RECOMENDACIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA

Bruselas activa el plan para sancionar a Italia por su elevada deuda pública

El Ejecutivo comunitario ha dado el primer paso formal para que la Unión Europea pueda aplicar una multa de hasta 3.500 millones de euros al Estado italiano

Foto: Italia (Reuters)
Italia (Reuters)

Hasta 3.500 millones de euros puede costarle a Italia no haber tomado medidas para mantener bajo control sus niveles de deuda. Este miércoles la Comisión Europea ha recomendado abrir un procedimiento de infracción contra Roma, tras años dándole espacio a distintos gobiernos italianos, poniendo en práctica todo tipo de flexibilidad para tratar de evitar el choque con Italia. No ha sido posible esta vez.

Aunque Bruselas también ha aprobado informes similares sobre Bélgica, Francia y Chipre, el Ejecutivo comunitario pone el acento en el caso italiano y señala que está "justificado" abrir un expediente a Roma por su excesivo endeudamiento. La deuda pública italiana cerró el año pasado en el 132,2% del PIB y crecerá hasta el 133,7% este año y al 135,2% en 2020en un contexto de crecimiento económico débil, según las últimas previsiones de la institución comunitaria.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario para el Euro, Valdis Dombrovskis, ha recordado que el paso dado por Bruselas no supone la apertura del expediente, ya que antes debe ser confirmado antes por los Estados miembros, pero ha advertido de que "es mucho más que únicamente un procedimiento".

"Cuando miramos la economía italiana, estamos viendo el daño que están haciendo las recientes decisiones políticas", ha señalado el letón, quien más tarde ha avisado de que "lo que le pasa a un país de la eurozona le afecta a todos los demás".

Dombrovskis ha enfatizado que el nivel actual de deuda pública italiana representa una carga media de 38.400 euros para cada ciudadano, a los que hay que añadir 1.000 euros por habitante por los costes de los servicios de deuda.

Además, el informe aprobado este miércoles advierte de que una deuda pública tan elevada "expone al país a problemas de confianza de los mercados", lo que supone un impacto en los tipos de interés y en los costes de financiación de la economía real.

Malas relaciones

Las relaciones entre el Gobierno italiano y la Comisión Europea son malas desde que el 1 de junio del año pasado alcanzara el poder la coalición populista entre el anti-establishment Movimento 5 Stelle (M5S) y la formación derechista Lega. En noviembre Bruselas ya estuvo a punto de incluir a Italia en un procedimiento de déficit excesivo, pero el primer ministro italiano Giuseppe Conte logró cerrar un trato con el presidente de la Comisión Europea, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, y así Italia ganó algo de tiempo.

Bruselas ha dado el primer paso y ahora la patata caliente llegará a la mesa de los ministros de Economía y Finanzas en la reunión que se celebre en julio, aunque sin lugar a dudas ensombrecerá la reunión del Eurogrupo del próximo jueves.

El de este miércoles no es solamente un capítulo más del choque continuo entre Bruselas y Roma. Los últimos días han estado cargados de tensión en la capital italiana, con navajas volando en todo momento entre ambos socios de Gobierno y con Conte y su ministro de Finanzas, Giovanni Tria, en el ojo del huracán. La filtración de un borrador de misiva del Gobierno italiano a Bruselas prometiendo recortes provocó un auténtico terremoto durante el fin de semana, y un aumento de las tensiones llevó a Conte a amenazar con dimitir el pasado lunes si los dos socios del Ejecutivo no le dejaban trabajar.

En noviembre Conte logró cerrar un trato con Junker, pero las cosas ahora son distintas. Matteo Salvini, ministro del Interior y líder de Lega, ha utilizado el enfrentamiento con Bruselas como parte de su campaña electoral europea, en la que su formación ha obtenido una rotunda victoria. Salvini ha querido ocupar así un rol protagonista en la gestión del pulso con Bruselas. Conte pide que le dejen hacer su trabajo, como ya hizo algunos meses. Por lo pronto tanto Lega como M5S parecen ceder.

La Comisión Europea pidió entonces abrir a Italia un procedimiento de déficit excesivo, pero los Estados miembros pidieron a Bruselas que entablara un diálogo con Roma. Así lo hizo, y Juncker y Conte se sentaron a negociar, haciendo que, finalmente, el Gobierno italiano metiera tijera a sus presupuestos generales del actual curso.

Ahora las cosas son distintas, asegura Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos y Financieros, porque en noviembre y diciembre las conversaciones se producían “ex ante”, antes de que todo sucediera. Pero en este momento ya no hay especulación que valga: Italia se sale del camino y Bruselas ve “justificado” iniciar un procedimiento de déficit .“La deuda pública italiana es una gran fuente de vulnerabilidad” para la Eurozona según la Comisión Europea.

Y además no es estable para Italia. Bruselas cree que Roma pagó en el último año 65.000 millones de euros en intereses. Traducido por Valdis Dombrovskis, vicepresidente de la Comisión Europea para el Euro: “Tanto como por todo el sistema educativo”.

Rompecabezas en otoño

Las cartas están ahora sobre la mesa. Los líders políticos del Gobierno italiano, Luigi di Maio (del M5S) y Salvini tendrán que decidir hasta qué punto están dispuestos a ceder ante Bruselas, aunque Conte ya ha explicado que deben cumplirse las normas europeas y la presión es enorme sobre Roma.

Sin embargo el momento de la verdad llegará en otoño. Si el Gobierno consigue sobrevivir hasta entonces, el Ejecutivo tendrá que realizar importantes ajustes en las cuentas de 2020, algo que va en contra de lo que hasta el momento ha venido haciendo la coalición populista, que en todo momento ha apostado por políticas fiscales expansivas.

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