CARLOS SÁNCHEZ MATO / CANDIDATO EN MADRID

"El votante del PSOE tiene dos papeletas en Madrid: la de Pepu y la de Carmena"

El que fuera concejal de Economía de Madrid hasta que Carmena lo cesó por tratar de oponerse a la Ley Montoro se presenta ahora en una lista alternativa con IU, Anticapitalistas y Ganemos

Foto: Carlos Sánchez Mato. (Fotos: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato. (Fotos: Enrique Villarino)

Carlos Sánchez Mato (Madrid, 1970) fue concejal de Economía y Hacienda de Madrid hasta que Manuela Carmena lo cesó por tratar de oponerse a la Ley Montoro. Ahora encabeza la candidatura Madrid en Pie para las elecciones al Ayuntamiento de Madrid del próximo domingo, la lista alternativa que agrupa a IU, Anticapitalistas y Ganemos. Dicen mantener la esencia original del proyecto que en 2015 llevó a esta confluencia a conquistar el ayuntamiento contra todo pronóstico. Las encuestas anticipan que tendrán dificultades para obtener representación y desde Podemos han incrementado durante los últimos días los guiños de apoyo a esta lista tras romper con Carmena. "El votante del PSOE tiene dos papeletas en Madrid: la de Pepu y la de Carmena", explica Sánchez Mato, economista y cristiano de base de larga tradición política y al que le quedan un par de asignaturas para terminar Derecho.

PREGUNTA. En esta campaña, hay continuas apelaciones al voto útil. Mucha gente dice que si no llegan al 5%, no obtienen concejales y gana la derecha, será su culpa.

RESPUESTA. Respeto a quienes consideran que la utilidad del voto se mide desde el punto de vista de las encuestas, pero yo me quedo con otras encuestas, como una asamblea en la que participaron cientos de taxistas con nosotros el pasado viernes y había un cartel grande que ponía "el voto útil es el que das a quien te defiende". Estamos absolutamente convencidos de que nuestra candidatura es un voto doblemente útil, porque ha quedado huérfano el espacio de Ahora Madrid. En 2015, se fraguó una confluencia electoral que respondía a unos intereses que estaban a la izquierda del PSOE y con un programa muy potente elaborado por miles de personas, y ese espacio desgraciadamente Manuela Carmena lo abandonó. Lo hizo en septiembre, cuando sin avisar a nadie dijo que Ahora Madrid había pasado a mejor vida, que era cosa del pasado. El abandono de ese espacio por parte de Manuela, continuado por lo que hizo Íñigo Errejón en la comunidad, dejó ese espacio huérfano. Nuestra obligación es responder a esa necesidad de defensa de los intereses generales y de esa herencia del programa y de formas de democracia radical.

Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)

P. Dice que lo abandonó en septiembre, pero ese abandono no ocurre de un día para otro.

R. Me refiero a cuando lo dijo públicamente, tras convocar una rueda de prensa, a la que yo acudí como uno más, y me enteré allí de que Ahora Madrid ya no era el instrumento que había sido y que había demostrado su capacidad para reunir a gentes muy diversas con el objetivo común de poner fin a más de dos décadas de Gobierno popular en la ciudad, y lo conseguimos. Entonces Carmena cerró el partido político instrumental y también decepcionó a mucha gente, que entendió en ese momento que esa forma de hacer política municipal, aupada por el impulso de ese Madrid rebelde del 15-M, había pasado a mejor vida. Nosotros creemos que hacía falta en 2014-2015 y ahora, si cabe, hace más falta todavía.

Estamos convencidos de que nuestra candidatura es un voto doblemente útil, porque ha quedado huérfano el espacio de Ahora Madrid

P. Más allá de que no conserve esa esencia, porque no participan los mismos actores, ¿cómo se concretaría en su opinión ese viraje de Ahora Madrid a Más Madrid en lo programático?

R. Yo creo que es un viraje que no lo vemos por primera vez en Manuela y determinadas personas que la han acompañado en esa operación de dinamitar el espacio común. Estamos hablando de eso que en ocasiones se ha llamado gobernismo o posibilismo e, incluso, alguno lo llama realismo. En mi opinión, no corresponde a esta última expresión, porque si algo nos hemos dado en estos cuatro años de gobierno es un baño de realidad, pero que es todo menos desconocido para quienes nos presentamos en esta candidatura en 2015. Sabíamos que los poderes económicos, políticos y financieros iban a evitar a toda costa que pudiéramos llevar a cabo un programa de transformación profunda de la ciudad. Éramos conscientes de que levantar las alfombras con la auditoría de la deuda y las políticas públicas no iba a ser ni fácil ni aplaudido por la derecha, o que actuar para mejorar la situación de desequilibrio territorial y paliar los problemas de desigualdad iba a requerir un impulso presupuestario muy potente. Quienes cambiaron de posición para adecuarse a las presiones son quienes tienen que explicar por qué lo hicieron. A quienes intentamos desarrollar el programa se nos puede achacar cualquier cosa menos incoherencia.

P. ¿Dice que Carmena se ha plegado a los intereses de lo que denomina poderes económicos?

R. Es un hecho que cuando se toman medidas, por más que se quiera decir que gobernamos para todos y todas, las medidas que se toman en un Gobierno es verdad que afectan a todo el mundo pero no benefician a todos de la misma manera. Cuando tú actúas para, por ejemplo, limitar los horarios comerciales en una zona de ocio, o favoreces a los vecinos en su descanso nocturno o favoreces a los dueños de estos locales. Es lo mismo que cuando actúas con ordenanzas fiscales y decides subir el IBI de las actividades económicas de patrimonios muy elevados, que perjudicaron a 3.000 contribuyentes y a 2,5 millones les beneficiaron. Sí gobernamos para todos, pero no beneficiamos a todos, porque hubo algunos que protestaron por estas decisiones. También cuando investigamos los vergonzosos pufos y expolios del PP durante más de dos décadas y sacamos a la luz cosas que eran conocidas, como la venta de 2.800 viviendas de la EMVS, pero destapando las irregularidades concretas que llevaron a una condena del Tribunal de Cuentas responsabilizando a Ana Botella y su Junta de Gobierno por quebranto contable. Lógicamente, eso no nos hace simpáticos a ojos de ciertas personas. No se puede estar en una posición de equidistancia cuando ha habido expolio de patrimonio público o cuando hablas de cómo hacer tu política fiscal o de cómo te gastas el dinero. Eso hace patente que Carmena ha tomado su decisión.

La función de Luis Cueto como coordinador de la Alcaldía ha sido la de conseguir ventajas para grandes empresas

P. Internamente, se señala a Luis Cueto, coordinador de la Alcaldía, como correa de transmisión de esos poderes económicos. Ahora Carmena lo propone para dirigir una Concejalía de Empresas. ¿Qué papel ha tenido?

R. La función que ha tenido la coordinación general de la Alcaldía, que es el puesto que ocupaba el señor Cueto, ha sido más de conseguir ventajas para empresas, sobre todo grandes, en nuestra ciudad. Nosotros hemos dejado muy claro que si algo hace falta es que en esta ciudad se cubran las necesidades de la inmensa mayoría de gente que no tiene padrinos. Estas grandes empresas están suficientemente asesoradas y tienen suficientes recursos como para no necesitar una ventanilla especial. Me parece lamentable.

Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)

P. ¿Cuándo fue la última vez que habló con Carmena?

R. Hace muy poquito, una semana.

P. ¿Tienen buena relación?

R. Sí, sí. Es muy fácil hablar con ella, hablamos de cuestiones de distrito para que haga llamadas que necesitamos, etc. Hay buena relación humana, aunque tengamos diferencias políticas de calado en cosas que ya se saben.

P. ¿Esas diferencias comenzaron a verse desde el primer día o cuándo diría que empezaron a hacerse casi insalvables?

R. Cuando comenzamos a plantear los primeros Presupuestos y desde el primer momento el PP hizo todas las presiones posibles para que depusiéramos nuestra actitud de destinar ese dinero a la gente. No es una batalla personal mía, era conocido por todo el Gobierno, y lo que Carmena dejó claro, por escrito y en público, fue que el ministro Montoro estaba actuando de manera arbitraria con Madrid. Parecía entonces que yo tenía razón, pero en el último momento cambió de opinión y cuando le dijeron que eran mi cabeza y la imposición del Plan Económico y Financiero de recortes, ella aceptó. Será ella quien tenga que decir por qué lo hizo. El problema es que el resultado de todo eso se nota en pequeñas historias de vida, gente que no ha tenido su vivienda cuando podría tenerla, que no ha visto cómo se arreglaba su calle, que quería un centro de mayores y no lo tiene o que había pedido una ayuda para poner ascensor y a día de hoy no la ha cobrado. Es el resultado de hincar la rodilla cuando necesitábamos un impulso del gasto público. Ahora se gastan 230 millones menos.

Carmena estaba dispuesta a hacer lo que ni se atrevió Botella, que es aprobar una macrooperación especulativa dos o tres días antes de las elecciones

P. Cuando dice que Montoro pidió su cabeza, ¿fue la gota que colmó el vaso o las tiranteces ya venían de atrás, como cuando denunció supuestos sobrecostes en contratos del Open de tenis?

R. Siempre desde mi área de Economía y Hacienda, pero también en otras, hemos tenido muy claro que la investigación de daños gravísimos por sobrecostes en obras, regalías a empresas o contrataciones no adecuadas era algo que a nosotros no nos iba a paralizar por el tamaño de los oponentes, que terminan teniendo mucho poder aunque no se presenten a las elecciones. Nosotros no nos casamos con nadie y ese tipo de investigaciones molestó profundamente a cierto tipo de gente, pero veníamos con un programa muy claro. Para mí, es fundamental regenerar la vida pública, y luchar contra la corrupción claro que trae problemas.

Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)

P. La Operación Chamartín se ha intentado sacar adelante hasta el último momento. ¿Cree que se puede aprobar?

R. Carmena estaba dispuesta a hacer lo que ni se atrevió Ana Botella, que fue dos o tres días antes de las elecciones aprobar una macrooperación especulativa en la que se malvenden muchas hectáreas de terreno público a una entidad privada para que esta haga un negocio enorme. Es increíble que se pueda producir esa aprobación en el tiempo de descuento o aunque sea en la próxima legislatura. Esta operación ha tenido más alegaciones en contra que ninguna otra operación urbanística en la ciudad, que por cierto no han sido contestadas aún y la respuesta es obligada. No entiendo que importe tan poco en eso que Manuela y Florentino Pérez llaman urbanismo de consenso lo que vecinos y vecinas de todo Madrid han dicho de esta operación o que los contratos hasta hace poco secretos, y que han revelado que el coste para las arcas públicas era mayor, no supongan una revisión y un cambio. Se podría rescindir sin coste para las arcas públicas, entre otras cosas porque BBVA y la constructora San José no se han gastado nada, sino dado motivos suficientes para poder cancelar la operaciónn como indicaban los informes jurídicos de la propia Renfe. Es un ejemplo claro de que, como decía recientemente mi compañero Pablo Iglesias, cómo determinados poderosos ponen de rodillas a las administraciones.

Llevamos un programa al ayuntamiento que responde a la posición de Podemos y sus principios

P. Habla del compañero Pablo Iglesias. ¿Echa en falta o le gustaría un apoyo más explícito?

R. Es compañero, claro. Yo formo parte de la dirección federal de IU, pero mis compañeros y compañeras de Podemos lo son siempre y así lo siento, por descontado. Estamos hablando de una organización política hermana aliada de la mía, con la que hemos confluido electoralmente tanto en las generales como en las europeas, en la Comunidad de Madrid y en otras muchas comunidades. Podemos decidió no presentarse en Madrid, yo lo respeto, pero tenemos unas coincidencias programáticas bastante evidentes. El domingo, no solo votaré por mi compañera Isa Serra, Sol Sánchez y el resto de la lista de Podemos e IU, sino que también estoy muy ilusionado con que haya de verdad un cambio en la comunidad y por descontado en la Unión Europea. Nosotros llevamos un programa al ayuntamiento que responde a la posición de Podemos y sus principios, y ojalá que muchos nos voten.

P. Comentaba antes las auditorías de contratos. ¿Qué ha pasado para que no se haya municipalizado la M-30?

R. Después de mi cese, no ha habido más comisiones de investigación. Para mí, es una lástima. Siempre dijimos que ni las auditorías ni las comisiones de investigación formaban parte de ningún tipo de venganza personal, pero sí suponían que no solo se analizase lo que había ocurrido sino que pusiesen los medios para que no volviera a ocurrir nunca más. Hay gente que cree que eso es confrontar, pero para mí es transparencia, ojalá lo reconsideren en el futuro para que nuestros administrados entiendan que no hay ningún tipo de deseo de compadrear con quienes han expoliado las arcas públicas. El modelo de gestión de Calle 30 elegido por Gallardón nos genera un coste innecesario de 65 millones de euros cada año y el Presupuesto de mantenimiento se lo lleva en tres cuartas partes la M-30. No es racional y hay que establecer las líneas para que no vuelva a ocurrir.

Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)

P. Dice que Carmena y Florentino Pérez hablan de "urbanismo de consenso". ¿Eso es que se llevan bien entre ellos o están alineados políticamente?

R. Yo no me reúno con ellos a solas, pero pongo un ejemplo: yo tuve una reunión con el señor Pérez porque quería 60 metros de la Castellana para hacer su hotel y centro comercial y le dije que no, que no se podía dar lo que no era de uno. Si fuera mío me lo podía pensar, pero la Castellana es de todos los madrileños y no se le puede dar esa edificalidad ni a Florentino Pérez ni a nadie. Hay gente que cree que se debe hacer de otra forma.

Florentino quería 60 metros de la Castellana para hacer su hotel y centro comercial y le dije que no, que no se podía dar lo que no era de uno

P. Y al final no se le dio.

R. Se puede imaginar por qué. También Gil Marín me dijo que el anterior Gobierno le había prometido que el Wanda le iba a salir gratis y le tuve que decir lo mismo, porque ese estadio, que todavía era la Peineta, era de los madrileños y solo se le podía vender al precio que estableciesen los arquitectos municipales. Ese tipo de compadreo por parte de gente poderosa parece que era habitual antes de nuestra llegada y yo era muy incómodo. No creo que puedan decir nada negativo de mí ni el Atlético de Madrid ni el Real Madrid en cuanto a colaboración, pero tampoco ninguna ventaja.

P. Y sobre Canalejas, ¿hubo debate?

R. Eso se ha llevado directamente entre Alcaldía y el área de Urbanismo. Algo sé, pero no voy a entrar ahí.

P. ¿Cree que sería más fácil que Carmena llegase a acuerdos con el PSOE o con Madrid en Pie?

R. Lo primero tienen que repartirse las cartas en las elecciones. Dependiendo de las fuerzas que cada uno tenga, querrá asegurar más unas medidas que otras.

No se puede estar en una posición de equidistancia cuando ha habido expolio de patrimonio público

P. Pero, desde el punto de vista programático, ¿cree que Carmena está más cerca de Madrid en Pie o del PSOE?

R. Creo que está claro que la gente que es votante tradicionalmente del PSOE tiene dos papeletas el 26-M, una que es la de Pepu y otra que es la de Manuela. Quien quiera transformar de manera más profunda y no achantarse ante los poderes políticos y económicos, sino dar soluciones a la inmensa mayoría social, solamente tiene una, que es la nuestra.

Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)
Carlos Sánchez Mato, en la sede de El Confidencial. (Foto: Enrique Villarino)

P. Si como dicen las encuestas no llegan al 5% y gobierna la derecha, se culpará a su candidatura por haber permitido que la derecha vuelva a gobernar.

R. Bueno, tengo las espaldas anchas. Simplemente diré que quien rompió Ahora Madrid fue Manuela. Nosotros intentamos a toda costa que hubiera un acuerdo, porque a mí no me sobra ningún compañero. Me duele que nosotros sí les sobremos a ellos. Ese tipo de forma de entender cómo se arreglan los problemas la hemos compartido en el pasado y el afán de buscar un atajo no permite llegar antes a la meta, y es lo que desgraciadamente han hecho desde Más Madrid. No estoy de acuerdo con que Manuela e Íñigo hayan tratado de dinamitar un espacio común.

P. ¿Ha habido juego sucio dentro de la izquierda? Hace dos semanas, nos enterábamos de que Más Madrid se quedó con los fondos de la cuenta bancaria del grupo municipal de Ahora Madrid.

R. No creo que haya que calificarlo. Yo formo parte del grupo municipal y este ni se reunió ni se informó. Es una decisión muy alejada de las funciones del secretario general. Nunca se me ocurriría actuar de esa manera.

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