fue líder de principio a fin y acabó con -18

Jordan Spieth gana el Masters de Augusta haciendo historia

Ha nacido una estrellas. Tiene sólo 21 años, pero durante los últimos cuatro días, Jordan Spieth ha dado una lección de golf en el Augusta National, de donde sale con la chaqueta verde

Foto: Spieth se enfunda la chaqueta verde con la ayuda de Bubba Watson, ganador el año pasado (Reuters)
Spieth se enfunda la chaqueta verde con la ayuda de Bubba Watson, ganador el año pasado (Reuters)

Jordan Spieth (-18) ha hecho historia en el Masters de Augusta. Sin dudas, sin flaquezas, sin miedo. Poderoso e implacable. De principio a fin. Llegó como favorito, tomó el liderato en la primera jornada y lo ha mantenido hasta el final. Empezó la última ronda del Masters con un birdie en el hoyo 1, por si alguien pensaba que se iba a arrugar. No, disculpen, el miedo escénico no va con Jordan.

Respondió con grandeza a cada desafío, a cada pequeño obstáculo. Que se le escapaba el birdie en el hoyo 2 y lo hacía Justin Rose, su compañero de partido, para apretarle la soga, inmediatamente se hacía un birdie en el hoyo 3 y ponía las cosas en su sitio. Que hacía dos bogeys casi seguidos en el 5 y en el 7, solventaba el asunto con dos birdies más en el 8 y en el 10. Precisamente ahí, en el 10, batió el récord histórico de birdies en la historia del Masters de Augusta. Uno más. Atrás quedan los 25 de Mickelson. Ahora, el estandarte lo tiene Spieth con 28. 

En el hoyo 12 cayó otro bogey, tripateando, porque hasta su putt de fuego tiene que hacer alguna concesión a Augusta, pero respondió acto seguido con birdie en el 13. Mickelson y Rose atacaban. Bravísima lección de coraje y golf de ambos. Jordan se puso varias veces con siete golpes ventaja, pero nunca dejaron de intentarlo. Recordaron al gran Leónidas de Esparta. ¡Esto es Augusta!, parecían gritar. No, no estaban por la labor de permitir que el chico se enfundara su primera chaqueta verde sin sufrir, al menos, algún picorcillo, alguna duda, un no sé qué.

Spieth no ha tenido rival en el Augusta National (Reuters)
Spieth no ha tenido rival en el Augusta National (Reuters)

Mickelson desplegó toda la magia que sólo él tiene a día de hoy en Augusta. Juega como un funambulista alrededor de estos greenes de infarto. Se entretiene con los contornos, como un niño con un castillo de playmobil. Para los archivos del Masters quedarán su delicioso approach en el hoyo 7 o su portentosa salida de búnker en el hoyo 15 para eagle. Rose iba a lo suyo. Apretando igual, pero distinto. Sin conejos en la chistera. Rose es más de la escuadra y el cartabón, de la línea recta. Zas, zas y zas. Birdie, birdie y birdie. Como esa sucuencia maravillosa entre los hoyos 13 y 15.

Mickelson y Rose se dejaron el alma, pero no pudieron con Spieth. Ningún reproche. Cedieron ante un jugador que está llamado a hacer historia, mucho más allá de este Masters. Spieth consiguió en el 15 otro birdie para apaciguar la rebelión. Ahí se colocó con cuatro de ventaja sobre Rose y cinco sobre Mickelson y tres hoyos a jugar. El Masters, salvo hecatombe, estaba decidido. Jordan es de granito.

Spieth ha consumado su cita con la historia. Este joven de Dallas, de 21 años, gana el Masters de Augusta, su primer major, en su segunda participación. Sólo Tiger Woods conquistó la Chaqueta Verde más joven que él y ahora parece recoger su testigo. Muchos lo colocan ya en la diana con la etiqueta del nuevo Tiger. El tiempo dirá. Pinta tiene de marcar una época. Eso seguro.

Spieth ha ganado el Masters de Augusta igualando el resultado más bajo de todos los tiempos, el -18 que logró Tiger Woods precisamente en 1997, cuando lo conquistó por primera vez apenas con unos meses más joven que Spieth. ¿Es el nuevo Tiger? Veremos. El golf hace tiempo que descubrió a Jordan, un jugador que fue capaz con 19 años de conseguir la tarjeta del PGA Tour sin pasar por la Escuela, sólo con unas pocas invitaciones, una proeza que sólo está al alcance de los más grandes. Ya ha jugado una Ryder, ya ha ganado cinco torneos y ya ha disputados dos Masters, con un balanc de una victoria y un segundo puesto.

Este triunfo coloca a Spieth en el segundo puesto del ranking mundial. Por delante, sólo le queda Rory McIlroy, un prodigio que parece un veterano al lado de Spieth, pero que sólo tiene 25 años y ya ha ganado cuatro grandes. McIlroy tendrá que esperar hasta el año que viene para ganar el Grand Slam. Y entonces se volverá a ver las caras con Spieth, y Tiger, y Mickelson y alguno más que se vaya apuntando. La victoria de Jordan confirma la existencia en el golf de una nueva era con dos gigantes: Spieth y McIlroy.

Ha habido un gran Jordan en la historia del deporte, un Jordan que es y será irrepetible. Aquel Jordan, Michael, Air 23, ya no está solo. Ha llegado Spieth. Y ha llegado para quedarse.

Más noticias de Tengolf:

- Tiger Woods recupera en Augusta su talla 'Major'

- Sergio García: Tres rondas bajo par por primera vez desde el año 2002

Golf

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios