se hizo todavía más grande en motegi

El regalo de Marc Márquez para MotoGP

La séptima corona de Márquez le sitúa como el campeón más precoz de la historia del Mundial que alcanza este hito. Su ambición hace el campeonato mucho más atractivo

Foto: Ilustración: Raúl Arias.
Ilustración: Raúl Arias.

El 14 de septiembre de 1969 el motociclismo español logró su primer título en el campeonato del mundo de la mano de Ángel Nieto. 49 años después, Marc Márquez ha logrado la 49ª corona española en los grandes premios, manteniendo un promedio impecable, sólo superado por Italia. Gracias al impulso de varias generaciones de pilotos que en los últimos quince años, una vez superada la terrible sequía de los años noventa, han aportado 26 coronas al motociclismo español, han situado a nuestro país en la cúspide de este deporte. Márquez es el piloto que abandera a este grupo.

Ésta es la séptima de Márquez, una cifra que le coloca entre los más grandes de la historia del motociclismo. Por encima de él, Giacomo Agostini, con sus quince coronas; las 12+1 de Ángel Nieto; y las 9 de Valentino Rossi, Mike Hailwood y Carlo Ubbiali. A la par de Marc, Rolf Biland, Phil Read y John Surtees, también con siete títulos mundiales.

Supongo que todas las informaciones que se estarán publicando habrán aportado las cifras y efemérides de rigor, el nuevo hito de Márquez que deja chicos los de Rossi o Hailwood, hasta ahora referencias de precocidad en la historia del campeonato. Las estadísticas y los hitos de Márquez salpican por todos los lados, porque ha sido el piloto más joven en alcanzar siete títulos. Llegados a este punto, la referencia hasta ahora era Rossi, precoz en todo, hasta que llegó Marc y lo superó. Con siete títulos en su haber y sólo 25 años de edad, se abrirá el mismo debate que se abrió en su momento con Rossi, cuando a los 26 años consiguió su séptimo título. ¿Conseguirá alcanzar los registros de Agostini, 15 coronas y 122 victorias?

Tiene la edad y el tiempo para alcanzar al mítico Ago, pero que nadie pierda la perspectiva: Márquez está a mitad de camino con sus 7 títulos y 69 triunfos, faltan ocho coronas y 53 victorias para igualarlo, y eso es toda una vida en la carrera de un piloto. Ahora sólo necesita dos cosas: una, que le respeten las lesiones, y tratándose de un piloto que lleva un promedio de caídas altísimo –con la del entrenamiento del sábado lleva 18 esta temporada-, siempre hay un elevado riesgo; y dos, que logre mantener la motivación.

La motivación para ganar

Semanas atrás tuve la oportunidad de entrevistarle en Motorland Aragón, y hablamos de la motivación: “Si estás ganando, es como gasolina. Si no ganas es cuando cuesta encontrar la motivación y tienes momentos difíciles”, me dijo. Así que Marc sigue ganando, y por tanto sigue motivado. Pero, por si no fuera suficiente, la próxima llegada de Jorge Lorenzo a Honda será una motivación más. Y si en 2019 Lorenzo lo derrota, intentar recuperar la corona será el elemento motivador en la siguiente campaña.

A Rossi –volvemos a compararlos- le pasó algo parecido. Llegó al séptimo título ganándolo todo. Resistió la tentación de Ferrari y la Fórmula 1, y siguió en las motos. Fue superado por Nicky Hayden y Casey Stoner en las dos siguientes temporadas, y recuperar su corona le motivó para seguir siendo competitivo hasta que se encontró con Lorenzo. Pero aún así, sigue peleando por el décimo. Márquez, que sepamos, no se toma muy en serio las amables palabras del doctor Marko, que lo elogió después de que Márquez probara el Red Bull de F-1 en Austria, y lo que alimenta su motivación es ganar la siguiente carrera.

Éste ha sido un fin de semana muchas fabulaciones, hablando del futuro de Márquez, del posible interés de Ducati por hacerse con sus servicios tras la temporada 2020. Sería de tontos no intentarlo, lógicamente, y si hubiera una posibilidad real estoy convencido de que Philip Morris pondría un carro de dinero al servicio de Ducati, como hizo con Lorenzo. Pero dudo que Márquez se mueva de donde está. Con Mick Doohan, el otro gran campeón con Honda, cuando se llegaba a final de temporada siempre sonaba la misma cantinela: Doohan podría irse a Yamaha, se decía. Nunca lo hizo porque ganaba con Honda y tenía todo lo que necesitaba ¿Para qué cambiar?

Siempre sale a por todas

Los cambios de equipo más sonados, el de Rossi en 2003 cuando dejó Honda, y el Lorenzo en 2016 cuando dejó Ducati, fueron forzados al sentirse incómodos en sus respectivos equipos. Éste no es el caso de Márquez, que tiene una conexión especial con la marca, con los directivos japoneses, como nunca antes la ha tenido ningún otro piloto. Y gana, que es lo más importante de todo.

En un campeonato de regularidad como es MotoGP, donde la victoria está poco recompensada frente a las otras posiciones del podio, es digno de agradecer que haya un piloto como Marc Márquez, que pudiendo amarrar resultados prefiere intentar ganar carreras. Sus tres últimas victorias eran innecesarias, podía haber acabado en el “cajón” sin dificultad, haciendo segundo y dejando pasar las carreras, pero su carácter inconformista y ambicioso, le impide quedarse ahí, con la calculadora en la mano.

Creo que esta virtud, buscar la victoria por encima de todo, no es suficientemente reconocida ni recompensada, porque un Márquez conformista y conservador habría hecho del Mundial de MotoGP un campeonato menos atractivo y poco emocionante, y sin un rival tan exigente, tan puñetero como Marc, quizás los demás pilotos no habrían llegado tan alto, elevando el nivel del campeonato. Desde su llegada a MotoGP, Márquez ha sacado la mejor de sus rivales. Esto es impagable. Dorna sabe que tiene un tesoro.

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