REUNIÓN CLAVE DEL CONSEJO POLÍTICO FEDERAL

Lara y Garzón muestran su choque por la relación con Podemos y el futuro de IU

El candidato a La Moncloa se abstiene en el informe del coordinador, y los suyos votan directamente en contra para evidenciar sus discrepancias. La reunión hace patentes las dos almas de IU

Foto: Cayo Lara, Alberto Garzón, José Luis Centella, Sira Abed Rego y Adolfo Barrena, este 9 de enero en el Consejo Político Federal de IU. (EFE)
Cayo Lara, Alberto Garzón, José Luis Centella, Sira Abed Rego y Adolfo Barrena, este 9 de enero en el Consejo Político Federal de IU. (EFE)

Era evidente que había dos almas dentro de Izquierda Unida. Dos visiones sobre la organización y sobre la relación con Podemos. Una, encabezada por el coordinador federal, Cayo Lara, y otra por el candidato a La Moncloa, Alberto Garzón. Pero se había logrado soterrar esas diferencias. Efecto de la campaña -o de la sucesión de campañas electorales- y del paso a un segundo plano del líder. Deliberado, para dejar paso al valor emergente de la federación. Pero las generales ya pasaron, aunque se vislumbren otros comicios en el horizonte, y ya no hay por qué ocultar las discrepancias. Y eso fue lo que este sábado se visibilizó. Con rotundidad y de forma sorprendente, y tras los malos resultados del 20-D: dos escaños (ambos por Madrid), 923.133 votos y un 3,67% de los sufragios. 

Ocurrió al final de la reunión del Consejo Político Federal de IU, su máximo órgano de dirección, que integran sobre el papel más de 200 dirigentes. Como confirmaron distintas fuentes a El Confidencial, Garzón se abstuvo en la votación del informe político de Lara, evidenciando su distancia con el que todavía sigue siendo su jefe orgánico. Pero el núcleo de colaboradores del joven diputado, su círculo más cercano, votó directamente en contra del documento del coordinador, para mostrar de forma más patente la distancia con su análisis. Así que la federación arranca dividida el camino hacia su XI Asamblea, la del 20, 21 y 22 de mayo de 2016, si no se convocan nuevas generales. No crispada, pues, pero sí partida por dos visiones diferentes de la coyuntura y la estrategia y la hoja de ruta a seguir. 

A Garzón y los suyos no les gustó el texto [aquí en PDF] ni la intervención final de Lara, a puerta cerrada. Por dos razones fundamentales: porque el coordinador puso el acento en la crítica durísima y sin contemplaciones a Podemos como causa de todos los males de IU -por lanzar una "opa hostil", por intentar devorar la federación, por no querer desde un principio la convergencia-, porque juzga que no hay que insistir mucho más en el acercamiento a la formación morada si vuelve a dar un nuevo portazo y porque considera que hay que caminar hacia una asamblea ordinaria de IU, pero no tanto hacia un cónclave constituyente, una construcción total de un nuevo sujeto político. 

Las discrepancias saltaron a la vista en los números de la votación del informe de Lara y en el de Garzón. El del coordinador recibió 91 síes (70%), 29 noes y 10 abstenciones. El texto defendido por el diputado recabó 100 votos a favor (el 80%), 2 en contra y 23 abstenciones. Entre quienes rechazaron el documento de Lara se encuentran Clara Alonso, Sira Abed Rego, Álvaro Aguilera o Marina Albiol. Un voto en contra que expresa "una posición política muy trabajada", nada improvisada. "La votación reflejó dos concepciones sobre dos modelos de organización diferentes. No pasa nada por visibilizar la discrepancia política en un órgano de dirección", comenta una colaboradora de Garzón. Otros dirigentes se sorprendieron por la visibilización del choque, "ajeno a la cultura política" de la federación. Quien sí respaldó el informe de Lara fue el coordinador de la Presidencia y secretario general del PCE, José Luis Centella.  

Garzón entiende que hay que buscar la alianza con Podemos, porque la alternativa es quedar marginados, Lara cree que no hay que insistir e insistir

Ya la lectura de los dos informes, aunque arrojaban coincidencias, mostraban un tono bastante distinto. Lara, mucho más rotundo en sus críticas a Podemos. Acercarse a Pablo Iglesias había sido como "machacar en hierro frío" y se había perdido "un tiempo precioso" en intentar la confluencia. Garzón llevaba escrito que no fue posible un "acuerdo satisfactorio para la sociedad", como sí había ocurrido en Cataluña y Galicia -allí las dos formaciones fueron juntas en coalición, bajo la marca En Marea y En Común Podem-, porque Podemos mantuvo la "firme intención de excluir a IU federal" de cualquier pacto y prefería alianzas "tácticas" y porque pretendía fichar a personalidades de IU -a él mismo incluso- como independientes, "desestimando al resto de la organización y a su cultura política". 

Pero en sus discursos finales, Garzón y Lara dejaron ver sus diferentes concepciones. Garzón defendió de forma vehemente su apuesta por la unidad popular. "No se puede considerar un horizonte de transformación social sin la colaboración con otras fuerzas, aunque tengan diferencias con nosotros, porque la alternativa es irse a un refugio del 1% que no existe nada más que nuestras fantasías", dijo en su alocución, en un audio al que ha tenido acceso El Confidencial. La alternativa, siguió, no pasa ni por ese "uno por ciento, como en otro tiempo fue el 10-15%" que daban las encuestas hace dos años, "ni tampoco creer ingenuamente en las fantasías que promueven los relatos de Podemos y pasarse directamente a Podemos". "Si no estamos a la altura del momento político -avisó-, podemos pasar a los márgenes de la historia y no contar para absolutamente nada". El candidato defendió el estilo de su campaña "elegante", en la que se señalaron las "diferencias", pero no se respondió a los ataques de Podemos, porque no es su "enemigo político". No quiso una "campaña de odio", sino una "coherente" con el planteamiento inicial, el de evitar la réplica a los puñetazos a Iglesias. 

Garzón: la alternativa a colaborar con Podemos “es irse a un refugio del 1%“. Lara: “No podemos darle muchas vueltas a la margarita si hay generales“

El líder tomó la palabra a continuación, pues tiene la potestad de cerrar las reuniones de los órganos e integrar en su informe las aportaciones al debate. En una intervención de unos 27 minutos que a algunos sonó como una "enmienda a la totalidad, punto por punto, del discurso de Alberto", inmediatamente anterior, sostuvo que no se puede seguir implorando la alianza con Podemos si hay un nuevo 'no'. Podemos ya tiene sus cargos, sus 69 diputados, sus "carteras", remarcó, como se puede escuchar en el audio. "¿Van a aceptar un proceso de primarias de abajo arriba? ¿Hay que hacer un acuerdo cupular? [...]. Tenemos que tenerlo claro. Tendremos que plantearnos, si hay generales, sí o no [a ir con Podemos], y no estar dándole muchas vueltas a la margarita, y ponernos a trabajar en lo que toca", alertó. Avanzó que ese eventual acuerdo "va a ser muy complicado", aunque IU tenga "toda la voluntad del mundo". Lara criticó a Podemos incluso por sus formas, hasta el punto de que las llamadas al voto útil que hacía el PSOE en su tiempo "eran más cuidadas" que las lanzadas por la formación morada. 

Además, Lara cuestionó la estrategia del grupo más renovador encabezado por Garzón, porque ha sido el que ha pilotado IU en el último año de facto, ya que él se echó un lado para no opacar la figura del candidato. De hecho, reveló a los suyos que tras las europeas de 2014, se reunió en su despacho con el joven parlamentario y le anticipó que no iba a postularse más como candidato. Desde entonces, señaló, hizo una "dejación de funciones" como coordinador para "potenciar" a Garzón, y no le puso "ni una china" en su camino. Lara sí elogió el buen resultado de las plataformas de convergencia en Cataluña y Galicia, por eso sus críticos encuentran "contradictorio" su discurso de mayor frialdad con Podemos. 

"Trascender" IU

No sólo eso. Garzón y los suyos creen que hay que caminar hacia la XI Asamblea Federal de IU, ya programada para el 20, 21 y 22 de mayo -si no hay adelanto electoral-, pero en paralelo "contribuir a construir los espacios de unidad". Su apuesta es una especie de asamblea en dos tiempos o en dos velocidades: uno primero, el cónclave puro de IU, y otro segundo, más constituyente, en el que se camine hacia una "nueva organización política", en palabras de una de las personas de la máxima confianza del diputado. La fórmula ideal sería acompasar ambos proyectos en el tiempo, casi como si fuera una continuación uno del otro, pero también cabría la opción de espaciarlos. En definitiva, Garzón, las federaciones afines (la fundamental, Andalucía) y los dirigentes más próximos a él -incluido, con matices, Centella-, buscan "trascender IU", superarla, "transformarla", cambiarla de piel para que sea "útil". Los de Lara se temen que la primera asamblea pretenda "hacer limpieza" de la organización, soltar el lastre de la vieja guardia, para luego "entregarla a Podemos". 

Cayo Lara, durante la reunión del Consejo Político de IU, este sábado. (EFE)
Cayo Lara, durante la reunión del Consejo Político de IU, este sábado. (EFE)

 

Lara, respaldado por algunos miembros de la ejecutiva, un puñado de federaciones e Izquierda Abierta, mantienen una posición que los de Garzón califican de "más identitaria", más 'conservadora'. Sí a los cambios dentro de IU para adaptarla a los tiempos, pero no asemejarla a Podemos ni a "empotrarse" en la formación morada.

En el sector más próximo al coordinador se denuncia que Garzón y sus colaboradores "no son claros", no muestran todas las cartas ni cuentan "qué se persigue". El mismo coordinador lo dijo a puerta cerrada, lleva años oyendo "aquello de la refundación", desde la asamblea que le dio a él el poder, en 2008, pero hay que bajar a lo "concreto", cómo se traduce eso "en un barrio, en una ciudad". "Tenemos que decir qué es eso de la refundación. ¿Cómo se constituye? ¿Tiene afiliados, tiene amigos en las redes, tiene estructuras, tiene las dos cosas? ¿Cómo se financia, cómo se elige a los cargos o las sedes, tiene portavoces o no, los cargos públicos ante quién responden? ¿Cuál es el papel del PCE, de Izquierda Republicana, de Izquierda Abierta, de la CUT, del Partido Feministanbsp;¿Eso cómo se engrana en una organización?", se preguntó durante su intervención, tal y como se escucha en el audio.

"Que se diga con nitidez qué se quiere. ¿Refundar? ¿Repensar IU? ¿Acabar con ella? Vale, pero que se vote y se discuta", reflexiona un mando cercano a Lara. Otro completa el razonamiento: "¿Qué es unidad popular? ¿Confluir con la Chunta e Iniciativa per Catalunya Verds, que son dos fuerzas autónomas? Quieren salir, pero no saben hacia dónde ir". Este dirigente cree que hay que "rehacer IU" para "adecuarlo a las necesidades del siglo XXI, se llame como se llame", pero no diluir el proyecto. En Izquierda Abierta argumentan que quieren una IU "autónoma y más tendente a un centro izquierda renovado". "IU, por culpa del PCE, es el KKE", el partido ortodoxo griego, muy minoritario, denuncian. 

Garzón y los suyos creen que hay que caminar hacia una asamblea en dos tiempos, los de Lara piden que se clarifique qué se pretende hacer con IU

El candidato esbozó qué tipo de IU quiere en su intervención inicial, abierta a los medios. Una organización "más ágil", "menos burocrática", más "rápida" y conectada con la sociedad. Quiere que la asamblea federal de mayo sea "un punto de partida, pero un fin en sí misma", resumen fuentes de su entorno. "A mí la cuestión jurídica me importa bastante poco. Me importa la cultura política de vosotros y de vosotras, que es lo que nos permite transformar la sociedad, y eso es lo que debemos fortalecer, y contruir un instrumento autónomo para colaborar con otros en pos de un programa de transformación social", dijo en su alocución de cierre, aludiendo a que las siglas son menos importantes. Le replicó el coordinador, quien subrayó que el tema legal sí es importante. "No se puede jugar con la marca, y quien cambia la marca sobre la marcha es como quien cambia las reglas del juego en mitad del partido", apuntó en referencia al baile de siglas en la precampaña (Ahora en Común primero, luego Unidad Popular y luego IU-UP). 

 "Cayo mira las cosas desde un lugar que no es el apropiado -analiza una dirigente de la cuerda de Garzón, que votó contra el informe del coordinador-. Está constantemente referenciándose en Podemos, o en problemas como la ley electoral injusta... Aunque hay cosas que son acertadas, nosotros creemos que también debemos analizar qué se ha hecho mal. Que tenemos que hacernos mirar muchas cosas. Por ejemplo, ya en la asamblea de 2008 teorizamos sobre la refundación de IU, y no se hizo. El nudo referencial de la izquierda es Podemos, sí, y hay que interpelarlos, pero antes hay que hacer un proceso previo, que es hacer germinar un proyecto de la izquierda rupturista en este país".

Un "instrumento rupturista"

La reflexión de los 'garzonistas' es, por tanto, que hace falta ese "instrumento rupturista", "saneando" previamente la organización, para luego poder hablar con la formación morada. "Hay que salir de la cuestión identitaria, porque una fuerza política no tiene sentido si no es útil", continúa esta fuente, que se integrará en la comisión preparatoria del cónclave federal. 

Alberto Garzón, durante el Consejo Político de este 9 de enero. (EFE)
Alberto Garzón, durante el Consejo Político de este 9 de enero. (EFE)

 

Garzón busca, en consecuencia, un congreso de IU que acabe en una asamblea constituyente, mucho más ambiciosa, que suponga la construcción de un espacio de unidad con otros agentes, y que ya funcionó en la campaña bajo el paraguas de Unidad Popular.

El dirigente Enrique Santiago, alineado con él, planteó por ejemplo concentrar ambos procesos en el fin de semana de mayo señalado en el calendario: arrancar con el cónclave puro de IU el viernes y sábado y cerrar con ese acto constituyente, fundacional, abierto, que dé paso a ese nuevo sujeto político, al día siguiente, domingo. Otra alternativa sería espaciar algo ambos momentos si no da tiempo. "La XI Asamblea, la ordinaria, no es la meta. Si se encuentran el proceso interno y externo, fenomenal, pero eso no depende sólo de nosotros", ilustra una dirigente cercana al diputado. "No se trata de liquidar y cerrar el chiringuito, sino de evolucionar. Tampoco se puede hablar de refundar la izquierda, como decíamos en 2008, cuando no había nada organizado a la izquierda del PSOE más que nosotros. Ahora eso suena petulante. Se trata de generar un espacio de izquierdas transformador", añaden desde el entorno del parlamentario. ¿Se preservarán las siglas? Eso también está a debate, así como el instrumento jurídico que materialice ese cambio. Pero Garzón ya ha dicho en reiteradas ocasiones que no hay que tener "miedo" a discutir sobre la marca, porque IU la conforma su cultura política y su gente, y no el envoltorio. 

Junto a las posiciones de Garzón y Lara, Cataluña y Galicia defendieron una estrategia más 'radical': pacto con Podemos y no hacer un cónclave ahora

Durante la reunión del Consejo se sustanciaron, en síntesis, tres posiciones. Una primera, la del sector más apegado a Cayo Lara y compartida por federaciones como Asturias, Navarra o Castilla-La Mancha, más moderada en sus planteamientos, que cree que IU aún tiene recorrido aunque deba actualizarse y se haga un debate a tumba abierta. Una segunda, la defendida por Garzón, las federaciones afines -con el potencial de Andalucía o la nueva IU Madrid- y el núcleo duro del PCE. La tercera fue la plantearon en la tribuna los coordinadores de Galicia y Cataluña (EUiA), Yolanda Díaz y Joan Josep Nuet, el sector más pro-Podemos, que ha visto cómo ha funcionado la confluencia en sus comunidades, que apuestan por perseverar en esa línea y no creen necesaria una asamblea de IU, porque sería el enésimo intento de reconstrucción de la federación condenado al fracaso. Este último grupo considera, en consecuencia, que Garzón no ha sido suficientemente valiente en sus planteamientos. 

El cronograma

En principio, el parlamentario cuenta con los números para hacer prevalecer su posición. Él es el señalado como el próximo coordinador. Además, la comisión encargada de preparar la XI Asamblea, compuesta por 19 dirigentes, y en la que él se halla integrado, cae más hacia su lado, aunque cuenta con contrapesos de Izquierda Abierta o del sector más ligado a Lara.

Lara y Garzón muestran su choque por la relación con Podemos y el futuro de IU

Ese órgano se reunirá ya desde la semana próxima y elevará una propuesta de reglamento del cónclave de cara al Consejo Político del 30 de enero. Con ese reglamento en la mano, se dilucidará el carácter que tendrá la asamblea y quiénes tendrán derecho de voto: sólo la militancia de IU, la militancia y los simpatizantes, los que han formado parte de Unidad Popular... En paralelo, desde el 11 de enero al 11 de febrero, se desarrollará un proceso de debate en las asambleas locales de IU. Las bases podrán pronunciarse sobre el diagnóstico y el futuro de la federación respondiendo a un cuestionario remitido por la cúpula. Una nueva reunión del Consejo Político, el 27 de febrero, aprobará los documentos de la XI Asamblea (el informe de gestión del coordinador, la resolución política y los estatutos), que se someterán a debate en las federaciones y que se discutirán en el mismo cónclave, del 20 al 22 de mayo. Si hubiera elecciones anticipadas, todo el proceso se aplazaría. 

Izquierda Abierta, entre otros, juzga que no es prioritario el debate congresual: hay que centrarse en la coyuntura o el eventual anticipo electoral

Precisamente varios dirigentes, entre ellos varios de Izquierda Abierta -el partido de Gaspar Llamazares-, expresaron sus dudas respecto a la conveniencia de celebrar ahora la XI Asamblea. Argumentaron que lo prioritario es resolver la gobernabilidad del país, empujar hacia un Ejecutivo de izquierdas y prepararse para un anticipo electoral, pues de confirmarse "no puede pillar a IU en un debate interiorizado", sino lanzando propuestas a la sociedad. Para IzAb, el congreso de mayo "definirá la relación que IU quiere con Podemos" y resolverá la tensión latente entre "las dos almas del PCE", pues el PCE es el partido con mayor peso orgánico en IU y quien tutela, desde su fundación en 1986, su destino. Otra fuente de preocupación es el grupo parlamentario. Los números del 20-D condenan a Unidad Popular al Mixto, salvo que la Mesa del Congreso, que se constituirá el miércoles, haga una interpretación generosa del reglamento. Disponer de grupo es una tabla de salvación, pues permite a los dos parlamentarios -Alberto Garzón y Sol Sánchez- gozar de visibilidad y mayores recursos públicos. 

En resumidas cuentas, la deliberación en el Consejo fluyó de forma "confusa", reflejo de la "incertidumbre" que rodea a la federación. IU lanza su proceso congresual para transformarse, sí, pero sin saber muy bien cómo y cuándo va a cambiar de piel. La discusión arranca ahora, y es difícil predecir cómo concluirá, porque los bloques se irán moviendo y el debate, decantándose. Las piezas están en el tablero. Otra cosa es cómo se encaje finalmente un complejísimo puzle en tiempos de anemia organizativa y electoral. Porque IU cuenta con un suelo de un millón de votos, pero es la hermana pobre de un Podemos pujante. 

[¿Qué partidos deben pactar para formar Gobierno?]

¿Un solo candidato para llevar las riendas de la nueva Izquierda Unida?

Ni Cayo Lara ha anunciado oficialmente que no repetirá como coordinador ni Alberto Garzón ha adelantado que se postulará con seguridad a ese puesto. Pero ambas cosas se dan por hechas. Es evidente desde hace meses que Lara está de salida, y él mismo se ha preocupado en hacer recaer el protagonismo en su delfín. Igual que se percibe que IU se prepara para ceder todo el poder al joven diputado. En la comisión encargada de preparar la asamblea, el parlamentario está. No Lara, que puede acudir no obstante a cuantas reuniones desee. En la cúpula argumentan que nunca un líder saliente ha formado parte de este tipo de órganos. 

En el entorno de Garzón entienden que su perfil ha salido "reforzado" de la campaña, pese a los malos resultados, porque es un dirigente "valorado" que ha sabido "liderar el proceso" en las circunstancias más adversas. "Y en un momento crítico como este, no nos la podemos jugar", defienden. 

Sin embargo, hay ya quien adelanta que podría nuclearse una alternativa. "Quien divide a la organización no puede ser coordinador. Seguro que Alberto tiene un candidato rival. Hay otros equipos de dirección disponibles", señala a este periódico un dirigente cercano a Lara que rehúsar dar nombres. Los cercanos al diputado creen que no Garzón no encontrará oponente, porque su figura está consolidada, tiene un potente apoyo orgánico detrás e irá ganando respaldos en el proceso congresual... si llega a término en mayo. 

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