Es noticia
Menú
España destruye empleo por primera vez en un mes de julio y el paro sube en 3.200 personas
  1. Economía
7.400 afiliados menos

España destruye empleo por primera vez en un mes de julio y el paro sube en 3.200 personas

Se confirma el cambio de tendencia que ya se apreciaba a finales de junio. Los malos datos vienen de los principales sectores, desde la hostelería hasta la industria

Foto: Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)
Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (EFE)

La economía española resistió con fortaleza el impacto de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania gracias al tirón del turismo. Sin embargo, cada mes de inflación disparada e incertidumbre han sido una muesca más en la economía de hogares y empresas y finalmente han terminado por provocar un agujero. Los datos de afiliación y paro del mes de julio muestran ya este cambio de tendencia de la actividad en el país. La afiliación a la Seguridad Social se redujo en 7.400 personas, lo que supone la primera destrucción de empleo en un mes de julio de toda la serie histórica.

Los registros de afiliación empezaron a mostrar signos de agotamiento ya a finales del mes de junio. Julio comenzó con una leve creación de empleo que llevó al Ministerio de Seguridad Social a estimar que se podrían crear 14.000 empleos a lo largo del mes. Sin embargo, las dos últimas semanas de julio fueron muy negativas y finalmente se destruyeron esos 7.300 empleos. Además, los pobres datos de final de mes, mucho peores que los del inicio, anticipan que los registros de agosto también van a ser negativos salvo que se produzca una fuerte aceleración del empleo.

Nunca, ni siquiera durante los años de la crisis financiera, la economía española perdió ocupación en los meses de julio, ya que es un mes en el que el inicio de la temporada alta turística impulsa el empleo. En este mes de julio la hostelería incorporó a 23.000 ocupados, una cifra que es poco más de la mitad del empleo que se creaba en los meses de julio previos a la pandemia. Es posible que hoteles y restaurantes adelantaran las contrataciones para la campaña turística a la primavera, de modo que los resultados durante los meses de abril a junio fueron excepcionales y ahora se percibe una clara ralentización. Aun así, la hostelería tiene ya 15.200 ocupados más que antes de la pandemia (julio de 2019).

Foto: Un transportista lleva mercancía a un comercio. (EFE/Luis Tejido)

El transporte también se quedó lejos de los números habituales del mes de julio. De hecho, prácticamente no creó empleo, con 300 nuevos afiliados para un mes en el que tradicionalmente incorpora a unos 3.000 trabajadores. Pero los malos datos no se produjeron solo en actividades relacionadas con el turismo. En la industria se incorporaron 10.000 trabajadores, unos 2.500 menos de lo que era habitual en los meses de julio previos a la pandemia. Y en la construcción apenas se contrató a 600 personas, una cuarta parte de lo habitual.

El sector de la educación (pública y privada) destruyó nada menos que 116.000 empleos en julio. Todos los años se destruye más de un centenar de miles de empleos en este sector como consecuencia del fin del curso escolar, pero en esta ocasión hay una particularidad y es que la mayor parte de los despidos no se hizo en junio sino en julio. De esta forma, la educación tuvo una aportación extraordinariamente positiva en junio y muy negativa en julio. Lo que está claro es que se descarta la hipótesis inicial de que la reforma laboral habría conseguido estabilizar el empleo en el sector. Por el momento, siguen los despidos antes de las vacaciones de verano.

En términos desestacionalizados, la afiliación volvió a crecer con 9.100 nuevos cotizantes, pero este dato también es negativo, ya que es menos de una tercera parte del empleo que se creaba en los meses de julio previos a la pandemia. En cuanto a los datos por territorios, no se observa por el momento un patrón común a todo el territorio. Sí se ha producido una importante destrucción de empleo en las provincias con grandes ciudades, con Madrid a la cabeza en destrucción de afiliación tras perder algo más de 21.000 cotizantes. Barcelona, Sevilla, Valencia o Vizcaya también destruyeron empleo intensamente a lo largo del mes. Los destinos de costa aguantaron algo mejor el cambio de tendencia, salvo Canarias, que perdió casi 6.000 cotizantes. En Baleares se incorporaron 13.900 nuevos afiliados; en Girona, 12.700 y en las comunidades del norte (Galicia, Asturias y Cantabria) se registraron casi 16.000 afiliados más.

La contratación sigue estando marcada por la reforma laboral y, ahora, también por la ralentización del empleo. En julio se firmaron 1,67 millones de contratos, de los cuales el 41% fueron indefinidos. Se trata del mejor dato de contratación fija de toda la serie histórica. Sin embargo, el número total de contratos fue el más bajo desde el año 2014 (con la excepción del julio de la pandemia).

La otra cara de la misma moneda es el incremento del paro en 3.200 personas. Se trata del peor dato desde el año 2009, en plena crisis financiera, y contrasta con la reducción habitual del desempleo de los meses de julio. Antes de la pandemia, en cada mes de julio se reducía el paro en algo más de 40.000 personas, pero en esta ocasión ha aumentado. Aun así, España sigue por debajo de los tres millones de desempleados, el dato más bajo desde el año 2008.

La economía española resistió con fortaleza el impacto de la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania gracias al tirón del turismo. Sin embargo, cada mes de inflación disparada e incertidumbre han sido una muesca más en la economía de hogares y empresas y finalmente han terminado por provocar un agujero. Los datos de afiliación y paro del mes de julio muestran ya este cambio de tendencia de la actividad en el país. La afiliación a la Seguridad Social se redujo en 7.400 personas, lo que supone la primera destrucción de empleo en un mes de julio de toda la serie histórica.

Seguridad Social Paro
El redactor recomienda