El paro volvió a crecer en 5.100 personas

El empleo aumentó en 68.208 personas en junio y 1,2 millones salieron del ERTE

La reactivación del empleo aceleró en junio con la reincorporación de trabajadores en ERTE a su empleo habitual. Por el contrario, el ritmo de las nuevas afiliaciones mostró una notable atonía

Foto: Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (Efe)
Imagen de una oficina de empleo en Madrid. (Efe)

El mercado laboral sigue recuperando pulso lentamente gracias a la desescalada de las medidas de confinamiento, aunque deja datos mixtos en el mes de junio. La reincorporación de trabajadores en ERTE resulta el dato más positivo, pero la afiliación se ralentizó a lo largo del mes y el paro siguió aumentando. En concreto, el número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en 68.208 personas en el mes de junio, un incremento inferior al del mes de mayo, que fue de 97.462 personas. El dato más importante, por su volumen, fue el de la reincorporación de trabajadores de los expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). En el mes de junio volvieron a su empleo 1,17 millones de personas, más del doble que en mayo, de las cuales, 1,059 millones proceden de un ERTE de fuerza mayor.

La reincorporación de los trabajadores del ERTE, igual que ocurrió cuando se vieron afectados por un expediente, no figura en las estadísticas de afiliación ni de paro registrado, ya que se considera que en todo momento mantienen su relación contractual con la empresa. A finales de junio quedaban todavía 1,83 millones de trabajadores afectados por ERTE. De estos, 1,56 millones estaban todavía en un expediente de fuerza mayor, lo que cambiará a partir de julio con el cambio de la normativa de los ERTE. El resto, 273.745 trabajadores están en un ERTE ordinario.

El coste de los ERTE también sigue pesando sobre las cuentas públicas. En junio el SEPE abonó una factura de 3.318 millones a los beneficiarios de estos expedientes. Por su parte, la nómina de desempleo se situó en 2.208 millones de euros. Con más del doble de trabajadores en el desempleo que en ERTE, la factura del desempleo fue un 33% inferior.

Por su parte, el paro registrado en las oficinas de empleo aumentó en 5.107 personas, hasta superar los 3,86 millones de desempleados. Se trata del peor dato del paro en un mes de junio desde el año 2008 y muestra cómo la campaña de verano este año está bajo mínimos. La divergencia de los datos del paro, que siguió aumentando por cuarto mes consecutivo, con la afiliación, que lleva dos meses de mejora, resulta ya sorpendente y evidencia que el registro de parados no es un indicador fiable a la hora de medir la situación del mercado laboral. Con este incremento, el número de parados ha aumentado en el último año en 847.000 personas, un aumento de nada menos que del 28%.

La afiliación se frena

El mes de junio suele ser muy positivo para el empleo como consecuencia del inicio de la campaña de verano. Este año el turismo está a medio gas y lo que hacen las empresas es recuperar a sus trabajadores del ERTE. Como consecuencia, la incorporación de nuevos afiliados fue inferior a la del mes de mayo y también peor que la de junio de años anteriores. En concreto, la Seguridad Social sumó 68.208 nuevos afiliados, el peor junio desde el año 2015. Y en términos desestacionalizados, el empleo aumentó en 29.447 personas, también el peor dato en un mes de junio desde 2015.

Si se observan los datos de afiliación diaria, estos muestran una senda descendente a partir de la segunda mitad del mes de junio que nadie esperaba. Se frenó, por tanto, la creación de empleo cuando todavía sólo se había recuperado un 27% del empleo perdido durante las primeras semanas del estado de alarma. Este dato deja una importante sombra de duda sobre la evolución del empleo en los próximos meses. La principal esperanza es que esta ralentización sea consecuencia de la destrucción de empleo en la educación coincidiendo con el fin del curso, lo que estaría eclipsando la creación de empleo en otros sectores. En cualquier caso, sin el empuje del turismo, el comercio y los transportes, que son los sectores que más empleo han destruido, difícilmente se podrán registrar fuertes incrementos de la ocupación.

La estadística de registro de contratos también muestra cómo la recuperación del empleo todavía sigue siendo muy débil en comparación con el mismo periodo del año 2019. En total, se firmaron 849.409 contratos en junio, un 42% menos que en el mismo mes del año anterior, aunque son casi un 50% más que los firmados en mayo.

Por sectores, la construcción fue quien tiró del carro en junio, ya que creó la mitad del empleo generado en el mes. En total, incorporó a más de 40.000 trabajadores, un incremento del 5%. También tuvieron una aportación significativa la hostelería y el comercio, aportando 21.000 y 22.000 nuevos cotizantes respectivamente. Datos positivos que, sin embargo, están muy lejos de los registros propios de un mes de junio. Por el contrario, los peores datos fueron los del sector de la educación, como ocurre habitualmente con el fin del curso escolar y el inicio de las vacaciones. En total, el sector destruyó más de 45.000 empleos.

En total, el número de afiliados medios en junio superó los 18,6 millones de cotizantes. Son ya 893.000 empleos menos que en el mismo mes del año anterior, ya que, aunque se crea empleo, lo hace a tasas muy reducidas en comparación con los mismos meses de 2019. De esta forma, el agujero de la crisis en tasa interanual sigue aumentando. Con la temporada turística a medio gas, o incluso menos, difícilmente se podrán alcanzar los datos de empleo registrados en el verano de 2019. En tasa interanual, la caída del empleo alcanzó el 4,58%, un descenso que está muy cerca del registrado durante la crisis del euro, en el año 2013.

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