LA CRISIS DE LOS SOCIALISTAS TRAS EL 20-D

Ferraz y los barones no se mueven del 'no' al PP tras el aviso de Felipe González

Los presidentes críticos quieren que Sánchez deje claro que no se servirá de la abstención de ERC y DiL, y que buscará la alianza también con Ciudadanos. Tranquilidad por ahora ante el comité federal

Foto: Felipe González y Pedro Sánchez, en el mitin que compartieron juntos en campaña el pasado 15 de diciembre en Badajoz. (EFE)
Felipe González y Pedro Sánchez, en el mitin que compartieron juntos en campaña el pasado 15 de diciembre en Badajoz. (EFE)

El 'no' al PP y a Mariano Rajoy es inamovible en el PSOE. Felipe González sacude al partido cada vez que habla, porque no cae ni en ambigüedades ni en sutilezas. Pero su apuesta por facilitar el Gobierno a los populares, expresada en una entrevista en 'El País', no encuentra eco ni en Ferraz ni en los barones. Sí en la vieja guardia y en algunos referentes del partido. Pero no en la dirigencia, y mucho menos en la militancia. Otra cosa es la carga de profundidad dirigida a Podemos. En esa alerta sí coinciden los líderes autonómicos, que ven más contraindicaciones que ventajas a una eventual alianza con la formación morada. Justo lo contrario de lo que perciben Pedro Sánchez o los territorios que sí le apoyan sin fisuras y creen que debe maniobrar sin más ataduras. El líder está decidido a intentar una entente con la formación morada y así se ha expresado en Twitter.

 

Quedan apenas unas horas para que comience el esperado comité federal del PSOE, y no hay ambiente de marejada. Al menos, por ahora. Porque, como indican distintos altos mandos consultados por este periódico, cualquier chispa puede hacer rebrotar el incendio. Las hostilidades y la desconfianza entre Sánchez y los barones críticos -seis de los siete presidentes autonómicos, salvo la balear Francina Armengol- perviven. No ha borrado el conflicto la ronda de contactos que el secretario general ha mantenido esta semana con todos los jefes regionales -ronda que concluye este viernes con el encuentro con los presidentes de Andalucía, Extremadura y Asturias, y los líderes de PSC y PSE-, aunque sí ha servido para ayudar a distender el ambiente. Pero se puede crispar si, por ejemplo, el secretario de Organización, César Luena, plantea una fecha de congreso federal que los territorios juzguen inasumible. 

Porque, teóricamente, para eso está convocado este comité federal extraordinario, para fijar el calendario congresual. Poco o nada ha trascendido, más allá de que será "entre marzo y junio". Hoy sí habrá más concreción porque Luena ha citado a sus homólogos en la sede federal a las siete de la tarde. Pero esa polémica, que colonizó la pasada reunión del máximo órgano de poder del PSOE, ahora está más en un segundo plano, porque lo que centra el debate es la política de alianzas y hasta qué punto es posible una investidura de Sánchez. Y con quién. Los barones críticos creen que el secretario general debe dejar aún más claro que no se valdrá siquiera de la abstención de fuerzas independentistas como ERC o Democràcia i Llibertat (DiL), y que por tanto su esfuerzo negociador ha de focalizarse en Podemos, IU, Ciudadanos y PNV. Y así se lo hicieron llegar los presidentes de Aragón y Castilla-La Mancha, Javier Lambán y Emiliano García-Page. Sánchez ha dicho una y mil vez que tenderá la mano "a izquierda y derecha", a Podemos y C's.

Referente moral, no movilizador de ejércitos

Pero es difícil que esa exigencia se plasme en una resolución específica, ya que el comité de este sábado es extraordinario y no se pueden introducir nuevos puntos en el orden del día, que está ya marcado y que comprende la fijación de la fecha del 39º Congreso. Además, Sánchez, en caso de que logre trenzar un pacto, habrá de recabar el refrendo del comité federal en una próxima reunión y antes de subirse a la tribuna de oradores de la Cámara Baja para defender su investidura. Por ahora, no hay una estrategia coordinada de los barones críticos, ya que tres de ellos -Susana Díaz (Andalucía), Javier Fernández (Asturias) y Guillermo Fernández Vara (Extremadura)- no han pasado por el despacho de Sánchez en Ferraz y el valenciano Ximo Puig aún no ha cerrado posición con ellos, siempre según fuentes próximas a todos ellos. 

Mariano Rajoy, la pasada semana en Córdoba. (EFE)
Mariano Rajoy, la pasada semana en Córdoba. (EFE)

 

En lo que está claro que no hay dudas es en el 'no' al PP y a Mariano Rajoy. Que no se secunda lo dicho por Felipe González. El expresidente del Gobierno es visto como un referente moral del PSOE, pero su palabra no mueve necesariamente ejércitos. En el partido hay una convicción muy asentada de que ayudar a los populares invalidaría a los socialistas como alternativa y fortalecería a Podemos. No obstante, los barones más enfrentados con Sánchez sí querían que mostrara públicamente su parecer crítico contra Podemos, que se le escuchara antes del comité federal. Deseaban que alertase de los supuestos riesgos de una alianza con Pablo Iglesias. Él lo hizo, aunque cuidándose mucho para seguir protegiendo al secretario general.

El comité federal está convocado para fijar la fecha del 39º Congreso, y no para aprobar ningún texto adicional al aprobado el 28 de diciembre sobre pactos

El patriarca socialista, en una entrevista en 'El País' publicada este jueves, señala que no existe una "mayoría progresista y reformista" y que PSOE y PP deberían aparcar sus intereses partidistas y pensar en el bien común, de forma que ninguno de los dos "debería impedir que el otro gobierne". Y advirtió de que el propósito de los dirigentes de Podemos es "liquidar" a los socialistas. "Son leninismo 3.0", resumió gráficamente. 

"Una forma de indultar" al PP

César Luena, número dos de Sánchez, se encargó de reiterar el enésimo 'no' al PP: facilitarle un Gobierno "es una manera de indultarlo" ante los innumerables casos de corrupción que acorralan al partido del presidente en funciones. Para eludir el choque directo, el secretario de Organización sostuvo que "en lo nuclear", Ferraz coincide con el expresidente, "con sus opiniones propias, que las tiene que tener". Ese 'no' rotundo al PP también lo repitió Susana Díaz, desde Sevilla y en Madrid, y los líderes del partido en Baleares, Francina Armengol; Galicia, José Ramón Gómez Besteiro, y Valencia, Ximo Puig. Este último, muy alineado con la baronesa andaluza, fue de lo más expresivo: 'no' al PP "ni por activa, ni por pasiva, ni por perifrástica". 

Ferraz y los barones no se mueven del 'no' al PP tras el aviso de Felipe González

A partir de esa posición compartida, llegan los matices. Dependiendo de la orilla en la que se sitúe cada barón. Los de Murcia (Rafa González Tovar), Castilla y León (Luis Tudanca), Madrid (Sara Hernández), Navarra (María Chivite), Baleares (Francina Armengol) y Galicia (José Ramón Gómez Besteiro), que ya se han entrevistado con Sánchez, le han manifestado su apoyo sin fisuras. Y con toda seguridad lo harán este viernes Idoia Mendia (PSE) y Miquel Iceta (PSC). Todos ellos creen que debe tener suficiente autonomía para intentar liderar un Gobierno alternativo al del PP. Y sin las prevenciones que González y los críticos ven hacia Podemos. No hay que tener "miedos", dijo Armengol. Ella, por ejemplo, gobierna en las islas con los nacionalistas de MÉS dentro de su Ejecutivo y el apoyo externo de Podemos. 

Los barones alineados con Sánchez creen que debe disponer de autonomía suficiente para formar Gobierno. Ven "incoherentes" a los presidentes

Los barones que respaldan a Sánchez, así como el núcleo duro de su ejecutiva, consideran que los críticos envuelven una pura batalla por el liderazgo del partido en un celofán más vistoso a ojos de la militancia y de la opinión pública: que no se puede gobernar "a cualquier precio". Una cautela que Sánchez está trasladando a todos sus interlocutores y Luena recalcó el lunes en rueda de prensa en Ferraz. Los líderes autonómicos cercanos a Sánchez juzgan además que los presidentes críticos son "incoherentes", puesto que todos ellos, a excepción de Díaz, gobiernan en sus territorios gracias al apoyo de Podemos. De modo que no habría problema en reeditar esa alianza a nivel nacional, poniendo siempre las políticas por delante, y no los sillones. Los secretarios regionales cercanos que han despachado con Sánchez le han visto "fuerte" y decidido a intentar una alianza con Podemos. Siempre, eso sí, que el Rey le haga el encargo el martes próximo, aunque oficialmente se insiste en que "es el tiempo de Rajoy" y ha de ser él quien vaya a la investidura o renuncie de modo definitivo.

Los barones de mayor peso orgánico, sin embargo, sostienen que no es equiparable el Gobierno de España con los ejecutivos autonómicos y locales, y que en cualquier caso Iglesias no puso como condición el referéndum de autodeterminación en las negociaciones que siguieron tras las elecciones de mayo. En los últimos días, sí están haciendo hincapié en que la fórmula ideal sería tejer un acuerdo con Podemos y Ciudadanos. Sería lo "realmente constructivo", según defendió el manchego Emiliano García-Page el miércoles, día de su cita con el secretario general. El problema radica en que C's rechaza apoyar cualquier Ejecutivo en el que esté Iglesias. 

La posición más dura

Page "recomendó" a Sánchez que explicitase que no permitirá que su investidura dependa de la abstención de ERC y DiL, según su círculo de confianza. Y el aragonés Javier Lambán defendió un pacto con Podemos e IU en el que "necesariamente" esté la formación de Albert Rivera. Y "lo mismo" piensa Díaz, dijo él este miércoles. El comité regional de los socialistas aragoneses, de hecho, rubricó esa posición el pasado 22 de enero. "Los militantes y los electores socialistas tampoco aceptarían una investidura de Pedro Sánchez debida a la aquiescencia activa o pasiva" de las dos fuerzas independentistas. Depender de ambas pondría al PSOE, aseguraron, "en una situación de debilidad extrema para hacer frente a ese gravísimo problema" y le haría perder "definitivamente" su condición de "garante de la unidad de España".

Ximo Puig, este jueves ante el Tribunal Constitucional. (EFE)
Ximo Puig, este jueves ante el Tribunal Constitucional. (EFE)

 

Las tesis de Castilla-La Mancha y Aragón son compartidas, 'grosso modo', por los presidentes de Andalucía, Extremadura y Asturias. Los tres desfilarán este viernes por Ferraz. Todos juzgan que cualquier "cesión" a los independentistas perjudica al PSOE precisamente en aquellas comunidades donde aún resiste. Díaz, que ha intentado resguardarse en los últimos días y se ha parapetado en la resolución que el comité federal aprobó el pasado 28 de diciembre, sí señaló este jueves que no se mueve "ni un milímetro" de ella, que el PSOE no puede facilitar que el PP siga en La Moncloa y que tampoco puede asumir un proceso de investidura "si los compañeros de viaje son los separatistas". 

Ferraz y los barones no se mueven del 'no' al PP tras el aviso de Felipe González

¿Pero cómo impedir la abstención de ERC y DiL? Eso es lo que no está claro. Sánchez ha repetido que él no "buscará" sus apoyos, pero no ha rechazado de plano su abstención. Ferraz defiende que no puede impedir a ninguna formación que apoye indirectamente al líder. El gallego Gómez Besteiro puso voz a esa opinión tras su reunión en la sede, este jueves: hay que llegar a acuerdos desde el programa y "sin prejuicios" de lo que puedan hacer otras fuerzas. Una dirigente de la ejecutiva recordaba que cada paso de las negociaciones será "consultado" dentro del partido, y que Sánchez no se ha movido de la baldosa de la moción del 28 de diciembre, y ahí seguirá. 

Los críticos entienden que la investidura no puede depender de los independentistas, porque podría ser letal para el futuro del partido

Pero los críticos consideran que la simple abstención podría ser letal para el PSOE, a medio y largo plazo. Para empezar, por la campaña sin compasión que lanzarían los populares y Ciudadanos desde el primer día. Al incidir los barones en que "necesariamente" Sánchez ha de contar con Rivera, están diciéndole que o le arranca su abstención o no podrá someterse a la investidura. No obstante, el secretario general deberá dar cuenta de sus alianzas en otro comité federal, y lograr que este valide su combinación. 

No hay prevista una resolución

Pedro Sánchez, el pasado viernes. (EFE)
Pedro Sánchez, el pasado viernes. (EFE)

En principio, no se prevé que este sábado se apruebe ninguna resolución complementaria a la del 28 de diciembre. Luena decía que ese texto contemplaba casi todos los escenarios. "Eso no está claro, porque el comité federal es el máximo órgano, y puede disponer libremente", rebaten fuentes próximas al asturiano Javier Fernández. "Yo en principio no estoy en eso -apunta otro importante barón a este periódico-. Ni siquiera era partidario de que se celebrase la reunión del sábado, y además habrá un comité federal posterior". La semilla de la desconfianza de los críticos está en lo que ocurrió hace 15 días, cuando la dirección accedió al préstamo de senadores a ERC y DiL, lo que provocó una agitación mayúscula. Igual que el terremoto que causó Pablo Iglesias con su propuesta de Gobierno de coalición con PSOE e IU, con él de vicepresidente, y sin habérselo confiado al propio Sánchez antes de su reunión con el Rey. 

Aquel gesto fue digerido como una "humillación" o un "insulto" dentro del PSOE, razón por la cual Ferraz tuvo que lanzar un comunicado en el que adelantaba que no habría negociaciones por el momento hasta que Sánchez recibiera el encargo de Felipe VI, y menos desde el "chantaje". Las palabras de González en 'El País' sirvieron para volver a avivar la discusión interna sobre la conveniencia de una alianza con Podemos. Justo lo que los barones críticos anhelaban. "La militancia escucha a Felipe. Marca un punto de inflexión. Ayuda a resituar al debate y a que la gente piense por qué puede ser un riesgo", señalan desde el círculo de Fernández Vara. "Su reflexión no perjudica, claro que no", coinciden desde el entorno de Susana Díaz.

La vieja guardia sale del armario

A la voz de González, además, se sumaron las advertencias de dirigentes de la vieja guardia. Históricos que se reunieron este jueves en un hotel de Madrid en una comida que reunió a 40 excargos. Entre ellos, los exministros José Luis Corcuera, Virgilio Zapatero, Carlos Solchaga y Juan Manuel Eguiagaray; el expresidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el exjefe del Ejecutivo madrileño Joaquín Leguina o el concejal Antonio Miguel Carmona. El sentimiento común: no a un acuerdo con Podemos, porque puede conducir al "suicidio" de los socialistas, informa Efe. Opinión similar comparte el exvicepresidente Alfonso Guerra

Ferraz y los barones no se mueven del 'no' al PP tras el aviso de Felipe González

Las próximas horas dirán si el PSOE se conduce tranquilo hacia su comité federal o retorna a la convulsión. Si se deja hacer a Sánchez o se le "aprietan algo más las tuercas", como dicen desde Andalucía. Pero el terreno de juego está delimitado. Y en él se dice 'no' al PP y a Rajoy. 

Un congreso federal ya en segundo plano... aunque la fecha quedará fijada

Este viernes promete ser agitado en Ferraz. Pedro Sánchez rematará su ronda de consultas y recibirá, por este orden, a Javier Fernández, Idoia Mendia, Miquel Iceta, Susana Díaz y Guillermo Fernández Vara. Además, a las siete de la tarde César Luena reunirá a todos los secretarios de Organización para desbrozar la fecha del 39º Congreso Federal.

Ferraz ha guardado con máximo celo su propuesta y, en la tarde de este jueves, ni siquiera se había trasladado un adelanto a las federaciones, según manifestaron a este periódico varios responsables del aparato. El cónclave se celebrará "entre marzo y junio", según declaró el lunes Luena. En todo caso, cuando se despeje la gobernabilidad del país. Una fecha que se ha barajado esta semana es la de mayo de 2016.

Luena sí dejó claro que, si hay repetición de las generales, entonces se convocarían primarias abiertas a la ciudadanía para elegir candidato, y no congreso, pues este procede, estatutariamente, al relevo del secretario general y de los órganos de dirección. El equipo de Sánchez prevé que Susana Díaz, su principal rival interna, no se lanzará en una competición en la que también pueden votar los simpatizantes. Ella, en cualquier caso, no ha querido desvelar aún sus cartas.

[¿Qué partidos deberían pactar para formar Gobierno?]

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