EL CONTRASTE CON EL PP

El PSOE ingresará unos siete millones de euros más al año gracias al triunfo del 28-A

La dirección utilizará el aumento de las subvenciones públicas a amortizar deuda, mejorar las condiciones laborales de la plantilla, modernizar y digitalizar el partido y hacerlo más sostenible

Foto: Pedro Sánchez y su equipo celebran en Ferraz la victoria del 28-A. (EFE)
Pedro Sánchez y su equipo celebran en Ferraz la victoria del 28-A. (EFE)

Las victorias y derrotas electorales, sobre todo si son rotundas, no solo tienen consecuencias políticas en el país y en los partidos. También tienen una traducción no menor, y que afecta al sostenimiento de las formaciones políticas, columna vertebral de la democracia. Se ha hablado de la ruina económica que espera al PP tras caer de los 137 a los 66 escaños, y es cierta, pero la cara B son los ingresos extra que obtendrá el PSOE al pasar de 84 a 123 diputados. Ferraz aparca las estrecheces que le impusieron sus anteriores fracasos en las urnas y puede respirar tras su triunfo el 28-A. Recibirá unos siete millones de euros más al año por su tirón electoral en las generales. Un dinero que empleará en algunas inversiones y contrataciones, y también en reducir su abultada deuda, que aún era de 40,36 millones al cierre de 2018.

La gran fuente de ingresos de los partidos procede del dinero público. En torno a ocho de cada diez euros que llega a sus arcas tienen ese origen. Un porcentaje que, en el caso del PSOE, es algo menor (el 67,72% en 2017) por el volumen de su recaudación por cuotas de afiliados y la aportación de sus cargos públicos.

Son tres las vías por las que los partidos reciben dinero público, que siempre se corresponde con su peso en votos y en las instituciones. La parte más importante procede de las subvenciones anuales estatales que el Gobierno consigna en sus Presupuestos Generales para gastos de funcionamiento ordinarios (un total de 52.704.140 euros) y para gastos de seguridad (2.706.200 euros, cantidad que se mantiene estable desde hace años). ¿Cómo se distribuye este montante de 52,7 y 2,7 millones? Una de ellas se distribuye en proporción al número de escaños obtenidos por cada partido en las últimas elecciones al Congreso de los Diputados y las dos restantes proporcionalmente a todos los votos obtenidos por cada partido en dichas elecciones. Así lo especifica el artículo 3 de la Ley Orgánica de Financiación de los Partidos Políticos (LOFPP).

Son tres las vías de captación de dinero público: por gastos de funcionamiento y seguridad, subvención electoral y la aportación de los grupos en las Cortes


El segundo paquete son las subvenciones electorales, con las que las formaciones políticas que obtienen representación parlamentaria sufragan los costes de las campañas. El Estado abona 21.167,64 euros por cada escaño obtenido en el Congreso o en el Senado, y además paga una subvención de 0,81 euros por cada uno de los votos cosechados por cada candidatura en la Cámara, uno de cuyos miembros, al menos, hubiera logrado asiento de diputado, y de 0,32 euros por cada uno de los sufragios recabados por cada aspirante que hubiera obtenido acta de senador. Además, el Estado corre a cargo con los costes del envío postal de la propaganda electoral (el 'mailing'): abonará 0,21 por elector en cada una de las circunscripciones en las que se haya presentado lista al Congreso y al Senado, siempre que la candidatura hubiera obtenido el número de parlamentarios necesario para constituir grupo parlamentario en una u otra Cámara. Las cantidades para este 28-A quedaron fijadas por una resolución del Ministerio de Hacienda publicada en el BOE el pasado 9 de marzo, con arreglo al artículo 175 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (Loreg).

Parte fija y parte variable

La tercera y última partida proviene de las dos Cámaras. El Congreso ingreso a cada grupo parlamentario 28.597,08 euros mensuales y una subvención variable en función del número de diputados de cada uno de ellos de 1.645,49 euros mensuales por cada acta. En el Senado, las cantidades son algo distintas: la parte fija, igual para todos los grupos, es de 15.200 euros al mes, y la parte variable, 1.900 euros mensuales por cada senador que pertenezca al grupo. Importes que se pactaron en la XII Legislatura (2016-2019) y que ahora, tras la constitución de las nuevas Cortes, el 21 de mayo, pueden cambiar.

El PSOE dispondrá de unos 400.000 euros más al mes abonados por Interior, en concepto de funcionamiento ordinario y gastos de seguridad

En el caso del PSOE —sin el PSC, que es otro partido, con contabilidad separada—, recibió, en esta última legislatura, 11.153.119,67 euros al año por gastos de funcionamiento ordinario, más otros 572.678,35 euros por gastos de seguridad, como detalla Interior y refleja el partido en sus propios estados financieros. En total, ingresaba por ambos conceptos por parte del Interior 11.725.798,02 euros al año. Los socialistas catalanes se llevaban, por su parte, 1,19 millones por gastos de funcionamiento y otros 61.429,85 euros por seguridad.

¿Cuánto será ahora? Ferraz ha echado las cuentas, no difíciles de hacer. Hay que dividir los 52.704.140 euros en tres tercios. La primera (17,56 millones) se divide a su vez entre 350 escaños, y el resultado, 50.194,42 euros, es el 'precio' de cada asiento en el Congreso, que habría que multiplicar por los 111 del PSOE logrados en las generales (hay que poner aparte los 12 del PSC). Los dos tercios restantes (35,13 millones) se dividen por los votos totales a la Cámara Baja y el resultado (1,35) es el 'precio' del voto, que habría que multiplicar por los sufragios cosechados por el PSOE y sin el PSC. Así, la subvención que concederá el Estado a Ferraz para gastos de funcionamiento será de 15.725.454,65 euros. Una cifra aproximada, puesto que aún falta que la Junta Electoral Central ratifique el escrutinio definitivo.

El PSOE ingresará unos siete millones de euros más al año gracias al triunfo del 28-A

El montante por gastos de seguridad también se incrementa para el PSOE. Tras hacer las mismas operaciones anteriores, resulta que Ferraz pasará a ingresar en torno a 740.660 euros al año. Sumando los 15,7 millones por gastos ordinarios, la cifra sube hasta los 16.466.114 euros anuales. 4.740.316 euros más en cada ejercicio si se compara con lo ingresado al año en la pasada legislatura. Es decir, 395.026 euros más al mes. Redondeando, el PSOE dispondrá de unos 400.000 euros más al mes solo en los conceptos que paga el Ministerio del Interior.

15 millones más 'mailing'

¿Y la subvención electoral? Habría que multiplicar la parte fija de 21.167,64 euros por 111 diputados y 118 senadores del PSOE (quitando, pues los 12 representantes del PSC en la carrera de San Jerónimo y los tres en la Cámara Alta), y salen 2,34 y 2,49 millones. 4.847.389,56 euros en total. A ello habría que agregar los 0,81 euros por voto con rendimiento de escaño en el Congreso (el PSOE ha obtenido diputado en 47 circunscripciones: todas menos en las cuatro catalanas y en Melilla) y los 0,32 por voto traducido a escaño en el Senado, que son otros cinco millones de euros. En total, la subvención que el Estado pagaría al PSOE para pagar su campaña del 28-A sería de unos 15 millones de euros más el reembolso del 'mailing'.

La subvención electoral sale lo comido por lo servido: aunque tenga derecho a cobrar más, el Estado solo abona los gastos justificados

Pero Ferraz no ingresará esa cantidad, puesto que el Estado solo devuelve lo gastado y justificado por cada uno de los partidos con representación parlamentaria. La dirección presupuestó, para el 28-A, 9 millones para gastos ordinarios de campaña (arrendamientos, seguros, publicidad, propaganda, diseño, organización de mítines y actos públicos, materiales, creatividad...), y 5,5 más para 'mailing'. En total, 14,5 millones. Ferraz deberá presentar todas sus facturas antes del 31 de agosto —máximo, 125 días después de los comicios—, que fiscalizará el Tribunal de Cuentas. Una vez que compruebe que esté todo en orden, solo permitirá que se libere la subvención para cubrir aquellos gastos debidamente justificados. Es decir, que en este capítulo sale lo comido por lo servido: el PSOE no ingresa más dinero por el hecho de haber tenido más escaños y más votos que en 2016.

Pedro Sánchez es aplaudido por su grupo parlamentario en el Congreso tras el triunfo de la moción de censura, el pasado 1 de junio. (EFE)
Pedro Sánchez es aplaudido por su grupo parlamentario en el Congreso tras el triunfo de la moción de censura, el pasado 1 de junio. (EFE)

Donde sí va a notar el bolsillo más lleno es en la subvención concedida por las Cámaras. En la última legislatura, en el momento de disolución de las Cortes, el Grupo Socialista tenía 84 miembros en el Congreso y 61 en el Senado. Recibía, por sus diputados 166.818,24 euros al mes (o, lo que es lo mismo, 2.001.818,88 euros al año), y 131.100 por los 61 senadores con los que cerró mandato (1.573.200 anuales). Ahora, se sentarán 123 parlamentarios en la carrera de San Jerónimo, por lo que la asignación mensual al grupo será de 230.992,35 euros (o 2.771.908,2 euros al año). Es decir, 64.174,11 euros más al mes (y 770.089,32 euros más anuales) por el Congreso.

En la Cámara Alta, las cuentas han de ser forzosamente provisionales, porque el 26-M se renovarán los senadores por designación autonómica en función de los resultados electorales, y hay que añadir los ya elegidos en comunidades que han celebrado comicios regionales (Galicia y Euskadi en 2016, Cataluña en 2017 y Andalucía en 2018) y los que faltan por nombrar en Valencia, que hizo coincidir sus autonómicas con las generales, el pasado domingo. Pero solo con tener en cuenta los 123 senadores electos (el voto exterior sumó dos señorías más a las 121 del recuento provisional del 28-A), las cosas cambias sustancialmente: el PSOE ingresaría 248.900 euros al mes, que son 2.986.200 euros al año. Esto supone que entrarán en la hucha 117.800 € más al mes, 1.413.600 € más por ejercicio.

Más asistentes en las Cámaras

Pero esa cantidad será superior, con toda seguridad, cuando se sumen los de designación autonómica. El avance del PSOE en la Cámara Alta es especialmente significativo: antes tenía 43 senadores electos y 18 autonómicos (eran 19, pero se perdió uno tras las andaluzas de diciembre), y ahora serán 123 elegidos en generales y una veintena por designación (habrá que esperar al 26-M para conocer la cifra exacta, pero por lo pronto por la Comunitat Valenciana había solo un representante nombrado por Les Corts, el expresidente Joan Lerma, y ahora habrá dos). De cualquier modo, está garantizada la mayoría absoluta del PSOE en el Senado, fijada en 134 miembros. Los socialistas no vencían en la Cámara Alta desde 1993.

El tirón electoral también se traduce en más asesores: de 65 asistentes en el Congreso y ocho en el Senado pasará a 95 y hasta 14 en 2019

Por lo tanto, si se suman los 395.026 euros más al mes que Ferraz ingresará en concepto de gastos de funcionamiento ordinario y por seguridad, más los 64.174,11 € más por el grupo en el Congreso y los 117.800 del Senado, resulta que la dirección verá crecer el volumen de subvenciones públicas a unos 577.000 euros más al mes, que al cabo del año son 6.924.001,32 euros. En torno a siete millones más. Todas las cifras están pendientes de afinación: hay que esperar al escrutinio definitivo y definitivo que valide la Junta Electoral Central, ver cuántos senadores por designación autonómica consiguen el PSOE (y el resto de formaciones) y qué reparto económico se acuerda en las nuevas Cámaras.

El triunfo del 28-A permitirá asimismo al PSOE disponer de más asistentes en ambas Cámaras. El Grupo Socialista en la carrera de San Jerónimo, con sus 84 diputados, disponía de 65 asesores. Ahora, con 123, y si se mantuviera la ratio de 0,77 técnicos por parlamentario, podría tener a 95. Sus nóminas corren a cargo del Congreso. También se asignarán al PSOE más despachos y más superficie de trabajo. En el Senado habrá asimismo más asistentes para el partido: con los 61 miembros con que cerró legislatura, había ocho asistentes. Ahora, aplicando la ratio del 0,1 que funcionaba para el PP en el pasado mandato, como grupo mayoritario de la Cámara, podría tener unos 12, que serían 14 cuando se sume la veintena de senadores por designación.

Pedro Sánchez, el pasado 19 de febrero en el pleno del Senado. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado 19 de febrero en el pleno del Senado. (EFE)

Valga como elemento de comparación: el PP pasa de sus 134 diputados de 2016 (excluidos los de Foro Asturias y UPN) a solo 66. Los primeros le hacían ingresar 249.092,74 euros al mes por el grupo en el Congreso (2.989.112,88 € al año), y ahora serán solo 137.199,42 € (1.646.393,04 € por ejercicio). Es decir, que solo en la subvención abonada por la Cámara Baja los populares pierden 1,34 millones al año y 111.893,32 euros mes tras mes. Además, de los 103 asistentes de la legislatura anterior pasará a entre 50 y 51. Menos de la mitad. En el Senado, en 2016 tenía 130 representantes electos, que ahora serán solo 56, a los que habrá que añadir los designados por las CCAA.

Deuda: a cierre de 2018, 40,36 millones

¿Qué va a hacer Ferraz con esos ingresos extra? Mariano Moreno, gerente del PSOE, asegura que con el incremento de la subvención de funcionamiento, de seguridad y la de los grupos en las Cortes se acelerará el pago de la deuda histórica (se cerró con 40,36 millones en 2018 y se pretendía dejarla en 35 antes de conocer el respaldo en las urnas), "modernizar y digitalizar el partido, convertir al PSOE en un partido sostenible y mejorar las condiciones del personal laboral" de toda la formación —tras la debacle de las generales de 2011 hubo un ERE y la plantilla bajó a mínimos—, firmando un nuevo convenio colectivo. Moreno recuerda que, aunque la subvención electoral sea mayor, Ferraz solo ingresará aquello gastado y justificado, dado que se hizo un "presupuesto ajustado a las posibilidades económicas".

El partido ha logrado captar 2.700.800 euros en microcréditos para la campaña del 28-A y lleva más de medio millón recaudado para las del 26-M

Más que proceder a nuevas contrataciones —aunque las habrá, además del mayor número de asistentes que cobrarán nómina de las Cortes—, la dirección quiere reestructurar el funcionamiento interno de Ferraz, proporcionando más formación al personal y tendiendo a la profesionalización. Por ejemplo, se introducirán nuevas profesiones en la sede federal como "analistas y científicos de datos, expertos en marketing digital y ciberseguridad, gestores en innovación, gestores de talento, creadores...". Asimismo, la conversión hace un PSOE más sostenible implica reducir la huella de carbono, y eso supone un desembolso importante para sustituir calderas y reemplazarlas por placas solares, hacer desaparecer el papel... Los mayores ingresos en seguridad permitirá blindar mejor el partido, continúa, frente a ciberataques. Moreno advierte de que las mayores exigencias de control de la actividad de los partidos —lucha contra la corrupción, cumplimiento normativo...— obliga a una plantilla más especializada y a atender esos nuevos flancos.

Pedro Sánchez y el 'president' valenciano, Ximo Puig, el pasado 26 de abril en Valencia. (EFE)
Pedro Sánchez y el 'president' valenciano, Ximo Puig, el pasado 26 de abril en Valencia. (EFE)

Pero no solo aumentarán las subvenciones públicas. También las aportaciones privadas. El PSOE tenía previsto ingresar, en 2019, 7,4 millones por cuotas de afiliados, más otros 7,36 millones por el dinero que los cargos públicos detraen de sus salarios institucionales y ceden al partido. Ahora, al tener más parlamentarios en ambas Cámaras, también verá esta última partida engordada. Además, en el último comité federal, el de marzo de 2017, se aprobó una nueva tabla de aportación de los cargos públicos —la anterior era de hace una década y no era suficientemente progresiva—, "más justa" y que permitirá que la "masa global aumente". La afiliación, como ha ocurrido en otras épocas de ascenso del PSOE, puede repuntar, pero por lo pronto "ha mejorado la gestión de las cuotas": se ha logrado bajar el índice de devoluciones de los cobros, gracias a la instalación de 'call centers' para llamar a los afiliados y preguntarles por qué no pagaron el último recibo o si hay que ofrecerles una cuota reducida por dificultades económicas, y también gracias a la revisión de correos electrónicos.

En la campaña del 28-A, la dirección puso en marcha por primera vez una vía de financiación alternativa: los microcréditos. Al final, logró recaudar un total de 2.700.800 euros para las generales y lleva captado medio millón para la triple convocatoria del 26-M: autonómicas, municipales y europeas, y aún queda casi un mes para que lleguen las urnas.

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