"NOS PARECERÍA MUY BIEN"

Madrid plantea rebajar de 90 a 60 días el alquiler de pisos turísticos sin licencia

El coordinador de la alcaldía de Madrid ve con buenos ojos seguir la estela de Ámsterdam, “que quiere reducir el tiempo de alquiler a un mes”. Todo sea por no quemar la gallina de los huevos de oro

Foto: El Ayuntamiento de Madrid ultima los detalles del plan de ordenación urbana, que afectará a Airbnb. (Reuters)
El Ayuntamiento de Madrid ultima los detalles del plan de ordenación urbana, que afectará a Airbnb. (Reuters)

Madrid planea otra vuelta de tuerca para las plataformas tipo Airbnb, en la misma línea de lo ya presentado por Manuela Carmena a mediados de diciembre. El ayuntamiento avanzó que limitará a 90 días el tiempo de alquiler de pisos turísticos sin licencia, si bien el coordinador general de la alcaldía, Luis Cueto, ha abierto la puerta a rebajar la restricción a dos meses.

“Nos parecería muy bien que se baje a 60 días”, siguiendo así la estela de Ámsterdam. La capital de Holanda ya trabaja con ese límite de tiempo para los particulares que ofertan su vivienda sin tener licencia; ahora incluso planea recortarlo a 30 días, explica Cueto en el noveno foro de liderazgo turístico organizado por Exceltur. Esta medida se enmarca dentro del plan general de ordenación urbana (PGOU), cuya letra pequeña se dará a conocer este mes.

No obstante, los ayuntamientos no tienen tanta autonomía como les gustaría para regular este tipo de actividades, puesto que la competencia en turismo corresponde a las comunidades autónomas. Y ambas partes no siempre se ponen de acuerdo. “Hemos presentado una tonelada de alegaciones contra el borrador del decreto de la Comunidad de Madrid” que reordenará los pisos turísticos, advierte Cueto, tras dejar claro que "no se puede meter a 12 personas en 80 metros cuadrados”. Las discrepancias traen de cabeza a las cadenas hoteleras. “Estamos en tierra de nadie, no sabemos muy bien qué hacer”, dice Ramón Aragonés, CEO de NH.

El equipo de Carmena no es el único que ha presentado alegaciones al borrador, que establece que el número de pisos turísticos no podrá superar el 75% en viviendas de uso residencial o el 50% si hablamos de bloques que pertenezcan a un único propietario. Airbnb, Home Away o Alter Home no quieren limitaciones de ningún tipo, mientras que los administradores de fincas piden que el porcentaje se reduzca al 40%. Por su parte, los vecinos critican además que la decisión de vetar este tipo de alojamientos en un bloque no tenga que adoptarse por unanimidad: es decir, un único residente puede forzar su existencia aunque los demás no quieran.

“No quememos la gallina de los huevos de oro”

Tanto Cueto como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, coinciden en la necesidad de “no quemar la gallina de los huevos de oro” (en referencia al turismo) aunque la tentación sea grande. “Saturar Madrid sería una enorme aberración”, matiza el coordinador de la alcaldía de Madrid. La masificación turística también es lo que menos gusta al 60% de los turistas consultados por el Ayuntamiento de Barcelona.

“Los propios visitantes nos piden una ciudad con vecinos que no hayan sido expulsados de sus casas y comercios de barrio. Son aspectos necesarios para que una urbe no pierda su singularidad”, sostiene Colau. La alcaldesa aboga por poner orden con medidas de choque que no sientan del todo bien a hoteleros o plataformas de alquiler turístico: ya no hay sitio para más en el centro de Barcelona... Pero sí en la periferia, donde la oferta puede crecer en 11.000 plazas más, precisa.

Ada Colau fue la primera en imponer una multa de 600.000 euros a la plataforma Airbnb. (EFE)
Ada Colau fue la primera en imponer una multa de 600.000 euros a la plataforma Airbnb. (EFE)
Estoy deseando invitarla a nuestro próximo hotel en Barcelona.. ¡Pero déjeme que lo abra!

La moratoria de Colau escuece en el sector hotelero, desde donde se acusa a las viviendas turísticas de saturar el centro de las ciudades. “Estoy deseando invitarla a la inauguración de nuestro próximo hotel en Barcelona. ¡Pero déjeme que lo abra!”, plantea el CEO de NH. La respuesta de Colau no se ha hecho esperar: “Ningún problema, pero le pido que nos pongamos de acuerdo sobre dónde abrirlo”.

Ramón Aragonés también ha dado una de cal y otra de arena al alcalde de San Sebastián: elogia su apuesta “clarísima” por el turismo de calidad, pero deja caer que “este verano no se podía pasear por la playa de La Concha”. No obstante, Donosti es una de las ciudades más beligerantes contra el alquiler de pisos turísticos, sobre todo desde que el consistorio vetó su oferta en la parte vieja y el área del puerto por considerarlas zonas saturadas. Prevé multas de hasta 50.000 euros para los usuarios que se salten la prohibición.

Ya hizo lo propio con la hostelería. Ahora es el turno de los hoteles y apartamentos turísticos, explica el alcalde de San Sebastián, Eneko Goia. El reto es conseguir focos de atención distintos al casco histórico, una idea compartida tanto por la alcaldesa de Barcelona como por los hoteleros.

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