Es noticia
Menú
El IPC baja del 9,8% al 8,4% por la energía, pero el subyacente sube a máximos desde 1995
  1. Economía
SEGÚN EL dato adelantado de abril

El IPC baja del 9,8% al 8,4% por la energía, pero el subyacente sube a máximos desde 1995

La subvención a los combustibles y la bajada de la luz ayudan a contener la espiral de precios. Sin embargo, si se elimina la energía, la inflación sube un punto, hasta el 4,4%

Foto: Foto: Unsplash.
Foto: Unsplash.

La inflación da un respiro en abril. El mes cerrará con un incremento de los precios del 8,4% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone una bajada de 1,4 puntos desde marzo, cuando ascendió al 9,8% tras el estallido de la guerra. La bajada del precio de la luz y el efecto de las medidas del Gobierno para subvencionar los combustibles se dejan notar y rompen una espiral alcista que, con la excepción de enero, se prolongaba desde hace un año. Sin embargo, la inflación subyacente sube al 4,4% y bate su récord desde 1995.

Según el indicador adelantado de abril, publicado este jueves por el Instituto Nacional de Estadística, el índice de precios al consumo (IPC) se aleja del récord desde 1985 que había cosechado el mes anterior, en plena crisis por la subida de los combustibles. En aquella ocasión, la escalada de los carburantes y del precio de la energía explicó la mayor parte del alza, que también se dio en términos mensuales (tres puntos respecto a febrero), y en esta ayuda a comprender la bajada, de 0,1 puntos respecto a marzo. Es la primera vez desde 1992 que el IPC mensual de abril tiene signo negativo.

Foto: Pablo Hernández de Cos, el gobernador del Banco de España. (EFE/Fernando Alvarado)

La rebaja de 20 céntimos aprobada por el Ejecutivo en su decreto de medidas para hacer frente a las consecuencias económicas de la guerra ha ayudado a contener la escalada de los precios, ya que, para calcular el IPC, el INE tiene en cuenta el montante final que paga el cliente, en el que ya está incluida la subvención. Además, los precios de la luz, principales culpables de la espiral inflacionista durante los últimos meses, han dado un respiro en abril, con un 'pool' que se ha situado, de media, en la mitad que el mes anterior. Fuentes del Ministerio de Economía confían en que el tope al precio del gas, que entrará en vigor en mayo, ayude a consolidar esta tendencia bajista el próximo mes.

Sube la subyacente

Sin embargo, hay un dato preocupante. La inflación subyacente, que elimina los elementos más volátiles (entre los que se encuentra la propia energía), aumentó un punto en abril, hasta situarse en el 4,4%, su récord desde diciembre de 1995. Se trata de un indicador muy relevante para saber si el aumento de los costes energéticos se está trasladando al conjunto de la economía. La brecha entre este dato y el general se ha reducido desde los 6,5 puntos de marzo hasta solo 4.

Foto: La ministra de Economía, Nadia Calviño (i) y la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera. (EFE/Chema Moya)

De hecho, el INE destaca en su nota de prensa la subida del epígrafe correspondiente a los alimentos y las bebidas no alcohólicas, que contrasta con las bajadas de los carburantes y la luz, y explica que la inflación solo haya descendido una décima respecto a marzo pese al alivio de los precios energéticos. Para cuantificar estas oscilaciones sectoriales habrá que esperar al dato definitivo, que se conocerá a mediados del mes que viene.

El encarecimiento de la energía durante los últimos meses ha roto el tabú de las empresas sobre las subidas de precios. Así, la nueva inercia amenaza con mantener la inflación subyacente alta durante mucho tiempo, incluso aunque se sigan moderando los precios de la energía.

Otra de las explicaciones de la bajada de la inflación tiene que ver con el efecto base. En abril del año pasado, los precios experimentaron una fuerte subida, que llevó a la inflación al 2,2%, desde el 1,3% de marzo. Ahora, comparar el dato con ese mes, y no con el de marzo, beneficia el cálculo interanual, que experimenta su mayor bajada desde enero de 1987. Esto hace prever que a lo largo del año continúe el descenso del IPC, a medida que se vaya comparando con los valores cada vez más altos correspondientes a la crisis energética que se inició en el verano de 2021.

La inflación da un respiro en abril. El mes cerrará con un incremento de los precios del 8,4% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone una bajada de 1,4 puntos desde marzo, cuando ascendió al 9,8% tras el estallido de la guerra. La bajada del precio de la luz y el efecto de las medidas del Gobierno para subvencionar los combustibles se dejan notar y rompen una espiral alcista que, con la excepción de enero, se prolongaba desde hace un año. Sin embargo, la inflación subyacente sube al 4,4% y bate su récord desde 1995.

Inflación Macroeconomía Energía Luz
El redactor recomienda