UN DECISIVO COMITÉ FEDERAL

Sánchez desafía a los barones y anuncia una consulta a las bases para ratificar los pactos

El secretario general anuncia por sorpresa en su intervención que los eventuales acuerdos a los que llegue para su investidura serán "ratificados" por la militancia en un referéndum

Foto: Pedro Sánchez y su ejecutiva, minutos antes del comienzo del comité federal de este 30 de enero, en Ferraz, la sede del PSOE. (EFE)
Pedro Sánchez y su ejecutiva, minutos antes del comienzo del comité federal de este 30 de enero, en Ferraz, la sede del PSOE. (EFE)

Órdago del secretario general a los barones. Rotundo. Un nuevo comité federal ratificará el pacto al que llegue para lograr su investidura. Pero también someterá los acuerdos a la militancia, para que se pronuncie sobre su conveniencia. Con ello Pedro Sánchez espera aliarse con los afiliados, más escorados a la izquierda, y desafiar a los líderes territoriales, más prudentes y recelosos de una entente con Podemos. Una jugada que no había adelantado en los días previos de manera oficial, aunque sí había corrido el runrún de que podía ser su baza para lograr un camino más despejado de cara a su elección como presidente del Gobierno.

Los barones que fueron tomando la palabra dentro del cónclave socialista respaldaron la consulta. Casi no tuvieron más remedio, aunque la indignación y el enfado fueron palpables en federaciones como Andalucía o Valencia después de que el secretario general desvelara su jugada. Se quejaban de que esta idea ni siquiera había pasado el filtro de la ejecutiva federal y algunos criticaban que el PSOE optara por fórmulas como las de la CUP o los círculos de Podemos. Posiblemente en público nadie se atreverá a hacer estas críticas porque si algo saben los socialistas es que la militancia es sagrada. Susana Díaz dejó claro durante su intervención en la reunión que el acuerdo con Podemos no puede producirse "de ninguna manera".

Sánchez se sometía este sábado a otro comité federal difícil. Durante la semana había ido allanando el camino, reuniéndose uno a uno con todos los secretarios generales. Pero a última hora del viernes las cosas se torcieron a cuenta de la fecha del congreso. Este foco de conflicto había quedado desdibujado en las últimas semanas, porque se había superpuesto la cuestión de los pactos postelectorales y la creciente desconfianza de los barones críticos hacia Sánchez por su supuesta tentación de beneficiarse de la abstención de ERC y Democràcia i Llibertat (DiL).

[Consulta en PDF la intervención de Sánchez en el comité federal]

Pero su número dos, César Luena, puso el viernes por la noche una fecha de congreso que las federaciones 'rebeldes' consideraban inasumible: 17, 18 y 19 de junio. Ellas querían garantías de que habrá cónclave antes de unas eventuales segundas elecciones, a fin de que el PSOE acuda a ellas "renovado" internamente. Al final se llegó a una solución de consenso [aquí en PDF las bases del cónclave]. Y, en efecto, suponía una cesión de Ferraz. Pero el anuncio del secretario general, al final de su intervención en abierto ante el comité federal, rompió los esquemas. Porque con la consulta a la militancia se guarda una bala de oro poderosísima, a sabiendas de que la dirigencia no podrá oponerse al dictamen de las bases. 

Sánchez desafía a los barones y anuncia una consulta a las bases para ratificar los pactos

"Todos los filtros y todas las garantías"

Sánchez enhebró una alocución sin demasiados destellos, en el carril de lo esperable. No había explicitado, en todo caso, que no se servirá de la abstención de ERC y DiL. Pero, tras asegurar que "ló último" que le "preocupa" es su "futuro", dijo a sus compañeros que tampoco tenían por qué inquietarse por los movimientos que fuera a hacer a partir de ahora, si el Rey le encarga el martes intentar formar Gobierno. Las negociaciones serán "en abierto, con luz y taquígrafos". "Que nadie se preocupe. En esa decisión eventual que se pueda tomar, tendrán todos los filtros y todas las garantías. Será ratificada por el comité federal [ya lo advirtió Ferraz el lunes pasado] y se hará una consulta a la militancia de todo el partido", anunció sorpresivamente. "Yo fui elegido secretario general por el voto directo de la militancia y entonces dije, el día de mi discurso en el congreso dije que en aquellos momentos decisivos de la historia de España que necesitaran del concurso y del apoyo de la militancia también contaré con su opinión y escucharé claramente la opinión de la militancia de base". Su desafío cambió de modo automático la dinámica del comité federal. 

Sánchez subraya que no será presidente "a cualquier precio", pero no se compromete explícitamente a que no se servirá de la abstención de ERC y DiL

Sánchez es consciente de que aunque la decisión no guste a los barones, no podrán defender públicamente argumentos en contra del referéndum, porque sería echarse encima a la militancia, que en algunos puntos sigue mosqueada contra sus jefes territoriales porque no entendieron la operación urdida en diciembre, en el anterior comité federal, cuando el debate se envenenó a cuenta de la fecha del congreso. Este sábado ellos pretendían que la discusión pivotara sobre las alianzas postelectorales, aunque a última hora presionaron a favor de un cónclave más pronto que tarde. Pero, aunque arrancaron una fecha más idónea para sus objetivos, tropezaron con una consulta que, según calcula Ferraz, puede reforzar definitivamente a Sánchez. 

Los presidentes de Asturias, Javier Fernández; Andalucía, Susana Díaz, y Extremadura, Guillermo Fernández Vara, este sábado en el comité federal. (EFE)
Los presidentes de Asturias, Javier Fernández; Andalucía, Susana Díaz, y Extremadura, Guillermo Fernández Vara, este sábado en el comité federal. (EFE)

 

Encima los barones ni siquiera arrancaron del líder un compromiso explícito, como algunos -entre ellos, Susana Díaz- le habían exigido en los últimos días en sus despachos con él, de que no se valdrá de la abstención de ERC y DiL. Su declaración fue más genérica: "Yo no voy a ser presidente a cualquier precio, pero no quiero que los españoles paguen el precio de cuatro años más de derecha al frente de las instituciones". 

"Huyamos de sillones y de frentes"

El secretario general, en el resto de su intervención en abierto, de 25 minutos, se limitó a recordar los pilares de su discurso de las últimas semanas. Primero, el 'no' al PP y a Mariano Rajoy, que debe perder "toda esperanza" de que el PSOE le facilite su investidura. Por múltiples motivos: porque no garantiza mejor la "unidad de España", porque hay que cambiar el Gobierno para "poner fin" a sus recortes y reformas y porque no puede dar "estabilidad" al país "un partido carcomido por la corrupción". 

El secretario general pide "respeto" al PSOE, y no "arrogancias y desplantes". Responde así a Podemos, cuya oferta fue entendida como una "humillación"

Sánchez señaló que en los últimos días se han visto ejemplos de "buena política", como la elección de Patxi López como presidente del Congreso -gracias a un acuerdo con Ciudadanos-, y otros de "mala política vestida con buenos atuendos". Y ahí situó tanto la petición de "sillones" por parte de Podemos como la petición al PSOE de Rajoy de conseguir su investidura y a cambio dar "estabilidad" a los gobiernos autonómicos y municipales encabezados por los socialistas. "Un intercambio obsceno de cromos que no vamos a tolerar". El "cambio", insistió, ha de ser "de políticas", no de puestos. Así que el PSOE pondrá por delante "programa, programa, programa". Lo importante es el "para qué", y luego se definirá el "con quién". "Lo que digo es que huyamos de sillones y de frentes. Hablemos de lo que importa a la gente, de las soluciones", garantizó. 

Sánchez desafía a los barones y anuncia una consulta a las bases para ratificar los pactos

Y, para responder a lo que muchos dentro del PSOE entendieron con un "insulto" o una "humillación", la oferta de Pablo Iglesias de conformar un Gobierno de coalición con él como vicepresidente, Sánchez aseguró que él se dirige a otras fuerzas con "respeto" y no con "arrogancia" ni "desplantes" de los que ha sido "víctima". "Con respeto y por respeto a mi partido, al proyecto socialista y a los millones de españoles que quieren y exigen a políticos que estén a la altura de las circunstancias y de los desafíos de este país. En esto también somos distintos a otras formaciones políticas", defendió. 

En resumidas cuentas, que si es llamado por el rey Felipe VI a intentar formar Gobierno, Sánchez asumirá su "responsabilidad" y tenderá "la mano a izquierda y derecha" -a Podemos y C's-, con "políticas y programa" y no "con sillones". 

Díaz y los barones apoyan la consulta

El comité federal se prolongó hasta las 16.30, desde las once de la mañana. Pidieron la palabra 40 miembros del máximo órgano de dirección entre congresos. Según pudo saber este periódico, durante su intervención la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, se mostró a favor de la consulta a la militancia. El pasado lunes su número dos, Juan Cornejo, rechazó esa opción defendiendo que no está prevista en los estatutos y que esa decisión sobre pactos correspondía al comité federal. Varios socialistas presentes en la reunión aseguran que la baronesa andaluza fue la primera en abanderar la consulta a las bases. Su mensaje también enfatizó lla necesidad de no contar en una eventual investidura con el voto de los separatistas "ni por activa ni por pasiva". En la misma línea pero con más claridad el presidente de Asturias, Javier Fernández, sostuvo que el PSOE no debería ni siquiera permitir una abstención de los nacionalistas de ERC y DiL. Un sector del PSOE está preocupado por una negociación bajo cuerda con los nacionalistas catalanes que desde Ferraz insisten en que en ningún caso se ha producido.

Otro de los mensajes clave de la andaluza Susana Díaz fue contra Podemos. Tal y como ya había dicho a la entrada, cargó duramente contra Pablo Iglesias, salió en defensa de Felipe González y lanzó un mensaje rotundo: no ve pacto ni Gobierno con Podemos, "de ninguna manera": Ni acuerdo para un Gobierno de coalición ni pacto para una abstención de la formación morada. El asturiano Javier Fernández apuntó a la posibilidad de nuevas elecciones mientras que el extremeño Guillermo Fernández Vara señaló, con aplauso del plenario, que habría que evitar nuevos comicios a toda costa.

[Consulta en PDF las bases del 39º Congreso Federal del PSOE]

Un referéndum no vinculante que precederá al debate en un nuevo comité federal

La consulta que el PSOE organizará para que la militancia se pronuncie sobre los eventuales acuerdos no será vinculante, pero "sí compromete políticamente", según explicaron fuentes del aparato. Es decir, la cúpula podría desoír su mandato estatutariamente, pero en la práctica se respetará. 

Además, ese referéndum se celebrará con carácter previo al pronunciamiento de un nuevo comité federal, que según los estatutos del partido tienen la última palabra sobre la determinación de la política de alianzas. 

En Ferraz se considera que la consulta, aunque no esté prevista en las normas, se puede encajar por analogía a lo que ocurrió en 2014, tras la dimisión en diferido de Alfredo Pérez Rubalcaba y la convocatoria del congreso extraordinario. Entonces, fue la ejecutiva la que aprobó las bases reguladoras y la que introdujo la posibilidad de un militante, un voto. Ahora, la dirección tomará como puntos de partida los reglamentos federales de primarias y de congresos. Cuando se tenga redactado el documento, lo validará la ejecutiva y se lanzará el proceso, que tendrá unos plazos. 

[¿Qué partidos deberían pactar para formar Gobierno?]

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