Más trabajadores en torno a un mismo empleo

¿Más empleo? Los españoles trabajan hoy 706 millones de horas menos que en 2011

La creación de empleo es innegable. Pero también el reparto del tiempo de trabajo. Más ocupados en torno a un mismo empleo. ¿El resultado? Menos horas trabajadas

Foto: La ministra de Empleo, Fátima Báñez. (EFE)
La ministra de Empleo, Fátima Báñez. (EFE)

La creación de empleo es innegable. Pero también el reparto del tiempo de trabajo. Esto significa, lisa y llanamente, que se intensifica un fenómeno creciente en la economía española: la existencia cada vez más numerosa de más trabajadores alrededor de una misma ocupación. De un mismo empleo.

Hoy España cuenta con 374.500 ocupados más, según la EPA, de los que había en el cuarto trimestre de 2011. Pero eso no significa, sin embargo, que haya más trabajo. El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de revelar que las horas trabajadas en España al finalizar el año 2015 ascendían a 31.428 millones. Por lo tanto, 1.359 millones de horas menos de las que se registraron aquél año.

Si se tienen en cuenta las cifras de 2016, año de fuerte creación de empleo, los resultados no varían de forma fundamental. La economía española crece ligeramente por encima del 3% en tasa anual, pero con 706 millones de horas trabajadas menos (acumulación de los últimos cuatro trimestres) que hace cinco años. Eso significa, ni más ni menos, que España está todavía lejos de recuperar el tiempo de trabajo existente en 2011. En última instancia, lo que mide la productividad de un país.

Lo más significativo, con todo, es que la distancia respecto del comienzo de la crisis es todavía considerable. Cuando estallaron las burbujas financieras -y la consiguiente explosión del mercado inmobiliario-, se trabajaban en España más de 36.518 millones de horas, pero hoy se trabajan 4.436 millones de horas menos. Una distancia importante que explica que hoy España sea uno de los pocos países europeos que todavía no ha recuperado los niveles de Producto Interior Bruto (PIB) previos a la crisis.

Las cifras de horas trabajadas son consistentes con la evolución del empleo equivalente a tiempo completo, que mide mejor que la EPA la cantidad de puestos de trabajo que es capaz de ofertar la economía española, incluyendo el pluriempleo y siempre que afecte a la evolución del PIB. De esta manera, se eliminan los sesgos que introducen el empleo a tiempos parcial o las jornadas de duración inferior a la ordinaria.

Pues bien, según la Contabilidad Nacional, al acabar el año 2015 España contaba con 762.000 ocupados menos a tiempo completo de los que había en 2011. Ahora bien, si se incluyen los resultados de 2016 (hasta el tercer trimestre) los resultados son muy muy distintos. El número de empleos a tiempo completo es hoy superior en 38.384 ocupados a los que había en 2011 (media anual). El crecimiento del empleo, en todo caso, está aumentando más que el número de horas trabajadas, lo que significa que se está produciendo un reparto del trabajo, pues las horas han crecido menos que los puestos de trabajo equivalentes, aunque estos últimos también se han incrementado.

Dos millones de empleos menos

En cualquier caso, y pese a la fuerte recuperación del empleo en los tres últimos años, aún hoy la economía española cuenta con dos millones menos de empleos a tiempo completo de lo que tenía al comenzar la crisis. Algo que explica, por ejemplo, las dificultades financieras de la Seguridad Social, cuya recaudación está determinada no sólo por el volumen de empleo, la cantidad, sino, también, por la calidad. No es lo mismo trabajar a tiempo completo que hacerlo de forma parcial.

Las menores horas trabajadas se reflejan, igualmente, en la remuneración total de los asalariados, que se sitúa hoy muy lejos de los niveles alcanzados en 2008, al comenzar la crisis. Un hecho que tiene importante consecuencias para los ingresos fiscales, toda vez que la recaudación del IRPF -un impuesto que pagan fundamentalmente los trabajadores por cuenta ajena- está determinada por la evolución de las horas trabajadas. Y lo que dice Estadística es que la remuneración total de los asalariados ha caído en algo más de 48.097 millones de euros respecto del comienzo de la crisis.

Este desplome de los ingresos ha sido compensado con un incremento de la presión fiscal. Hasta el punto de que la recaudación por impuestos sobre la producción y las importaciones, sin subvenciones, ha crecido en nada menos que 19.396 millones desde 2008. De hecho, la presión fiscal es hoy a precios corrientes superior a la que había antes de la crisis, cuando la economía crecía por encima del 4% y creaba al año más de medio millón de puestos de trabajo. Eso sí, con menos empleo y con menos horas trabajadas, incluyendo ordinarias y extraordinarias.

Economía

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
15 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios