messi y paulinho también marcaron

Luis Suárez alumbra la remontada de un Barcelona que se olvida de sus fantasmas

El uruguayo, con dos goles, fue clave para la remontada de su equipo, que empezó perdiendo 2-0 y terminó demostrando ser un equipo de una eficacia casi imbatible

Foto: El primer gol de Suárez. (Reuters)
El primer gol de Suárez. (Reuters)

La Real Sociedad es un equipo que juega bien al fútbol, se asocia con criterio y domina el balón. También es un equipo mundano, de esos que difícilmente pueden sostener la mirada al Barcelona durante 90 minutos. En Anoeta, un campo que se le da especialmente mal a los azulgranas, los locales se pusieron con 2-0 en el marcador, jugador de maravilla, controlando el partido y con una presión alta que cualquier equipo envidiaría. El problema es que ese tipo de juego solo le dura el partido entero a unos pocos equipos, los elegidos, y la Real, por más bonito que juegue, no está entre ellos.

El Barcelona sí, quizá no es el equipo más brillante de la historia, seguro que no es el más bonito, pero tiene una eficiencia que ya querrían para sí las fábricas alemanas más punteras. Es un equipo con las ideas claras, con un concepto de juego evidente y una capacidad enorme para llevarse a casa los partidos. Y esa, al final, es la clave del fútbol. Que en los días malos, en los que tienes que remontar, aparezca Luis Suárez y marque dos golazos. Que una noche en la que la Real Sociedad está siendo sensiblemente mejor un tipo como Paulinho sea capaz de parar la hemorragia y cambiar el sentido de la corriente. Tener a Messi también ayuda.

Pocos serán los encuentros, si es que llega a haber alguno, en los que el Barcelona esté más cerca de perder. La Real Sociedad de Eusebio había preparado un partido casi perfectos, y hay mimbres suficientes para llevarlo a cabo. Empezando por Odriozola, ese lateral derecho que ha enamorado a medio mundo con sus subidas. Y Xabi Prieto, un clásico de la Liga que siempre trató el balón con mimo. Canales, recuperado para el fútbol, como Illarramendi... Durante 45 minutos la tendencia fue clara. Y con dos goles, que no es sencillo. Juanmi ganaba todas las carreras y Willian José acertaba a gol. Todo perfecto. Con 2-0 parecía menor el error del árbitro al pitar una falta que no era y anular así un gol que hubiese sido, quizá, el 3-0. Luego lo echaron de menos.

Salvo que los partidos de fútbol siguen durando 90 minutos. Poco antes del descanso, gol de Paulinho. Esta vez fue de empujar, pero el jugador brasileño siempre está donde tiene que estar. Este Barcelona se parece mucho a él, no es el jugador más bonito, no le verán un recorte en un azulejo ni un pase en profundidad mirando al tendido, pero es de una eficacia tremenda. Está para trabajar mucho y también para aparecer en las zonas calientes.

La caída de la Real

Con ese 2-1 al descanso, y la sensación de que los mejores eran los vascos, la esperanza en Anoeta era lógica. Pero pronto se vio que era un espejismo. El Barcelona fue recuperando el balón, moviéndose pegajoso por el campo y estrangulando a su rival. Los pases de Illarra ya no encontraban compañeros, Zurutuza o Xabi Prieto se desdibujaron y, poco a poco, el Barcelona se impuso.

Ese dominio del juego en otro equipo igual no se traducía en goles, pero este Barcelona no es así. Además de ser muy capaz de controlar el juego es un equipo de una contundencia tremenda. La pegada, esa característica que en la ciudad condal siempre atribuyeron al Madrid, es una de las señas de identidad de este equipo. Luis Suárez, que empezó la temporada algo perdido, ha vuelto de la mejor manera. El segundo gol del equipo, el del empate, es una pequeña obra de arte. Se adentra en el área, levanta la cabeza y, con extrema suavidad, eleva el balón hasta la escuadra opuesta. El uruguayo suena más a jugador de raza, pero a veces también se puede poner los zapatos de bailarina.

Y ahí, con las tablas ya colocadas en el marcador, era solo una cuestión de tiempo que el partido se resolviese a favor de los de Valverde. En las últimas siete temporadas no había encontrado el Barça la manera de meterle mano a la Real, pero estas rachas siempre están abocadas a terminar. Volvió Suárez, en una noche buena, e hizo eso a lo que se ha dedicado toda su vida, que no es otra cosa que marcar goles. Después, como si la fiesta no fuese completa sin él, Messi se sumó con un gol en una falta lejana. Perfectamente ejecutada, algo lento el portero que no terminó de verla.

A mediados de enero este Barcelona aún no ha perdido, y es difícil imaginar un escenario en el que eso ocurra. 51 puntos, que son 19 más que el Real Madrid, en una primera vuelta en la que no ha perdido y solo se ha dejado tres empates. Por el camino, como suele pasar, ha habido de todo, partidos buenos y malos, alguna ayuda y también algún error, pero por encima de todo ha habido un equipo que sabe lo que quiere y lo ejecuta a la perfección. La diferencia entre el Barça y cualquier otro equipo es que es una maquinaria de lujo, sí, pero no se desempeña como tal. Tan importante es el brillo de las estrellas como el trabajo constante de todos los jugadores. Un equipo redondo que tiene la liga en la mano. Es difícil saber dónde están los límites.

Liga

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios