que a principios de este mes de marzo se conoció la destitución de Ramón Gago como director general de la cadena de ropa. Gago, que había sido fichado apenas un año antes de Inditex, fue reemplazado por Jaume Miguel, ex responsables de Women´secret. El ejecutivo había estado cerca de 25 años en el grupo gallego de Amancio Ortega, a quién se responsabiliza de forma indirecta de los intentos fallidos de reflotamiento de Cortefiel. “Es la cruz negra que mata a todos los competidores”, explica un banquero de inversión.

Con cerca de 100 millones de Ebitda, Cortefiel lleva más de un lustro con pérdidas netas. Desde que CVC, PAI y Permira entraron en su capital, el grupo que fuera de la familia Hinojosa, ha registrado pérdidas de unos 500 millones de euros, lo que ha deteriorado su patrimonio. “Pese a la mejora de las ventas y del resultado operativo en 2014, la compañía apenas tiene 'equity' (capital) por su abultada deuda”, argumentan desde otro banco internacional.

El grupo textil Cortefiel cuenta con más de 9.000 empleados, tiene una red de ventas de más de 2.040 tiendas y está presente en más de 70 países a través de sus cinco cadenas: Cortefiel, Pedro del Hierro, Springfield, Women'secret y Fifty Factory.

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