Cruce de declaraciones entre ambos

La absurda guerra entre Jorge Lorenzo y Agostini, dos campeones a la gresca

El balear le ha dedicado este viernes un 'post' extenso al campeón italiano en Instagram, que días anteriores le había acusado de fracasar en Ducati y no ser lo suficientemente rápido encima de Honda

Foto: Agostini observa la medalla de Jorge Lorenzo tras cosechar el Mundial del 2010. (EFE)
Agostini observa la medalla de Jorge Lorenzo tras cosechar el Mundial del 2010. (EFE)

La guerra absurda que mantienen dos grandes campeones del motociclismo mundial, Giacomo Agostini y Jorge Lorenzo, ha sufrido una vuelta de tuerca más este viernes, cuando el balear ha utilizado el altavoz de sus redes sociales para dedicarle un 'post' extenso al italiano, defendiéndose de sus críticas. Todo empezó a principios de mes, cuando Agostini prendió la mecha en una entrevista para la 'Gazzetta dello Sport' en la que dudaba del nivel de Jorge en caso de que este se atreviera a volver a la competición con Yamaha tras su año como probador (finalmente, tal movimiento no se producirá). "Bueno, para mí Lorenzo es un poco un riesgo. Es la segunda vez que no ha sido capaz de conseguir resultados, tras su paso por Ducati y Honda. Lo repito: las motos son las motos, un piloto de nivel va rápido en cualquier montura”, dijo.

Aquellas palabras no le sentaron nada bien a Lorenzo, que no se cortó y le espetó el día de su 33 cumpleaños: "¿Pero a este señor le debo dinero o alguna cosa? Fracasé en Ducati… mira que bien. Que fácil es hablar cuando hace 50 años que no te subes a una moto". Ambos, que se conocen personalmente, siempre habían mantenido una relación cordial, pero abierta la herida, era cuestión de horas que el de Bérgamo replicara, como así fue: "La verdad duele. No necesito lamer los pies de nadie y como le felicité siempre por hacer grandes cosas, soy libre de criticarle cuando ha fallado. Lamentablemente, Lorenzo no hizo lo que se esperaba de él en Ducati".

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Espero algún día, no tener que lidiar con las nuevas generaciones quedándome fosilizado en los recuerdos de mis victorias, comparando el futuro con mi pasado y diciendo: "Yo en mis tiempos...” Creo que lo que el señor Giacomo Agostini debería entender es que cada época del motociclismo tiene su historia, cada campeón tiene su importancia en el contexto en el que vivió, tanto en lo que respecta a sus rivales como a la tecnología. Por ejemplo, si bien en los años 60 se corría en circuitos con nivel de seguridad muy bajo, muchas veces la diferencia entre la moto mas rápida y la mas lenta rondaba los 10 segundos. Algunos pilotos disfrutaban de tal ventaja que podían permitirse el lujo de correr (y ganar) en varias categorías el mismo año. Aunque la tecnología ya avanzaba, todavía quedaba a años luz de la actual (hablamos de motocicletas de llantas de radios y frenos de tambor). En las ultimas décadas, tanto los circuitos como la tecnología han avanzado enormemente. Con la centralita única y el monógama se ha conseguido un gran equilibrio entre todas las motos. Las fabricas buscan cualquier pequeña ventaja que les haga vencer a sus rivales y muchas de las victorias se consiguen por escasas milésimas... Cuando tras 45 minutos de carrera, un segundo separa al primero del quinto, significa que cualquier pequeño detalle es necesario para obtener algo de ventaja y poder ganar. En tal contexto, detalles como un vértice aerodinámico, un ajuste en el mapa electrónico o unos bordes en el deposito se convierten en determinantes para tal propósito. Por el contrario, cuando la diferencia se mide en decenas de segundos, minutos o incluso vueltas, los pequeños detalles se vuelven insignificantes. Y si, también puedes quedarte satisfecho con una ergonomía imperfecta. Y esto, querido Giacomo, si que es una verdad irrefutable. Por eso, cuando alguien (que conoce circunstancias y hechos), afirma que no obtuve resultados en Ducati, no puedo dejar de sorprenderme. Con todo el debido respeto, creo que recurrir al “Yo en mis tiempos...” o al puro “resultadismo” para valorar la capacidad de un campeón de la época moderna, me parece una banalidad impropia de una leyenda como usted.

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"Cada época tiene su historia"

La tensión parece lejos de resolverse, más cuando el '99' ha vuelto, varios días después, ha dirigirse al transalpino en un extenso y contundente escrito por Instagram: "Espero algún día no tener que lidiar con las nuevas generaciones quedándome fosilizado en los recuerdos de mis victorias, comparando el futuro con mi pasado y diciendo: 'Yo en mis tiempos...'. Creo que lo que el señor Agostini debería entender es que cada época del motociclismo tiene su historia y cada campeón, su importancia en el contexto en el que vivió. Tanto en lo que respecta a sus rivales como a la tecnología", arranca diciendo el balear, que posteriormente pasa a subrayar las particulares diferencias que traza entre una era y otra, remarcando como gracias al avance mecánico y electrónico se han ido estrechando las diferencias entre pilotos y marcas.

"Tras 45 minutos de carrera, que un segundo separe al primero del quinto significa que cualquier pequeño detalle es necesario para obtener algo de ventaja y poder ganar. En tal contexto, un vértice aerodinámico, un ajuste en el mapa electrónico o unos bordes en el deposito se convierten en determinantes para tal propósito", asegura el español, dando valor a su trabajo en los últimos años, sobre todo al montaje del apéndice en su Ducati en el año 2018, pieza clave que le permitió sentirse cómodo y volver a ganar (esto no funcionó en Honda). "Por el contrario, cuando la diferencia se mide en decenas de segundos, minutos o incluso vueltas, los pequeños detalles se vuelven insignificantes. Y sí, también puedes quedarte satisfecho con una ergonomía imperfecta. Y esto, querido Giacomo, sí que es una verdad irrefutable".

Jorge Lorenzo celebra una victoria con Ducati en 2018. (EFE)
Jorge Lorenzo celebra una victoria con Ducati en 2018. (EFE)

Jorge cierra su misiva hacia el 15 veces campeón del mundial de velocidad con la siguiente afirmación: "Cuando alguien (que conoce circunstancias y hechos), afirma que no obtuve resultados en Ducati, no puedo dejar de sorprenderme. Con el debido respeto, creo que recurrir al 'yo en mis tiempos...' o al puro 'resultadismo' para valorar la capacidad de un campeón de la época moderna, me parece una banalidad impropia de una leyenda como usted". Hace no tanto que italiano y español se sentaban juntos a cenar en la casa del primero, hecho que, dadas las circunstancias, parece imposible que se pueda volver a repetir. Ni siquiera que Agostini sea embajador de Yamaha y Lorenzo probador parece un argumento de peso lo suficientemente sólido como para solventar sus diferencias. El tiempo, como siempre, dirá. Jorge lleva más de un año, desde que empezó a notarse su falta de adaptación a la Honda, defendiéndose de todos aquellos que dudan de su condición de campeón y desde que se ha hecho cargo de sus redes no rehúye combate alguno.

Puede que los dos tengan su parte de razón, y ambos son libres de opinar lo que les parezca, más faltaría, pero desde luego pocos peros se le pueden poner a Lorenzo. Si bien en Honda no rindió al nivel que se esperaba, en Ducati su empeño le permitió ir sacando progresivamente la cabeza hasta lograr tres victorias, dos de ellas consecutivas (Mugello y Catalunya). Sin embargo, las lesiones lastraron su final de temporada y su inicio en la fábrica del ala dorada, donde no remontó el vuelo, poniendo fin a su carrera en Valencia.

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