RUMBO A LAS ELECCIONES DEL 26-J

Sánchez aplaca la 'rebelión' de Puig, veta a Iglesias y toma oxígeno ante el comité federal

El 'president' apretará al máximo para endosar al secretario general la culpa de un fracaso en la Cámara Alta. El PSOE se expone a quedarse sin senadores valencianos por primera vez en democracia

Foto: Pedro Sánchez, con el 'president' valenciano, Ximo Puig, durante su visita a las Fallas 2016, el pasado 18 de marzo en Valencia. (EFE)
Pedro Sánchez, con el 'president' valenciano, Ximo Puig, durante su visita a las Fallas 2016, el pasado 18 de marzo en Valencia. (EFE)

Con mucho ruido de por medio, tensando la cuerda y con visualización explícita de diferencia de criterio, sí. Pero Pedro Sánchez se sale con la suya. Está cerca de imponer su criterio de que no se trabe ninguna alianza con Podemos en ninguna comunidad autónoma para el Senado y que el PSOE concurra en toda España con sus siglas el 26-J. Ni siquiera en Valencia, pese a que el 'president' y secretario general, Ximo Puig, siga peleándolo hasta el final y presione para convencer a Ferraz de las bondades de una entente que puede arrebatarle escaños al PP y trasladar el Pacte del Botànic que permitió su investidura a la Cámara Alta. Puig, si no hay sorpresas de última hora, acatará la directriz del secretario general si no hay más remedio y la cúpula federal se obstina en no explorar ninguna salida intermedia. Ello permitirá a Sánchez encarar sin incendios a la vista el comité federal del sábado, en el que se procederá a ratificar todas las candidaturas y proclamarle como aspirante a La Moncloa por segunda vez. 

El empeño del 'president' no es un capricho ni una pataleta extemporánea, por mucho que sea uno de los barones críticos con Sánchez, se halle alineado con Susana Díaz y se acumulen las disputas con Ferraz en los últimos meses. El PSPV, segunda federación del PSOE en militantes, tras Andalucía, se arriesga el próximo 26 de junio a quedarse sin representación en el Senado por primera vez en la historia de la democracia española cuando obtuvo ocho actas en las elecciones generales de 1977. El pacto entre Compromís, Podemos y Esquerra Unida (IU) puede desbordar el respaldo que obtuvieron los dos únicos aspirantes del PSPV-PSOE que cosecharon acta el pasado 20 de diciembre, Encarna Llinares, en Alicante, y Josep Lluís Grau, en Castellón. En Valencia, la coalición És el Moment de morados y valencianistas ya consiguió arrebatar el escaño a los socialistas y fue a parar a Dolors Pérez.

El pacto entre Compromís, Podemos e IU puede desbordar el respaldo que obtuvieron los dos únicos aspirantes del PSPV que lograron acta el 20-D

Esa primera muesca podría multiplicarse por dos en la próxima cita electoral. La suma de votos obtenidos por los candidatos más votados de És el Moment y EU en Alicante superaría en más de 22.000 sufragios los 89.411 logrados por Linares. En Castellón, esa misma estimación hubiera dejado al socialista Grau casi 5.000 votos por debajo de un hipotético aspirante de izquierdas. En Valencia, el ‘frente popular' montado por Oltra podría superar incluso a los candidatos del Partido Popular y arañar alguno de los tres senadores que obtuvo el 20-D. La menos votada fue Susana Camarero, que obtuvo 413.146 sufragios.

No es posible el pacto solo con Oltra

El temor a que la representación socialista valenciana desaparezca del Senado por primera vez en la historia es lo que explica la cerrazón de Puig en tratar de buscar un acuerdo de Entesa con el resto de fuerzas de izquierda y sumar todos los votos de forma que el pacto permita al PSOE mantener sus escaños a costa de los que pierda el Partido Popular. La "propuesta trampa" de Pablo Iglesias para extender el pacto al Senado a todo el Estado obligó a Sánchez a posicionarse en contra públicamente y dinamitó la negociación que su barón territorial mantenía en Valencia. Ferraz se vio forzada a desautorizarle aun a sabiendas de que se juega la representación de la Comunidad Valenciana. La alternativa planteada por Sánchez de firmar un acuerdo solo con Compromís es inviable, porque la formación de Mónica Oltra tendría que romper con Podemos.

Mónica Oltra, Antonio Montiel y Ximo Puig, durante el debate de investidura, el pasado 25 de junio. (EFE)
Mónica Oltra, Antonio Montiel y Ximo Puig, durante el debate de investidura, el pasado 25 de junio. (EFE)

Aunque Puig ha tratado de frenar la beligerancia con Sánchez -con quien habló- y la dirección federal no escenificando una negociación oficial, lo cierto es que ha seguido manteniendo contactos con Montiel y Oltra. No lo plantea como un pulso, sino como una negociación por mera supervivencia. Ya no es solo una cuestión de representación, sino también simbólica. Que el PSPV-PSOE no obtenga senadores en la Cámara territorial del Parlamento es un mazazo a su trayectoria política. El propio secretario valenciano de Organización, Alfred Boix, manifestaba que la intención de la federación es pelear “hasta el último momento” la candidatura conjunta. De esta forma, según fuentes de la formación valenciana, también se traslada a Ferraz y al propio Sánchez la responsabilidad de un fracaso el próximo 26 de junio y dejar claro que ha preferido sacrificar esa representación a erosionar su discurso nacional. 

Más de 220 alcaldes y portavoces del PSPV firman un escrito de adhesión a la resolución de la ejecutiva que apostaba por un acuerdo con Podemos y Compromís

Prueba de que Puig no va de farol y apurará sus cartuchos hasta el último minuto es el escrito que en la noche del miércoles difundió el gabinete de prensa del PSPV. Un documento de adhesión a la resolución de la ejecutiva autonómica del pasado martes firmado por más de 220 alcaldes y portavoces socialistas, en lo que busca ser un claro gesto de fuerza ante Ferraz para intentar convencer a Sánchez de que modifique su veto. En la lista figuran algunos de los primeros ediles de las poblaciones más habitadas de la Comunidad Valenciana, como Gabriel Echávarri (Alicante), Jesús Ros (Torrent), Jorge Rodríguez (Ontinyent, presidente de la Diputación de Valencia) o Carlos González Serna (Elche) y el primer teniente de alcalde de Valencia, Joan Calabuig. El 'president' quiere mostrar que no está solo y que cuenta con el poder institucional detrás. Quiere tensar la cuerda. 

Mañana viernes, a las 10:30, se reúne en el cuartel general de los socialistas en Madrid la comisión federal de listas, encargada de escuchar los razonamientos de todos los secretarios de Organización y de validar las candidaturas de toda España a Congreso y Senado. Es previsible que Boix defienda la resolución aprobada el martes por el plenario de la ejecutiva del PSPV y por unanimidad, y la presión de sus alcaldes y portavoces, pero no tendrá más recorrido. Puig ya adelantó que la dirección de Sánchez "tiene su legitimidad para decidir" y que los órganos federales son los competentes porque en ellos -y más concretamente en el comité federal- recae la política de alianzas, así que no hará nada que no cuente con su beneplácito. Pero también demandaba que se analizase "en profundidad" su posición y se escrutase "si hay alguna posibilidad de acuerdo". 

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Un acuerdo explicitado vía 'mailing'

El PSPV planteó, más que una coalición pura y dura con Compromís y Podemos, un "acuerdo valenciano". Es decir, los socialistas pondrían solo un candidato por provincia al Senado, y las otras dos fuerzas uno cada una, y se indicaría a los electores -a través de la carta de propaganda electoral que llega a las casas (el 'mailing'), por ejemplo- que tendrían que marcar un aspa a los tres aspirantes de las formaciones de izquierdas. Pero César Luena, el número dos de Sánchez, ya advirtió a su homólogo de que no toleraría "coaliciones encubiertas" ni "subterfugios". Es decir, que Ferraz completaría la lista en caso de que Boix la entregase con huecos. 

Ferraz ha repetido que la decisión "es clara" y no habrá ninguna coalición con los de Iglesias en ninguna circunscripción, ni para el Congreso ni para el Senado

"No habrá rebelión ni se hará nada que contravenga al comité federal -indica un dirigente muy cercano a Puig-. Eso está claro. Pero Ximo dirá que ha hecho todo lo posible para que no gane el PP. Dejará claro que por él no ha quedado. Así que será Ferraz quien deba afrontar la responsabilidad de lo que suceda el 26-J, y no nosotros. Ya en diciembre conseguimos los senadores de Alicante y Castellón por los pelos, y porque se despistaron Podemos y Compromís con el 'mailing'. Ahora será Pedro el que explique por qué los perdemos". En el aparato valenciano también se apunta a la apuesta firme del Estado federal, a las alianzas que se hicieron en el pasado para el Senado -en Baleares, aparte de las sucesivas Entesas del PSC con ICV-EUiA y ERC- sin que se arriesgara el "proyecto autónomo" del PSOE o al polémico préstamo de senadores a los republicanos y Democràcia i Llibertat en enero para que pudieran montar grupo propio. 

En Ferraz dan por hecho que el PSPV ajustará cuentas en la noche electoral y le señalará en caso de fracaso. Pero no habrá marcha atrás. "La decisión es clara: el PSOE presentará candidaturas del PSOE en todas las circunscripciones y no en coalición con Podemos", señaló ante los medios Óscar López, responsable de Comunicación y Estrategia del comité electoral, quien restó importancia al enfrentamiento con Puig y cargó las tintas en el partido de Pablo Iglesias por su constante preocupación por los "sillones" y no por las "propuestas".

Pilar Alegría, secretaria de Organización del PSOE aragonés, en junio de 2015. (EFE)
Pilar Alegría, secretaria de Organización del PSOE aragonés, en junio de 2015. (EFE)

La federación andaluza considera ya "desactivado" el conflicto con el PSPV, según fuentes próximas a la presidenta de la Junta, y cree que lo mejor es "pasar página" cuanto antes y centrarse en la campaña. Díaz, preguntada por los periodistas, evitó echar leña al fuego, negó que haya "rebeliones" internas y se mostró convencida de que habrá "diálogo entre compañeros". 

Sin opciones en el resto

En Aragón, las posibilidades de una alianza unitaria de la izquierda ya se habían ahogado casi antes incluso del "no, gracias" de Sánchez. En la reunión multilateral del martes ya se percibieron las "dificultades serias" de entendimiento con Podemos -para empezar, pedía la cabeza del senador autonómico y expresidente autonómico Marcelino Iglesias, que el PSOE no quería entregar-, y este miércoles la puerta se cerró de forma definitiva. La ejecutiva del partido decidió concurrir en solitario en el Congreso y en el Senado, y con los mismos candidatos que el 20-D. No habrá acuerdo ni siquiera con sus socios de Gobierno, Chunta Aragonesista. "El PSOE tiene sus candidatos, sus plazos, sus programas y sus propuestas y hoy [por ayer miércoles] ya las damos por aprobadas", sentenció Pilar Alegría, secretaria de Organización de la federación aragonesa.

Sánchez aplaca la 'rebelión' de Puig, veta a Iglesias y toma oxígeno ante el comité federal

En Baleares, las conversaciones también habían embarrancado en los últimos días, a pesar de los intentos que se habían fraguado en Menorca e Ibiza. Podemos no está en el Gobierno autonómico, aunque apoya a PSOE y MÉS, pero sí comparte Ejecutivo en los 'consells' insulares de Mallorca, Menorca e Ibiza y en el Ayuntamiento de Palma. 

El PSOE aragonés cierra todas las puertas: su ejecutiva aprueba los mismos candidatos del 20-D y descarta incluso la posibilidad de acuerdo con CHA

Podemos, mientras, azuza la división interna de los socialistas, aunque negándola, al tiempo que pide a Sánchez que reconsidere su negativa a listas compartidas en el Senado para toda España, y así impedir que se convierta en una "Cámara de bloqueo". Ferraz, sin embargo, aduce que los ciudadanos no entenderían una entente de quienes tienen proyectos territoriales dispares, puesto que el PSOE rechaza el derecho a decidir, que Podemos-IU sí reconocen. La federación de Alberto Garzón, por cierto, no conocía la iniciativa de Podemos, aunque sí la respalda. 

Pasado el trámite de la comisión de listas, Sánchez ya tendrá el camino expedito para el comité federal del sábado. El último antes del 26-J y, como el anterior, sin demasiado contenido político. Seguirá un acto de proclamación como candidato. El arranque de la precampaña y el cierre -o eso espera Ferraz- del capítulo orgánico antes de las urnas. 

¿Y las números dos y cuatro por Madrid?

El tiempo se agota y también el margen de Pedro Sánchez. Este viernes se reúne en Ferraz la comisión federal de listas, a las 10.30 horas. Para entonces debería saberse todo el pastel, cómo quedan las candidaturas del PSOE.

La expectación se sitúa en Madrid. Sánchez no ha dado ninguna pista de quién será su número dos y la mujer que ocupe la cuarta plaza, las dos vacantes que dejaron Meritxell Batet -que pasa a encabezar la plancha por Barcelona- e Irene Lozano, la ex de UPyD cuyo fichaje para el 20-D salió rana al secretario general por la contestación interna. 

El líder guarda máximo celo, incrementando así la desorientación tanto en Ferraz como en la ejecutiva del PSOE-M. Apuestas hay muchas, pero certezas, aún ninguna entre los dirigentes. Se espera un fichaje para el segundo puesto, y que el cuatro lo ocupe la secretaria de Empleo, Luz Rodríguez, que ya no podrá repetir como uno por Guadalajara porque ese lugar será ocupado por el secretario provincial, Pablo Bellido, una vez archivada la causa contra él. 

Una solución menos rompedora, pero que sería bien acogida por el PSOE-M, sería que Rodríguez, que fue desplazada por Lozano para el 20-D, pasara a la segunda plaza y ascendiera, del ocho al cuatro, Ángeles Álvarez, exdiputada nacional y reputada feminista y activista LGTBI.  

Se espera que los nombres se conozcan de forma inminente, este jueves a primera hora. La ejecutiva del PSOE-M, la que formalmente debe comunicar a Ferraz los cambios en su lista por "circunstancias sobrevenidas", se reúne el viernes a las nueve de la mañana. Pese a que será la dirección madrileña la que exponga las novedades ante la comisión federal de listas, nadie oculta que la plancha por Madrid habrá sido tejida por Sánchez, como ocurrió el 20-D, en sus puestos de salida. 

En los lugares impares de la candidatura, los de los chicos, no debería haber cambios: en el tres, Antonio Hernando, portavoz del comité electoral; en el 5, el exlíder del PSM Rafa Simancas y en el 7, el vizcaíno Eduardo Madina, rival de Sánchez en el congreso de 2014 y que el 20-D no consiguió acta. 

El sábado se reunirá el comité federal para ratificar todas las listas. Lo hará no en Ferraz, sino en el pabellón Los Rosales de Móstoles (Madrid), ciudad que gobierna el socialista David Lucas. Después seguirá el acto de proclamación de Sánchez y la puesta de largo de las listas. Al día siguiente, la puesta de largo del comité de expertos, del 'Gobierno en la sombra' de Sánchez, con el exministro Josep Borrell como uno de los fichajes

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