Insultos, escupitajos y golpes en el coche: la peor noche de Koeman en el Camp Nou
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AL TÉRMINO DEL CLÁSICO

Insultos, escupitajos y golpes en el coche: la peor noche de Koeman en el Camp Nou

El técnico vivió una de sus peores noches en el Barcelona después de que una pequeña parte de la afición zarandeara su coche, señalándole como culpable de la situación del club

Foto: Koeman, a la salida del estadio.
Koeman, a la salida del estadio.

Ronald Koeman está más discutido que nunca. Desde que comenzara la temporada, el técnico holandés está en el punto de mira y el momento máximo de tensión se escenificó este domingo tras la derrota en el clásico (1-2), donde se pudieron ver imágenes vergonzosas de una pequeña parte de la afición azulgrana que, tras perder el partido, no dudaron en esperar al entrenador a la salida del campo y dejar un momento lamentable que ha recorrido el mundo entero.

La situación institucional del Barcelona es insostenible. A los acuciantes problemas económicos que tiene el club se le suma el grave problema deportivo que tiene, con una plantilla devaluada y con la calidad justa para poder pelear al más alto nivel. Es algo que se ha gestado en las últimas campañas, pero que la presencia de Leo Messi terminaba por enmascarar. Tras su marcha, la calma se ha dinamitado y Koeman ha quedado como el gran señalado.

Foto: David Alaba celebra el gol marcado en el Clásico. (Efe)

De hecho, a comienzo del curso, el club trató de echar al entrenador, pero no lo consiguió: la cláusula que había que pagarle para su salida, amén de que no encontraron a nadie dispuesto a coger las riendas del equipo, provocó que el debate se zanjara el día que Joan Laporta escenificó un estrechón de manos con Koeman. Pero no es menos cierto que, desde entonces, todo el mundo sabe cuál es su posición en la entidad y el neerlandés sabe de sobra lo que hay.

Sabe que continúa en el club porque los dirigentes no han encontrado la vía para ello y, por ende, que él sigue nadando para terminar muriendo en la orilla. Pero, además, existe un problema de imagen: mientras la directiva vende ilusión con que este equipo puede optar a todo y que se va a reforzar con grandes jugadores, el técnico es realista y sabe que, con su plantilla, no puede pelear por grandes cotas. Pero ese ejercicio de transparencia ha ido en contra del técnico.

Parte de la afición le señala como el gran culpable de la situación y la derrota ante el Real Madrid dinamitó los ánimos, provocando lamentables imágenes a la salida de la plantilla del Camp Nou. Decenas de aficionados se arremolinaron en los alrededores del estadio, a la espera de que el equipo lo abandonara: jugadores como Frenkie de Jong o Jordi Alba se encontraron con el problema, pero quien peor lo pasó, sin duda, fue Koeman: solo ante el peligro, sin ningún tipo de seguridad.

Aquellos 'aficionados' no dudaron en cargar duramente contra él: insultos, escupitajos, golpes al coche... e, incluso, gente subiéndose al capó del vehículo, en imágenes para el olvido que poco o nada tienen que ver con el fútbol. El técnico se vio envuelto en una complicada situación, rodeado de hinchas culés que no dudaban en pedir su dimisión con las peores formas posibles. Parece que alguno ha olvidado que fue él quien dio al Barça su primera Champions.

Tras este lamentable suceso, el Barcelona no dudó en criticar lo ocurrido a través de Twitter, tratando de calmar las revueltas aguas de parte de la afición que no dudó en tratar de tomar la justicia por su mano: "El FC Barcelona condena públicamente las acciones violentas y de desprecio que ha vivido nuestro entrenador a la salida del Camp Nou. El Club tomará las medidas de seguridad y disciplinarias para que no vuelvan a suceder hechos tan lamentables".

Koeman vivió uno de sus días más grises desde que llegara al banquillo azulgrana. Parte de la afición le señala como único responsable de la situación que vive el equipo, un conjunto al que el año pasado comandó a ganar la Copa del Rey. Solo son los primeros compases de temporada, pero, si la situación no cambia y la cuerda se sigue tensando, el curso se le va a hacer largo al neerlandés, protagonista involuntario de una de las imágenes más lamentables de los últimos años.

Insultos Joan Laporta
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