SÓLO HAY 12 DESTILERÍAS EN ESPAÑA

El increíble auge de las ginebras españolas

Hay una bebida alcohólica que se mantiene en boga a pesar de la crisis, la ginebra. En España se comercializan más de 200 marcas de ginebra

Foto: El increíble auge de las ginebras españolas

Ya nadie discute que, si hay una bebida alcohólica que se mantiene en boga a pesar de la crisis, esa es la ginebra. Tanto que, a día de hoy, en España se comercializan más de 200 marcas de ginebra, de las calidades y características más variopintas. Con un efecto directo: ha dado origen a una industria nacional que trata de ajustarse a los paladares patrios. Pero no es oro, ni London gin, todo lo que reluce.

“Actualmente se venden como españolas unas 60 marcas de ginebra pero aquí sólo hay 10 o 12 destilerías. Yo creo que hay gente que se está saltando la legislación”, asegura David Martínez, uno de los dos socios de la destilería Siderit, situada en la localidad cántabra de Torrelavega.

Más que de legislación se debe hablar de requisitos. Para elaborar cualquier bebida alcohólica de alta graduación, sea del tipo que sea, se deben cumplir unos métodos de producción, según explican desde la Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE). Una reglamentación que, apuntan, se establece tanto a escala comunitaria como nacional y recoge una serie de parámetros mínimos.

En el caso de la ginebra, se trata de una bebida espirituosa aromatizada con bayas de enebro (Juniperus Communis L.) y otros aromas. En todos los gin, el sabor de enebro debe ser predominante y el grado de alcohol mínimo de 37,5%. Según el reglamento de la UE aprobado en 2008, hay tres métodos de producción: el ya mencionado gin, sin más apellidos; el gin destilado, cuya base de alcohol inicial debe ser, como mínimo del 96%; y el London gin, para el que no pueden utilizarse ningún tipo de colorante ni edulcorante y que posee más sabor a nebrina, el citado fruto del enebro. Entre las marcas españolas hay nombres que, prácticamente, abarcan casi todos los puntos cardinales: Nordes (Galicia), Ginbraltar (Zaragoza), Xoriguer o Ginnesia (ambas menorquinas), Level Gin (Tarragona) o Macaronesian Gin (Tenerife).

Sin embargo, lo habitual para muchos consumidores es oír hablar de ginebras 'premium'. “Cualquier condición adicional que se incorpore al proceso de producción y redunde en su calidad hará que el producto sea premium, aunque no hay ninguna legislación al respecto”, asumen desde la patronal. “Así, el número de veces que ha sido destilada puede marcar la diferencia en el sabor, junto con los ingredientes botánicos que se añaden en el proceso y que sirven para dotar de aroma y gusto final al producto”, matizan.

No es un proceso fácil. “La calidad viene determinada a través de la reglamentación denominada London gin”, asegura el presidente del grupo Rives, Augusto Romero Haupold. Explica que esta “se basa en 10 semillas principales destiladas en alambiques de cobre, en la pureza del alcohol y en la calidad del agua”. “Solo las ginebras producidas bajo este criterio pueden certificar la calidad del producto”, enfatiza.

“Sin embargo, en España se están comercializando ginebras que no cumplen estos requisitos perjudicando a los productores que sí las cumplen”, critica Haupold. “Podríamos decir que añadir romero a una ginebra no la hace más mediterránea. La calidad la determina la pureza de su destilación”, recalca.

El Gin Tonic de moda

Aunque los gin tonic sigan de moda y España haya superado a Inglaterra en el consumo de ginebra, esta sigue sin ser la bebida alcohólica preferida por los españoles. De los 220 millones de litros de espirituosas que se beben anualmente en España, alrededor del 15% corresponde a la ginebra. Por delante, aún están el ron oscuro (que supone el 17% del consumo) y el whisky  27%. Pero, mientras estas dos últimas están de capa caída, la ginebra crece a un ritmo anual de entre el 5% y el 6%. Además, a diferencia de otras bebidas, en España sí existe una ginebra con denominación geográfica protegida: el gin de Menorca, que aprovecha el enebro autóctono de la isla.

En un mercado tan competitivo, donde marcas como Beefeater, Tanqueray o Seagram concentran gran parte del consumo, los productores españoles tratan de diferenciarse. “Nosotros producimos muy poquito, 24.000 botellas. Más que un producto premium somos gourmet”, asegura David Martínez, que puso en marcha Siderit junto a su socio Rubén Leivas. “Utilizamos, por ejemplo, alcohol de centeno, agua de manantial o corteza de mandarina. Nosotros venimos de la ingeniería, habíamos hecho bodegas y microcervecerías y decidimos hacer algo para nosotros mismos. Invertimos en el proyecto unos 250.000 euros y solo somos cuatro personas; somos rentables y vamos ganando cuota de mercado. Estamos contentos”, concluye.

Los productores de ginebra señalan, además, que en el auge de la ginebra hay un componente esencial: el consumo femenino. "Las mujeres beben principalmente gin tonic porque el producto en sí es más ligero que otras bebidas espirituosas", asegura el presidente de Rives. Y, matiza, porque tiene un efecto saciante, debido a la tónica. “Es sorprendente, porque el boom del gin tonic se debe sobre todo a las mujeres”, incide en la misma dirección el cofundador de Siderit. 

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