EL PIB SE EXPANDIRÁ POR DEBAJO DEL 2% EN 2020

El BdE confirma el frenazo: baja del 2,4% al 2% la previsión de crecimiento

El organismo ha actualizado sus proyecciones con un recorte de cuatro décimas para el PIB y de ocho décimas en el consumo privado respecto a lo estimado en junio

Foto: Banco de España. (Efe)
Banco de España. (Efe)

La desaceleración ya está confirmada por el Banco de España (BdE), que recorta en cuatro décimas la estimación de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para 2019, desde el 2,4% hasta el 2%. El 'tijeretazo' se explica tanto por la revisión de la contabilidad nacional que ha elaborado el Instituto Nacional de Estadística (INE) como por el empeoramiento del contexto económico. Para 2020 la previsión disiminuye en dos décimas, hasta el 1,7%, y para 2021 en otra décima, hasta el 1,6%. La consecuencia directa es que se espera que siga reduciéndose la tasa de paro por generación de nuevos puestos de trabajo, aunque "con menor empuje del visto hasta ahora", advierte Óscar Arce, director general de economía y estadística. De hecho, el organismo ha aumentado en dos décimas la previsión de paro para este año, en el 14,1%.

En sólo tres meses, el BdE ha dejado su estimación de crecimiento al borde del 2%, nivel en el que la economía ha demostrado históricamente dificultades para generar empleo. La mitad del recorte (dos décimas) se debe a la revisión quinquenal del INE, que ha modificado datos de toda la serie histórica desde 1995. Pero la otra mitad es por el deterioro de las condiciones económicas, tanto en España como en el plano internacional. El economista del Banco de España asegura que no han elaborado estimaciones cuantitativas de probabilidad de recesión para los próximos dos años, aunque es un escenario que no se puede descartar si hay sorpresas negativas.

El grueso del empeoramiento se centra en la demanda interna. La proyección de expansión para 2019 es del 1,4%, frente al 2,3% proyectado en junio. Esta profunda desaceleración se debe en exclusiva al consumo privado, para el que se estima un aumento del 1% a lo largo del año, ocho décimas menos, mientras que la proyección para el consumo público se mantiene en el 1,8%. Asimismo, la previsión de la formación bruta de capital fijo (inversión) disminuye en tres meses desde el 4,2% hasta el 2,3%.

Desde el BdE consideran que los principales acicates contra las expectativas macroeconómicas proceden del exterior y no tienen su origen en la situación política actual. Aun asi, inevitablemente afecta. "La incertidumbre no es buena, desinhibe el consumo y frena las decisiones de inversión de las empresas", arguye Arce. A su juicio, lo peligroso de esto es que "el impasse político nos lleva a desaprovechar oportunidades. Los años de crecimiento están corrigiendo desequilibrios, pero la ratio de deuda sobre el PIB está cerca del 100%; la posición inversora internacional neta en el 77%, lo que supone un alto nivel de dependencia de la financiación exterior; la tasa de paro es alta comparada con nuestro entorno en el 14%; y hay una reforma pendiente en pensiones", cita el economista entre otros ejemplos.

El director general del BdE recuerda que la proyección de déficit se mantiene en el 2,4%, pero que es de confianza débil porque habrá que esperar a la revisión del dato de 2018 por parte del INE. Asimismo, asume que 2020 empezará con los presupuestos prorrogados y que los nuevos los tendrá que elaborar el eventual gobierno que salga de las urnas el 10 de novimbre. "Es imposible prever el déficit", añade.

Por otro lado, aunque la demanda externa está golpeada por factores como la guerra arancelaria entre China y Estados Unidos o el 'shock' reciente en la producción de petróleo por los ataques con drones a plataformas de Arabia Saudi, la aportación esperada aumenta desde 0,1% al 0,6%, con un incremento en la proyección de las exportaciones desde el 1,6% hasta el 2,2%. Por el contrario, las importaciones aumentarían un 0,5%, frente al 1,4% previsto anteriormente.

La revisión del INE mostró una menor contribución de la demanda interna y mayor de la externa en la serie histórica del PIB. Ademas, argumentan en el BdE, la demanda exterior "tiene contribución neta a pesar del mal ambiente en el comercio internacional porque aunque se moderan las exportaciones, las importaciones lo hacen en un grado mayor". En cualquier caso, el organismo gobernado por Pablo Hernández de Cos proyecta un crecimiento plano para 2019, dos décimas más que antes, y del 0,1% en 2021, igual que en junio. A esacala internacional, el BdE muestra preocupación por la posibilidad de un Brexit duro, sin acuerdo, y sobre que la recuperación de la eurozona pueda ser más lenta o menos intensa de lo esperado.

Desaceleración en el empleo

En este contexto de deterioro, el Banco de España prevé que la economía siga generando empleo de forma neta, aunque la desaceleración del PIB se transmitirá al mercado laboral. La proyección sitúa la tasa de paro en el conjunto del 2019 en el 14,1%, dos décimas más que antes (la EPA de junio situó la ratio en el 14,02%). Para 2020, el BdE prevé 13,2%, y para 2021 un 12,8%. A finales de ese año, explica Arce, la ratio podría aproximarse al 12%.

Arce recuerda que la tasa de crecimiento de afiliación a la Seguridad Social, en términos desestacionalizados, se ha desacelerado a lo largo del año desde el 0,2% hasta el 0,1%. El crecimiento del empleo proyectado para la serie es del 1,8% para este año, un 1,3% para el próximo y un 1,5% para 2021, con revisiones a la baja en los tres años. En este sentido, el economista también indica que esperan un repunte de la población activa explicado por el ciclo de crecimiento y por la revisión al alza del INE en las previsiones demográficas, ante "sorpresas positivas" en los datos de inmigración neta.

El BdE también incluye en sus estimaciones la previsión de que los salarios seguirán recuperándose, con una tasa de aumento del 3,6% en los convenios observados este año. Los costes laborales o la eventual crisis del petróleo podrían ser presiones inflacionarias. Por ahora, el BdE espera que en dos años la inflación subyacente alcance el 1,5%, aun por debajo del objetivo del Banco Central Europeo (BCE) del 2%. Precisamente, la batería reciente de estímulos anunciada por Mario Draghi podría ser una sorpresa al alza para las previsiones, aunque limitada porque ya está considerada indirectamente por su efecto en los costes de financiación, en los tipos de interés del mercado o en el tipo de cambio.

En el mercado de la vivienda, el BdE también ve cierto frenazo desde finales de 2018. "Ya hemos visto caídas intertrimestrales en los datos de compraventa de viviendas usadas", apunta Arce, que también observa desaceleración en los indicadores de actividad, inversión y oferta, así como en la afiliación a la Seguridad Social desde el sector de la construcción, "con sorpresas sistemáticamente negativas en los últimos meses". Esta ralentización se produce pese a que no hay señales de empeoramiento en las condiciones de financiación en el mercado hipotecario -mientras que hay repunte en el crédito-, aunque sí ha habido retrasos en firmas de hipotecas y contratos por la entrada en vigor de la nueva normativa hipotecaria.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
20 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios