Carga contra los que no dicen la verdad del 'Procés'

Bonet: "No respeto a los empresarios que se callan lo que piensan en sus empresas"

"Si vuelve a producirse una declaración unilateral de independencia será el colapso para Cataluña. La salida de la sede de las empresas ya ha tenido un coste que es real para Cataluña"

Foto:  El presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio, José Luis Bonet. (Carmen Castellón)
El presidente de Freixenet y de la Cámara de Comercio, José Luis Bonet. (Carmen Castellón)

Tras una vida entera luchando por levantar la empresa familiar y apuntalar la industria catalana, José Luis Bonet ha visto cómo el independentismo amenaza con derribarlo todo. Como presidente de Freixenet espera a las elecciones del jueves para ver si la empresa podrá seguir en Sant Sadurní, donde lleva instalada más de un siglo. Como presidente de la Cámara de Comercio, espera que España pueda volver a la normalidad para recuperar el ritmo económico previo a la crisis catalana.

El Servicio de Estudios de la Cámara de Comercio está elaborando un Observatorio económico-empresarial, un informe en el que compara la evolución de la economía catalana con la española. Los datos son concluyentes: de los 75 indicadores analizados, en torno a dos terceras partes muestran que la economía catalana ha experimentado un comportamiento peor, en términos interanuales. Un duro golpe para una región que lideraba el crecimiento de España hasta septiembre.

PREGUNTA. Todo el 'procés' está afectando a muchas variables económicas: consumo, inversión, empleo…

RESPUESTA. Ha sido el 'octubre negro'. Todas abajo. Y ya veremos qué pasa el día 21-D. Si la gente, que es la que decide, lo hace con acierto, muy bien; si se equivoca, hay que respetarles, porque esto sí que es una elección democrática y no el 1-O. El resultado hay que aceptarlo, pero evidentemente el resultado puede tener consecuencias.

P. ¿Cómo afectó la aplicación del artículo 155?

R. Cuando se salieron de la vía constitucional, lo que había que hacer era volver a la vía. El 155 es un artículo que admite una cantidad enorme de posibilidades y lo que hizo el Gobierno es hacerlo con inteligencia y jugando limpio. El Gobierno podía haber dicho: ahora nos quedamos tres años aquí, pero no lo hizo.

P. ¿El 155 permitió una mejora de la economía?

R. El sistema necesita estabilidad, es la condición necesaria. El 155 ha traído la esperanza de que esto vuelva a la normalidad.

El sistema necesita estabilidad, es la condición necesaria. El 155 ha traído la esperanza de que esto vuelva a la normalidad

P. ¿Es de esperar que los datos de noviembre y diciembre sean mejores que los de octubre?

R. Yo he visto síntomas de recuperación en noviembre. Por ejemplo, en la Feria de Barcelona, el 2 de octubre inauguramos una semana de la industria, que es una idea brillante. ¿Fue mal? No, fue bien, pero no todo lo que podría haber ido. El salón náutico no fue mal, pero no lo que tenía que haber ido. En noviembre, Smart City, esta ya fue muy bien. IBTM, esta también fue muy bien. Son síntomas de que vuelve la normalidad.

P. Ahora tenemos por delante las elecciones del 21-D. ¿Si ganara el bloque constitucionalista, la economía catalana se recuperaría rápidamente?

R. Yo no contemplo otro escenario, porque si vuelven a las andadas con una declaración unilateral de independencia (DUI) por mucho que sea ineficaz o virtual, eso es el colapso. Es lo que yo pienso. Yo no creo que se siga esa línea, ni siquiera ganando los partidos independentistas, ya no se salen de la vía constitucional. Pero siguen siendo independentistas y tienen su idea de que llegarán a esto algún día y eso no da ninguna seguridad de nada. Podemos entrar en una situación, no como la que tuvimos en octubre, pero de frenazo del conjunto, por lo que no sería el mejor escenario. Pero si es, hay que aceptarlo.

P. ¿Podría llegar hasta una recesión?

R. Se podría producir, sí. Según cómo se plantease esto. Si hay una sorpresa y ganan los partidos constitucionalistas, la recuperación sería mucho más rápida.

P. En este segundo escenario de victoria del bloque constitucionalista, ¿podría volver Cataluña al ritmo de crecimiento que tenía hasta el verano?

R. Sí, porque no se ha producido una ruptura total de la situación. Se ha hecho daño, pero se puede recuperar. En el caso de que fuera por el otro camino, no es que no se recupere, es que habría colapso.

P. ¿Se recuperará la inversión que se ha paralizado en los últimos meses?

Yo diría que se han paralizado casi todas las inversiones. Un empresario, cuando ve una situación como esta tiene dos opciones: o salir corriendo o esperar a ver qué pasa. Cuando el 155 te pone un poco de tranquilidad a la situación, vuelves a una cierta esperanza de normalidad. En el caso de Freixenet es evidente. Nosotros estábamos para poner esto en un consejo y salir. La suerte es que lo pusimos el 31 de octubre y la semana anterior fue cuando se activó el 155 y a partir de ahí, cuando yo llegué al consejo, dije que lo que hay que hacer es esperar. Para una empresa que ha estado más de 100 años en Sant Sadurní, salir de ahí cuesta 'sangre'. Ahora bien, si el 'procés' sigue por ese camino: consejo, orden del día y fuera.

P. En esos días que había centenares de empresas saliendo cada día, Freixenet fue una de las que dijo que no se iría.

R. Yo fui uno de los primeros que dije que lo iba a poner para irnos y el primero quizá que dije: “Yo me quedo”. Lo debatimos en el consejo de Freixenet y pensamos que si queremos recuperar la normalidad teníamos que seguir aquí. Eso sí, dentro de un ambiente de legalidad y estabilidad. Vale la pena esperar, porque el desgarro de marcharte es muy duro.

P. ¿Qué tiene que ocurrir para que Freixenet se vaya de Cataluña?

R. Una repetición de la situación de octubre es para salir, claro. Yo no creo que se vuelva a la situación de octubre, pero sí se podría plantear, dentro del escenario constitucional, una situación de inestabilidad. En este caso, ya lo veríamos.

P. Cuando fue Rajoy a Sant Sadurní había muchos manifestantes. Otros políticos también han lamentado la situación de hostilidad que hay por las calles. ¿Vosotros también lo notáis?

R. Nosotros solo no, Cataluña entera lo siente. La fractura social es evidente. Lo que hay son posturas enfrentadas y dos posiciones y esto es algo que hay que recuperar, una sociedad no puede vivir fracturada. Por eso uno de los objetivos que tiene que tener el gobierno que salga de las urnas es la recuperación social. Tiene que decir: “Señores, juntos y a trabajar”.

P. Muchos mensajes de los que se han lanzado desde las filas independentistas son, cuanto menos, dudosos: que Cataluña va a seguir en la Unión Europea, que mantendrá los acuerdos comerciales, etc. y que los han lanzado personas de sobrada cualificación y prestigio.

R. Esos son puros engaños.

P. ¿Pero cómo es posible que estén calando tanto?

R. Por eso, porque los han dicho gente que tiene solvencia. Si hay un catedrático de universidad que te dice que Cataluña independiente no sale de la Unión Europea, hay muchos que se lo creen. Esos tienen una responsabilidad inmensa, porque tienen que saber que estaban engañando. No quiero hablar de nombres, sino de figuras. Una figura que es referente en un país y que en un determinado momento dice una cosa que no es verdad, eso tiene una responsabilidad.

Los catedráticos independentistas que han mentido tienen una responsabilidad inmensa, porque saben que estaban engañando

P. ¿Cree que las empresas que se han ido tras el 1-O volverán si se recupera la normalidad?

R. Yo he dicho públicamente que lo que vuelven son las oscuras golondrinas. Algunas vuelven, pero otras no.

P. ¿Que no vuelvan significa que con el tiempo esas empresas se irán deslocalizando de Cataluña y llevando su inversión a otros territorios?

R. Sin ninguna duda. Ahora se quiere lanzar la idea de que no tiene ninguna importancia de que se vaya la sede, pero sí que la tiene. Habrá quien diga que yo no sé nada, pero yo digo que sí que tiene importancia.

P. Esto significa que Cataluña ya asume un coste que es irreversible.

R. Totalmente, que se ha hecho daño, eso ya está ahí. Y saldrán cifras. Es hasta ridículo que se pretenda engañar a la gente diciendo que no se ha producido daño. Sí que se ha producido. ¿Es irreparable? No, yo creo que se puede recuperar. Por ejemplo, la marca Barcelona ha recibido un golpe muy importante, pero es recuperable.

P. En esas semanas tan complicadas de octubre, con una salida acelerada de empresas, con mensajes alarmantes de directivos y empresarios en prensa, etc. ¿Pudo haber algo de estrategia detrás para asustar a los independentistas o fue pura supervivencia?

R. ¿Usted cree que una empresa catalana que lleva ahí toda la vida se va por estrategia? Ni hablar. Se va porque no tiene más remedio que irse, se va porque ve peligro para la empresa, para los trabajadores, para los accionistas,… Y más las empresas financieras, que no pueden salir ni un minuto de la Unión Europea. Nosotros tampoco.

P. La fractura que se ha generado no ha sido solo dentro de Cataluña, sino también de Cataluña con el resto de España. ¿Está haciendo mucho daño el boicot?

R. Esto está por ver. Lo que se produjo en octubre es una caída de las ventas y de todo. El boicot puede ser un factor, pero yo no lo veo relevante.

P. ¿No cree que se esté notando las ventas, por ejemplo de cava?

R. Hasta septiembre no se notaba.

P. ¿Y desde octubre?

R. Desde octubre se ha notado, sí.

P. ¿Qué se puede hacer para revertir las situaciones de boicot?

R. Recuperar la normalidad en todas partes. ¿Qué es esto del boicot? Es una práctica totalmente irracional. Mientras no haya normalidad puede que pase cualquier cosa, pero si se recupera la normalidad, no pasa nada.

P. ¿Están ganando cuota del mercado nacional otras empresas que estén instaladas en el resto de España?

R. Esto habría que verlo, porque puede ser por otros motivos, como que venden más barato. Esto lo veremos pasada la campaña. Hay que esperar al final para reflexionar y ver qué ha pasado.

P. La situación en Cataluña también está afectando a España porque tenemos el Parlamento bloqueado.

R. Habría que ver si es por esto. Que el desafío soberanista es relevante, no hay ninguna duda; pero que esto sea determinante para que no funcione nada, pues no.

P. ¿Hasta qué punto este parón en las reformas puede afectar al crecimiento potencial?

R. Ya ha afectado. El tema de Cataluña ha provocado que todo el mundo ha paralizado inversiones. Está haciendo daño, esto es lo que hay. ¿Es la muerte? No, pero puede llegar a serlo.

P. Entiendo que en los últimos meses ha tenido reuniones con los dirigentes de los partidos independentistas…

R. Ninguna.

P. ¿Porque no le reciben o porque no ha querido recibirles usted?

R. A mí no me necesitan. Ellos han ido a su piñón.

P. ¿Están muy alejados del mundo empresarial?

R. Yo no sé si con otros hablan, conmigo no. Ellos han ido a lo suyo.

Cuando un empresario no les dice a sus trabajadores lo que él piensa, está fallando, porque él es el líder de la empresa

P. ¿Ni siquiera para medir cómo va la economía?

R. A mí nadie me ha preguntado nada, tal vez porque me leen en los periódicos. Los medios de comunicación me han preguntado mucho y yo siempre he contestado. Creo que existe la obligación de decir lo que piensas honestamente. Respeto a los que no hablan, no respeto tanto a los que se callan en su casa. Cuando un empresario no les dice a sus trabajadores lo que él piensa, está fallando, porque él es el líder de la empresa. A los que dependen de él tiene que explicarles lo que piensa.

P. Al final, Cataluña es muy importante para España, pero España es muy importante para Cataluña.

R. Como motor en todos los sentidos, en lo económico, pero también en lo social. Por eso es una barbaridad querer separar Cataluña de España y es una barbaridad querer que se separe Cataluña de España. Tenemos que ir juntos todos, que además somos los mismos. Todo esto es un disparate.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
18 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios