Con un alza de cinco puntos

Hacienda recaudaría menos de 400 millones subiendo el IRPF a las rentas muy altas

El Gobierno y Unidos Podemos estudian una subida del impuesto que afectaría a menos del 0,5% de los declarantes y que aportaría al Estado menos del 0,05% del PIB

Foto: La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)
La ministra de Hacienda, María Jesús Montero. (EFE)

"Hay subidas de impuestos con afán recaudatorio y otras que se hacen por justicia social". Este es uno de los mantras que más se repiten en las negociaciones presupuestarias que está llevando a cabo el Ministerio de Hacienda con los representantes de Unidos Podemos. Para el grupo confederal, es una prioridad subir el IRPF a las personas que más ganan, pero no por un motivo de ingresos, sino por elevar la progresividad del impuesto.

En efecto, cualquier afán recaudatorio se estrellaría contra la cruda realidad: la base imponible de las rentas superiores a 150.000 euros anuales tiene un escaso margen para generar ingresos. Este es el umbral más bajo que acepta Hacienda a la hora de subir el IRPF, al menos de momento. Cargarlo sobre rentas inferiores a los 150.000 euros ya supondría afectar a las “clases medias y trabajadoras”, algo que quiere evitar a toda costa el Gobierno.

Esto deja un margen de recaudación muy reducido, que se situaría en el entorno de los 400 millones de euros para una subida de cinco puntos en el tipo marginal del IRPF y de los 520 millones para un incremento de siete puntos. En resumen, un potencial de ingresos muy bajo, la recaudación del impuesto a nivel estatal no aumentaría más de un 1%.

[Aviso a Sánchez: PDeCAT se opone a subir el IRPF y critica el cambio de opinión]

Es normal que así sea, ya que la figura apenas afectaría a unos 91.000 declarantes del impuesto. Si el aumento de la recaudación ascendiese a esos 400 millones de euros, significaría que la subida media del impuesto sería de unos 4.400 euros por cada trabajador a lo largo del año.

El ministerio y Unidos Podemos siguen negociando los detalles de la subida, por lo que todavía no se puede conocer cuál será el impacto recaudatorio real. Sin embargo, es posible realizar una aproximación. Según los datos de la Agencia Tributaria, en 2016 las rentas salariales superiores a los 150.000 euros aportaron casi 5.600 millones al erario público (excluyendo la cuota autonómica). Esto da buena muestra de hasta qué punto la eficiencia recaudatoria del tributo es limitada.

En 2016, las rentas salariales superiores a los 150.000 euros aportaron casi 5.600 millones al erario público

Actualmente, el tipo más elevado que se aplica en la cuota estatal del IRPF es del 22,5% a partir de los 60.000 euros de renta. Conviene recordar que el IRPF se aplica por tramos, lo que significa que los primeros 12.450 euros tributan al 9,5%; desde ahí hasta 20.200 euros pagan un 12%, y así sucesivamente a lo largo de los cinco tramos existentes.

Esto significa que si se crea un nuevo tramo del impuesto para rentas superiores a los 150.000 euros, los primeros 150.000 de esas ‘rentas muy altas’ mantendrían la misma tributación. Lo que implica que, de los 5.600 millones que tributaron los asalariados con rentas superiores a 150.000 euros, casi 2.700 millones estarían exentos de esa subida que negocia el Gobierno. Cuestión que limita todavía más la capacidad recaudatoria del tributo.

Otra forma de verlo: la renta media, los declarantes que ganan entre 150.000 euros y 601.000 euros (83.000 declarantes de los 91.000 afectados) es de 179.000 euros. Esto significa que, de media, solo tendrían que asumir un incremento de la tributación por los últimos 29.000 euros.

Menos del 0,03% del PIB

Estos datos permiten hacer una aproximación del impacto recaudatorio de esta medida. Para generar unos ingresos superiores a los 500 millones de euros, sería necesario que el Gobierno subiese en siete puntos la cuota estatal, pasando del 22,5% al 29,5%. Esta fue la promesa que realizó Pedro Sánchez durante su etapa en la oposición, que supondría elevar el IRPF total (incluyendo el tramo autonómico) hasta el 52% (en algunas comunidades sería superior, porque aplican un tipo marginal más alto).

Hacienda recaudaría menos de 400 millones subiendo el IRPF a las rentas muy altas

Con una subida del IRPF de siete puntos (que en porcentaje sería de nada menos que el 31%), se generarían unos ingresos adicionales de unos 510 millones. Probablemente la cuantía fuese superior, ya que estos datos se obtienen sobre la base de la estadística del IRPF de 2016, y desde entonces el crecimiento económico y del empleo se vería reflejado en la base imponible y, por tanto, en el resultado final de la recaudación.

[Hacienda retira el impuesto a la banca pero ofrece a Unidos Podemos la tasa Tobin]

En cualquier caso, se trata de un instrumento cuyo potencial recaudatorio es muy limitado. Si la subida del impuesto se limita a 2,5 puntos, hasta el 25%, la recaudación se situaría en el entorno de los 325 millones de euros.

Con estas cifras sobre la mesa, resulta evidente que la capacidad recaudatoria del tributo es limitada, pero contribuiría a la ‘progresividad fiscal’ que solicita Unidos Podemos. Afectaría a menos del 0,5% de los contribuyentes e incrementaría la recaudación un 1% del tramo estatal del IRPF. Además, apenas aportaría un 0,04% del PIB, lo que resulta insignificante para reducir el déficit y mucho menos para la deuda.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
19 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios