el grupo popular incluye la segunda vuelta

El PP fuerza a Sánchez a retratarse sobre la elección de alcaldes que apoya Susana Díaz

El Partido Popular forzará al PSOE a fijar posición en septiembre y en Congreso sobre su propuesta para garantizar que sean alcaldes los candidatos más votados en las elecciones

Foto: El secretario general de PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)
El secretario general de PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

El Partido Popular forzará al PSOE a fijar posición sobre su propuesta para garantizar que sean alcaldes los candidatos más votados en las elecciones. La vía elegida, una proposición de ley, y el hecho de incluir en su iniciativa la fórmula de la segunda vuelta manejada en su día por los propios socialistas obligarán a Pedro Sánchez a retratarse en septiembre. En el PP reconocen que no aspiran a aprobar ahora una reforma de la ley electoral, pero sí abrir el debate. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, es firme partidaria de esos cambios, pero Sánchez tiene que disimular en el resto de España por sus alianzas municipales y autonómicas con Podemos y los partidos nacionalistas de izquierda.

El Grupo Popular presentará esta semana en el Congreso la correspondiente proposición de ley para la reforma de la ley electoral general en lo que afecta al sistema de elección de alcalde. Será una mezcla de la iniciativa que el PP llevó a la Cámara hace dos legislaturas y que consistía en dar la mayoría absoluta a toda candidatura municipal que superara el 40 por ciento de los votos (ahora sería del 35) y del sistema de segunda vuelta que defendía el PSOE para cuando no había mayorías claras, posición defendida hasta su debacle electoral de 2011.

La presidenta de la Junta, Susana Díaz. (EFE)
La presidenta de la Junta, Susana Díaz. (EFE)

El texto se presentará abierto a cualquier modificación en los porcentajes prefijados, pero siempre con el fin de que los alcaldes sean los candidatos más votados y no los que acuerden después de los comicios los concejales de los partidos que han perdido las elecciones, como ocurre ahora en muchos casos con la política de pactos. Sánchez se negó a hablar de ello con el PP el verano pasado con el pretexto de que "sólo" quedaban 8 meses para los comicios locales. Sabía de la situación de debilidad con que iba a concurrir a la cita y que tendría que aplicarse a los pactos "de izquierda" para mantener o ganar poder municipal. Igual que sabía el Partido Popular que su propio desgaste le haría perder muchas mayorías absolutas y muchos ayuntamientos aunque quedara primero.

Mariano Rajoy renunció a promover esa reforma electoral aunque se la pedía buena parte de su formación para evitar lo que luego ocurrió el 24-M, la debacle electoral, acrecentada después en sus consecuencias con los pactos anti-PP en toda España. El jefe del Ejecutivo no quiso cambiar las reglas del juego con su mayoría absoluta y sin el apoyo del otro partido de gobierno. El objetivo del Grupo Popular ahora es conseguir que Sánchez se retrate. Quedan cuatro años para las próximas elecciones municipales y en el PP añaden que si el PSOE quiere abordar cualquier otro asunto que afecte a la ley electoral general se podría crear una ponencia en el Congreso para ir buscando acuerdos a largo plazo.

Pedro Sánchez, después de recoger los frutos de su pacto con Pablo Iglesias, prefiere dar largas hasta para entrar en materia

Con la proposición de ley registrada este mes, el Grupo Socialista no tendrá más remedio que fijar posición en el debate de totalidad que se tendrá que celebrar en septiembre. El texto pasará ese trámite sin problemas para entrar en la fase de enmiendas. Después, al disolverse las Cortes en octubre como está previsto, el debate se trasladará a los programas electorales de cada partido. El PP incluirá la propuesta que presentará ahora en el Congreso.

Los populares ya han visto las diferencias que hay entre los socialistas a la hora de defender la elección directa de alcaldes. Los andaluces, que no dependen de Podemos en la Comunidad autónoma, son partidarios de la reforma. Pedro Sánchez, después de recoger los frutos de su pacto con Pablo Iglesias y dar sus votos a las plataformas de Podemos en alcaldías como Madrid o Zaragoza, prefiere dar largas hasta para entrar en materia. Ahora aduce que no quiere hablar de ello hasta después de las elecciones generales. 

Elecciones Generales

El redactor recomienda