HORAS DESPUÉS DEL LÍO EN LA MESA Y LA JUNTA DE PORTAVOCES

Pastor busca calmar a los grupos con un pleno sin fecha y sin aclarar si va Guindos

La presidenta del Congreso sale al paso de las críticas de la oposición y manifiesta su "intención" de convocar la sesión sobre el caso Soria lo antes posible, "en función de la disponibilidad del Gobierno"

Foto: Ana Pastor, con la vicepresidenta tercera del Congreso, Rosa Romero (dcha.), y la secretaria primera, Alicia Sánchez-Camacho, este 8 de septiembre. (EFE)
Ana Pastor, con la vicepresidenta tercera del Congreso, Rosa Romero (dcha.), y la secretaria primera, Alicia Sánchez-Camacho, este 8 de septiembre. (EFE)

Teóricamente, habrá pleno en el Congreso en el que el ministro de Economía, Luis de Guindos, será llamado para explicar los pormenores del enchufe fallido de José Manuel Soria en el Banco Mundial. Teóricamente, será pronto. Y teóricamente irá el propio Guindos. Esa es la teoría y la intención de la presidenta de la Cámara Baja, Ana Pastor. Pero nada en realidad es seguro. Porque aún no hay ni fecha para esa sesión ni está claro que el Gobierno se avenga esta vez a someterse al control parlamentario. Pastor simplemente tiene la "intención" de convocar ese pleno que le han pedido los grupos de la oposición lo antes posible, "en función de la disponibilidad" del Ejecutivo. 

La secretaria primera del órgano de gobierno del Congreso, la popular Alicia Sánchez-Camacho, compareció en una rueda de prensa convocada para pasadas las ocho de la tarde, varias horas después de la polémica por el pleno sobre el caso Soria. Y lo hizo para manifestar esa "intención" y para "aclarar", según sus palabras, que Pastor sí que iba a "cumplir con el mandato" de la Junta de Portavoces expresado esta mañana, en una reunión en la que el PP fue derrotado. 

Pastor busca calmar a los grupos con un pleno sin fecha y sin aclarar si va Guindos

"Banalización" o "cacicada"

Los populares pretendían que Guindos compareciera en comisión parlamentaria —o sea, en un foro mucho más apartado y discreto que el hemiciclo, donde la proyección mediática es mucho mayor—, para así "despejar toda duda" y reafirmar que el ministro sí quiere ir a la Cámara a hablar de este tema. Él mismo ya había solicitado acudir a la Comisión de Economía para dar cuenta de este asunto y también para contar la incidencia de la prórroga presupuestaria, al no haber un Ejecutivo con plenos poderes ya constituido. El portavoz popular, Rafa Hernando, alegaba esta misma mañana que la designación de Soria primero y su renuncia posterior no tiene tanta trascendencia como para convocar un pleno extraordinario, y acusó al PSOE de "banalizar" la Cámara al requerir, en una petición firmada con Unidos Podemos, una sesión plenaria urgente

La Junta de Portavoces había acordado por la mañana, con la oposición del PP, que el ministro acudiera al pleno, pero la Mesa reunida después no puso día

Pero el PP se encontró en minoría en sus pretensiones. La Junta de Portavoces acordó pedir ese pleno urgente con el apoyo de todos los grupos, salvo el PP. En este órgano los grupos tienen voto ponderado, y ahí los populares se encuentran en minoría. Después se reunió la Mesa, que decidió votar únicamente el orden de los plenos ordinarios, que en principio iban a comenzar a finales de septiembre, pasadas las elecciones vascas y gallegas, pero no recibió los respaldos suficientes y no salió adelante. Ahí Pastor fue ayudada por la abstención de Ciudadanos. El partido naranja, así, evolucionó desde el sí a la comparecencia en pleno de Guindos en la Junta de Portavoces a la abstención en la Mesa que se reunió poco después. 

Pastor busca calmar a los grupos con un pleno sin fecha y sin aclarar si va Guindos

La actitud del PP indignó a los grupos. El PSOE cargó con dureza contra la presidenta de la Cámara por "plegarse" a los planteamientos del PP. "La cacicada de Guindos nombrando a Soria, la de [Mariano] Rajoy secundando el nombramiento de Guindos y la de Ana Pastor impidiendo que acuda al Congreso a dar explicaciones. La triple cacicada", denunció el portavoz parlamentario, Antonio Hernando. Su homólogo de Unidos Podemos, Íñigo Errejón, pidió a la jefa de la Cámara baja que no actúe como muleta de su partido. Y Ciudadanos urgió a Pastor a convocar el pleno, porque así lo había mandatado la Junta de Portavoces. Su vicesecretario general, José Manuel Villegas, explicó que la abstención de su formación en la Mesa se debía a que quería incluir un pleno la próxima semana para que acudiera Guindos y la presidenta del Congreso, en cambio, sometía a votación un borrador de sesiones plenarias ordinarias que no contemplaba la inclusión de ese pleno especial por el caso Soria. Como no quería votar a favor del calendario de Pastor y no quería votar en contra del mismo -como hicieron PSOE y Podemos-, optó por la abstención. El resultado es que no se aprobó calendario alguno de sesiones [ver apoyo informativo]. 

Pastor busca calmar a los grupos con un pleno sin fecha y sin aclarar si va Guindos

Pues bien, horas después del embrollo, la dirección de Comunicación del Congreso convocó de urgencia a los periodistas para una comparecencia de Sánchez-Camacho. Y allí la secretaria primera de la Mesa contó que Pastor iba a convocar ese pleno con Guindos para lo antes posible, "en función de la disponibilidad del Gobierno". "La previsión es convocarlo para la semana que viene, pero estamos en función de la disponibilidad de la agenda del ministro y de lo que nos traslade el Gobierno para el día concreto que pueda presentarse. Lo que queríamos clarificar es que la semana que viene se convocará ese pleno para cumplir con lo acordado en la Junta de Portavoces". 

Con la decisión de última hora, la presidenta de la Cámara se sacude la presión y pasa la pelota al Ejecutivo, que deberá decidir si va al hemiciclo

Sánchez-Camacho negó que se tratara de una rectificación por parte de Pastor, ya que con su comparecencia lo que pretendía era despejar dudas "ante las diferentes interpretaciones", "erróneas" en algunos casos, que se habían hecho. 

Es decir, que Pastor pasa la pelota al Gobierno y se quita la presión de encima, y actúa porque no tenía escapatoria. Si el Ejecutivo no comparece, será su responsabilidad, pero ella podrá alegar que no desobedeció a la Junta de Portavoces. El Gabinete de Rajoy, hasta el momento, no ha cambiado su postura: hasta ahora ha defendido que no puede ser controlado por una Cámara que no le dio su confianza, puesto que el Congreso que le invistió presidente en 2011 se disolvió en 2015. La Moncloa ha mantenido su criterio hasta el punto de que el Parlamento llevó el conflicto de atribuciones al Tribunal Constitucional, que aún no ha emitido sentencia. Así, el Ejecutivo de Rajoy no ha sido fiscalizado por el Ejecutivo desde octubre del año pasado, cuando se disolvieron las dos Cámaras para convocar las generales del 20-D. Por eso los socialistas no se fían: creen que Pastor anunció pleno porque "la cacicada era demasiado burda", indicaban fuentes de la cúpula del grupo, pero ahora todo está en manos del Gobierno. 

Sin calendario de plenos en este primer periodo de sesiones de la XII Legislatura

En la reunión de la Mesa del Congreso del pasado martes, se fijó un calendario de plenos ordinarios para este primer periodo de sesiones (septiembre-diciembre). Así, se acordó que el primer pleno normal de esta XII Legislatura se celebrase tras las elecciones vascas y gallegas del 25-S. O sea, el 27 de septiembre. Pero ese calendario tenía que volver al órgano de gobierno de la Cámara una vez oída la Junta de Portavoces. Por eso Ana Pastor quiso que se votara en sus términos la planificación de sesiones en la Mesa de este jueves. 

PSOE y Unidos Podemos exigieron que se incluyera un pleno más, el extraordinario y urgente que minutos antes había aprobado la Junta de Portavoces para acoger la comparecencia de Luis de Guindos. Pastor se negó, dijo que no era posible y que lo que se debía votar en la Mesa era el calendario de sesiones aprobado provisionalmente el martes. Su propuesta la votaron ella misma y las dos representantes del PP en el órgano (Rosa Romero y Alicia Sánchez-Camacho), y la rechazaron los dos miembros del PSOE (Micaela Navarro y Juan Luis Gordo). Los dos integrantes de Ciudadanos en la Mesa (Nacho Prendes y Patricia Reyes) se abstuvieron. Así, el borrador calendario de plenos decayó y el Congreso se quedó sin él. 

Fue horas más tarde cuando Pastor decidió (y Sánchez-Camacho anunció) que convocaría pleno lo antes posible, aunque el Gobierno tendrá la última palabra. 

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