SEGUIRÁ PAGANDO LOS DOS EUROS POR SUS CLIENTES

El Gobierno fuerza a ING a buscar más socios para no tener que asumir las comisiones

La nueva norma sobre comisiones en los cajeros aprobada el viernes deja a ING Direct en el mismo brete en que se encontraba, lo que le fuerza a buscar más pactos aparte del alcanzado con el Popular

Foto: Sede del grupo ING en Fráncfort. (EFE)
Sede del grupo ING en Fráncfort. (EFE)

La solución salomónica adoptada por el Gobierno para las comisiones por sacar dinero en los cajeros de otros bancos deja a ING Direct -el principal perjudicado por este pago- donde estaba antes. Aunque el real decreto-ley impide cobrar esta comisión directamente a los clientes, permite cargársela a su banco, y este decidirá si se la traslada o si la asume él. Lo cual deja al banco holandés en la misma situación en que se encontraba antes, en el brete entre asumir este coste con el consiguiente perjuicio para sus cuentas o repercutirlo a los clientes con el riesgo de una fuga masiva.

Caixabank, la entidad que inició esta guerra, como adelantó El Confidencial en febrero, ya ha mostrado su intención de pasar a cobrar los dos euros por usar sus cajeros a los bancos en vez de a los clientes, tal como establece la nueva norma. Según distintas fuentes del sector, la intención de los grandes bancos (Santander y BBVA) es imitarla, como también tenían previsto hacer con el sistema anterior. Las fuentes añaden que el estándar va a seguir siendo de dos euros por cada operación.

En esta tesitura, el banco que dirige en España Almudena Román ha adaptado a la nueva situación el pacto que había alcanzado con el Banco Popular para no cobrar a los clientes del banco naranja a cambio de una comisión inferior a los famosos dos euros. Según algunas de las fuentes citadas, ahora se aplicará este acuerdo para los pagos que tendría que hacer ING Direct, no los clientes directamente, según el real decreto-ley, pero la conclusión será la misma: el banco naranja pagará al Popular una tarifa para que sus clientes puedan sacar gratis en los cajeros de la entidad que preside Ángel Ron.

Para el Popular, tiene más sentido cobrar una comisión más baja -aunque teóricamente al menos igual a la tradicional tasa de intermediación de 0,60 euros- a ING a cambio de que mucha gente opere en sus cajeros al convertirse en banco de referencia de los citados 3,21 millones de usuarios del banco naranja, que cobrar dos euros por muchas menos personas que, además, solo van a generar esa comisión una vez si ING se la repercute porque inmediatamente después se van a cambiar de banco.

ING necesita más socios... ¿Sabadell?

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

Ahora bien, Popular solo le ofrece 2.700 terminales y con poca capilaridad en muchas zonas del país. Almudena Román explicó a El Confidencial antes de la nueva norma que estaba considerando varias alternativas, como acuerdos con otras entidades o asumir el coste a cambio de imponer condiciones a sus clientes -importe mínimo a retirar o número de operaciones al mes- como han decidido EVO o Mediolanum. Ahora, dado que el texto legal no mejora su posición, cobra más importancia adoptar estas medidas para salvar esta apurada situación.

Según otras de las fuentes consultadas, una de las entidades que podría ser proclive a pactar con ING es Sabadell. El banco que preside Josep Oliu tiene mucha más presencia que el Popular en varias zonas de España (País Vasco, Asturias, Cataluña o Levante) y le puede interesar mucho un acuerdo de este tipo, dado que tiene que revisar el acuerdo que firmó con Bankia y las cajas de la red Euro6000 para no cobrar comisiones a los clientes de las demás entidades. Y le puede salir más rentable un pacto con ING que este compromiso. El acuerdo con el Popular no implica exclusividad ninguna.

Redes cuestionadas y más pagos en efectivo

Sea como fuere, el banco holandés está obligado a mover ficha si quiere escapar del brete en el que le había puesto la comisión inventada por Isidre Fainé y que no alivia la nueva norma gubernamental. Además, esta nueva situación probablemente tendrá otras consecuencias que van a cambiar el paisaje bancario español. Por ejemplo, si las entidades deben alcanzar acuerdos bilaterales o multilaterales entre ellas, no parece que tenga mucho sentido la existencia de redes como las tradicionales de 4B, Servired o Euro6000.

Por otro lado, la medida aprobada por el Consejo de Ministros del viernes resulta contraproducente para el objetivo declarado del Ejecutivo de potenciar los pagos con tarjeta en detrimento del efectivo. Con esta estructura de comisiones entre bancos, una de las respuestas lógicas es exigir un importe mínimo por retirada para que las entidades asuman la comisión y no la repercutan a sus clientes, lo cual paradójicamente hará que se saque más dinero en efectivo de los cajeros.

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