DOS CANDIDATOS AL TÍTULO DE MOTOGP

Por qué Viñales y Rossi no deben afectar a Márquez y Dovizioso

La igualdad entre los aspirantes al título prevé un desenlace del campeonato en la última carrera, a menos de que alguien pueda desequilibrar la balanza. ¿Yamaha? Parece muy poco probable

Foto: Maverick Viñales y Valentino Rossi rodando a rueda. (EFE)
Maverick Viñales y Valentino Rossi rodando a rueda. (EFE)

A estas alturas de la temporada ya nadie duda de que los únicos aspirantes al título de MotoGP en 2017 son Marc Márquez y Andrea Dovizioso. Matemáticamente, también tienen opciones Maverick Viñales, que está a 41 puntos de Márquez, e incluso Dani Pedrosa, cuarto clasificado, a 74 puntos de su compañero. Pero seamos realistas, las opciones reales de cada uno no dependen de su mayor o menor proximidad a la primera posición de la tabla, sino la capacidad real de cada uno. Y a la vista de cómo están las cosas, es casi utópico pensar en una alternativa a Márquez o Dovizioso.

Los dos pilotos llegan a Australia muy igualados, separados por sólo once puntos, con el mismo número de victorias (cinco), y con una capacidad de superación que desborda cualquier tipo de previsión. Todo parece muy igualado entre ellos. Las carreras que quedan alternan escenarios favorables para cada uno: Phillip Island es una pista a la medida de Márquez, pero en Sepang, dentro de una semana, la Ducati puede colocar a Dovizioso como favorito. Y no hablemos de la lluvia, harto probable en ambos casos, un elemento en el que el piloto italiano es un consumado maestro.

Por tanto, la igualdad entre ellos es absoluta. Quizás la situación podría desequilibrarse con la entrada en escena de un elemento externo. ¿Otro piloto? ¿Quizás una Yamaha? Quién sabe, pero viendo cómo está siendo el rendimiento de la marca de los diapasones en las últimas siete carreras -ninguna victoria y sólo cuatro podios, contando con el conseguido por el piloto satélite Jonas Folger-, resulta difícil confiar en que un piloto de Yamaha, ya sea Maverick Viñales o Valentino Rossi, puedan desequilibrar la balanza. Basta con escuchar al propio Viñales para ser consciente de ello.

Viñales, más realista que pesimista

Podría pensarse que el regreso a los escenarios de la pretemporada, Phillip Island, Sepang y Valencia, donde Viñales estuvo intratable meses atrás, podría levantar el ánimo del piloto de Yamaha, pero su discurso, aunque está jalonado de comentarios esperanzadores, destila un tono pesimista que revela una actitud poco adecuada para afrontar los próximos compromisos. Digamos que Viñales ha puesto los pies en el suelo, pero a sus palabras les falta ilusión y confianza. No cree que regresar a estos circuitos le permita volver a las posiciones destacadas de la clasificación, al menos antes de la cita australiana: “No confío mucho porque la moto es muy distinta, y los neumáticos también lo son. Confianza no hay mucha en que la moto pueda estar al nivel que estaba a principio de año, pero sí que lo probaremos, y espero que si es en seco, con buena temperatura, podamos hacerlo bien”, ha dicho en Phillip Island, en lo que es un pura contradicción.

Viñales intentará replicar la puesta punto de las pruebas de febrero, hace ya más de ocho meses, pero será complicado. Hay que recordar que ahora se trabaja con unos neumáticos diferentes, con una carcasa más dura, pero además hay que tener en cuenta las diferencias climatológicas entre aquellas pruebas y el Gran Premio. Entonces, a mediados de febrero, Australia vivía en pleno verano austral, mientras que ahora comienza a adentrarse en su primavera, sufriendo todavía el azote de los fríos vientos antárticos, porque el único pedazo de tierra que se interpone entre Phillip Island y la Antártida es Tasmania, varios cientos de kilómetros al sur.

Para Yamaha, estas últimas carreras servirán para evaluar la evolución de la moto a lo largo de la temporada y calibrar los aciertos y los errores que hayan podido cometer. No cabe duda que los cambios introducidos a mitad de temporada, buscando las tracción perdida, afectaron de forma severa a Viñales, que desde la carrera de Mugello, donde lideró la prueba durante diez giros, no ha vuelto a asomarse a la primera posición en ninguna otra carrera. “Hay que intentar llegar al nivel que teníamos en el test”, dice Viñales. “Veremos lo que hemos hecho bien o mal durante toda la temporada”.

Alternativas a Márquez y Dovizioso

La pregunta es: si Viñales no está, aparentemente, en condiciones de rodar con Márquez y Dovizioso, ¿hay alguien capaz de hacerlo? ¿Podría ser Rossi? “Esta temporada ha habido fines de semana en los que realmente hemos tenido problemas y en los que no hemos podido resolverlos”, se lamenta, recordando aquellas noches de sábado mágicas, en las que su equipo le daba la vuelta a la moto como si fuera un calcetín, y le ofrecía una montura competitiva para la carrera del domingo. “Durante un gran premio siempre trato de ser optimista, de lo contrario se vuelve aún más difícil, pero si pienso en Motegi, Jerez y Barcelona, los problemas que tuvimos en esas pistas el viernes fueron los mismos que aparecieron el domingo en la carrera”, se lamenta. Se refiere a la pérdida de tracción por problemas de efectividad del neumático trasero.

Quizás sin no hay una Yamaha en condiciones de pelear en cabeza, puede que otra Honda u otra Ducati sí lo estén. Pero Dani Pedrosa está sufriendo mucho con los neumáticos, y Jorge Lorenzo tiene complicaciones para mantener su ritmo. Sus salidas son explosivas, pero cuando se ve superado le cuesta mantener el ritmo, aunque a final de carrera normalmente mejora su rendimiento. Hubo un tiempo en Yamaha en que Lorenzo también iba de menos a más en carrera. La clave está en el periodo de “desconexión” -esas vueltas en las que pierde el ritmo-, que dura demasiado y le impide reengancharse al grupo de cabeza.

Motociclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios