Duelo de vicepresidentas por la reforma laboral bajo la lupa de Bruselas
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El nuevo reto para la coalición

Duelo de vicepresidentas por la reforma laboral bajo la lupa de Bruselas

Sindicatos y patronal se decantan por uno y otro bando: derogar los 'aspectos más lesivos' de la reforma laboral o centrarse en combatir el paro juvenil y la temporalidad

placeholder Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)

El azar —o Pablo Iglesias— ha querido que el estreno de Yolanda Díaz como vicepresidenta del Gobierno coincida en el tiempo con el gran choque de trenes en materia económica dentro de la coalición: la reforma laboral. Este “eslogan”, en palabras de la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, es el próximo gran reto que tiene que abordar el Ejecutivo en materia económica y el choque de posiciones no ha tardado en escenificarse.

Aunque la competencia en materia laboral le corresponde a la ministra de Trabajo y, por tanto, lleva las riendas del diálogo social, en esta ocasión se produce una situación paradójica: Economía lleva al mismo tiempo una mesa de diálogo social paralela que engloba a todas las reformas económicas que se tienen que pactar con Bruselas. Esto hace que se produzcan dos negociaciones con sindicatos y patronales de forma paralela. Además, todo ello con la urgencia de cerrar un calendario de reformas en las próximas semanas que sea factible y que cuente con el visto bueno de los socios europeos para empezar a recibir el dinero de las ayudas europeas. La Comisión Europea examinará con lupa las reformas que ofrezca el Gobierno y después revisará su cumplimiento efectivo.

Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en el Congreso. (EFE)

Calviño y Díaz plantean prioridades diferentes para la reforma del mercado laboral y ambas son respaldadas por una de las partes del diálogo social, lo que complicará las conversaciones en las mesas. Díaz reunió el miércoles a sindicatos y patronal para retomar la mesa de negociación que quedó paralizada hace un año sin que hubiese empezado los trabajos. En ese encuentro instó a las partes a realizar una contrarreforma laboral en dos fases: una primera abordando los “aspectos más lesivos”, que debería estar lista en unos tres meses.

En este grupo de medidas se encuentra la recuperación de la ultraactividad para los convenios y la prevalencia del convenio sectorial y la limitación de la subcontratación. Aspectos, todos ellos, sobre los que no se ha pronunciado la Comisión Europea, pero que podrían alertar a los socios europeos si aumentan nuevamente la rigidez del mercado laboral español. En otras palabras: aunque no figuren en las últimas recomendaciones específicas por país, son susceptibles de generar rechazo en Bruselas porque supone eliminar aspectos importantes de la reforma laboral que sí aplaudió en su momento. De esta forma, deja para una segunda fase el abordaje de cambios más relevantes en el Estatuto de los Trabajadores.

Sin embargo, para Calviño es necesario realizar una reforma integral en el que los aspectos prioritarios sean aquellos señalados por la Comisión Europea: la lucha contra el elevado desempleo juvenil, atajar el problema de la dualidad limitando la causalidad para la contratación temporal y potenciando las políticas activas de empleo para reducir el paro estructural.

"Nos engañaríamos si pensáramos que cambiando un artículo del ET se resuelven todos los problemas que nuestra economía"

En una entrevista en Onda Cero, la vicepresidenta económica advertía que “nos engañaríamos si pensáramos que cambiando un artículo del ET se resuelven todos los problemas que nuestra economía arrastra desde hace décadas”. En su opinión, lo que es necesario es “desplegar un conjunto de reformas mirando al futuro, en la comunicación que hemos remitido a la Comisión Europea hay 17 reformas”.

La división de opiniones entre las vicepresidentas es también un punto débil que los agentes sociales pretenden explotar. Los sindicatos presionarán en la mesa de diálogo de Trabajo para acelerar la derogación de los “aspectos más lesivos” de la reforma laboral y así reequilibrar el reparto de fuerzas en la negociación colectiva. Los sindicatos comparten con Díaz la prioridad y la urgencia de este cambio normativo y exigen que salga adelante incluso sin el concurso de la CEOE. Para aumentar la presión mantendrán activa la calle, que se irá encendiendo a medida que se levanten las restricciones a la movilidad. Las dos concentraciones realizadas en las últimas semanas en casi todo el territorio nacional son solo una advertencia de lo que está por llegar a medida que la oposición de la patronal se vaya asentando.

placeholder La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño (EFE)
La vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño (EFE)

La CEOE ya mostró su discrepancia con el plan de negociación planteado por Trabajo en la reunión del miércoles. Lo explicó el presidente de la patronal en una entrevista en Telecinco, Antonio Garamendi, “no compartimos en absoluto” la propuesta del ministerio, “en este momento, con la que está cayendo, tenemos que trabajar en otros aspectos que son mucho más importantes, como el paro juvenil, la gente de más de 50 años que se ha quedado en paro, la dualidad o los ERTE”.

La postura de la CEOE coincide con la de Calviño y con las recomendaciones realizadas por Bruselas, pero choca frontalmente con las prioridades de los sindicatos y de Trabajo. Fuentes de la patronal explican que han realizado contactos en los últimos días con el Ministerio de Economía para centrar la reforma en estas prioridades, que son las más urgentes “con la que está cayendo”.

Este rompecabezas tiene una difícil solución que pone a prueba la capacidad que tiene el Gobierno para llegar a acuerdos en el seno de la coalición y con los agentes sociales. Es el gran reto al que se enfrenta Díaz como flamante vicepresidenta tercera del Gobierno y también Calviño para ser capaz de movilizar los recursos dispuestos por la Comisión Europea en el plan de transformación económica.

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