CEDErá todo el negocio inmobiliario

Jacinto Rey se apoya en el Popular para dejar la deuda de San José en 400 millones

La aparición del fondo Värde Partners en alianza con el Banco Popular ha dado un giro a la refinanciación de San José, que Jacinto Rey quiere cerrar este mes

Foto: El presidente del grupo San José, Jacinto Rey. (Efe)
El presidente del grupo San José, Jacinto Rey. (Efe)

El reparto definitivo de la deuda entre el negocio de la construcción y la filial inmobiliaria constituye el elemento clave de las negociaciones que ultima Jacinto Rey para la refinanciación del Grupo San José. El empresario gallego ha encontrado en el Banco Popular el principal adalid para alcanzar un pacto que se pretende cerrar en el plazo máximo de un mes. El objetivo es aligerar el peso de la nueva compañía, que nacerá con una cifra máxima de deuda de 400 millones, una cuarta parte de los 1.626 millones que acumula la entidad en su actual balance consolidado.

San José ha proclamado ante la CNMV el avance de las adhesiones que aglutina su propuesta de convenio y que suponen más del 75% de la masa de acreedores. Con estas credenciales, la compañía transmite un mensaje de tranquilidad que al mismo tiempo pretende utilizar de reclamo para el resto de bancos que aún se muestran reticentes a suscribir un acuerdo. Entre estos últimos se incluyen precisamente las grandes entidades españolas, como Santander o BBVA, que han transferido la mayor parte de su deuda pero que todavía mantienen posiciones residuales en el pasivo de la compañía.

El empresario podría alcanzar un pacto definitivo con el Banco Popular en el plazo máximo de un mes

El ‘renacimiento’ de la constructora que preside Jacinto Rey se traduce en una especie de viaje por el túnel del tiempo para superar el trauma padecido a raíz de la fusión con la inmobiliaria vallisoletana Parquesol en 2008. La adquisición exigió un esfuerzo financiero que obligó posteriormente a renegociar deudas por valor de 1.200 millones con un grupo de bancos en abril de 2009. San José quiere recuperar los pasos perdidos desde esta última fecha y pasar página a una aventura que ha estado a punto de llevarse por delante todo el grupo empresarial.

La solución que se propone pasa por la transferencia a los bancos de todo el negocio de la filial inmobiliaria, estructurado tras la absorción de Parquesol y que, a la postre, serviría como garantía colateral para asegurar la salvación de la sociedad matriz. Las entidades financieras recibirán títulos de una sociedad de desarrollo urbanístico y promoción residencial que deberá asumir deudas equivalentes al importe principal del mencionado crédito sindicado. La nueva San José reanudará su actividad tradicional como empresa constructora con una carga limitada y razonable para sufragar su plan de expansión, orientado principalmente al mercado de Latinoamérica.

El primer punto de destino en la hoja de ruta de Jacinto Rey se sitúa en Chile, donde San José ha intensificado sus relaciones con el Gobierno de Michelle Bachelet de cara a un acuerdo que garantice el desarrollo de los programas de infraestructuras sanitarias que la empresa española opera en el país bajo régimen de concesión. Los problemas financieros se han extendido también a la explotación de los dos grandes hospitales de Maipú y La Florida, cuyos subcontratistas han amenazado con instar a la quiebra ante los problemas de impagos derivados del retraso de las obras.

Grúas sobre el cielo madrileño. (Reuters)
Grúas sobre el cielo madrileño. (Reuters)

Emisión de obligaciones en Chile

San José ha alegado circunstancias ajenas, entre las que se incluyen distintas huelgas de trabajadores en servicios públicos de Chile, que han obligado a modificar los proyectos y a incurrir en costes adicionales que deberán ser reconocidos por los organismos oficiales. Mientras se aclara la situación, la empresa española ha decidido asumir la iniciativa en busca de una solución financiera y prepara una primera emisión de obligaciones por valor de 200 millones de euros destinada a amortizar parte de las deudas como muestra de buena voluntad con vistas también a la obtención de próximas concesiones de autopistas en Chile.

La solución propuesta pasa por la transferencia a los bancos de todo el negocio de la filial inmobiliaria

La reestructuración financiera y operativa de San José constituye la punta de lanza de una diversificación que contempla, además, la construcción de sendos parques de viviendas sociales en Perú y Argentina. Jacinto Rey se muestra ahora más optimista en su afán por recuperar los pasos perdidos hace seis años, cuando el estallido de la burbuja inmobiliaria puso en jaque a los grandes reyes del ladrillo que dominaban la escena empresarial. Cuando nadie daba un duro por la refinanciación, el constructor gallego ha encontrado un ‘mirlo blanco’ gracias a la aparición repentina de Värde Partners como acreedor preferente del grupo.

En los últimos meses, este inversor extranjero ha adquirido la mayor parte de la deuda acumulada por San José con los Bancos Santander, BBVA, Sabadell y Barclays, lo que sitúa a Värde Partners en un lugar parejo al del Banco Popular dentro del pasivo financiero de la entidad. Entre los dos acumulan préstamos por valor de 900 millones, con la circunstancia añadida de que ambos participan de una misma sensibilidad a la hora de negociar con la constructora. No en vano, Värde Partners fue uno de los compradores de la plataforma inmobiliaria y del negocio de tarjetas que la entidad presidida por Ángel Ron puso a la venta en finales de 2013. La relación de negocio entre el Banco Popular y sus aliados del fondo buitre son determinantes para llegar ahora a un rápido acuerdo con San José.

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