la renovación del patrimonio puede esperar

El Barça se desmelena con fichajes para no volver a escuchar "¡Bartomeu, dimisión!"

El presidente vio como le abucheaban en la presentación de Dembélé, que ha costado 105 millones más variables. La directiva apunta a dos llegadas más pare cerrar la plantilla

Foto: Messi, con gesto serio durante el partido Alavés-Barcelona. (Reuters)
Messi, con gesto serio durante el partido Alavés-Barcelona. (Reuters)

‘El Niño’ es un efecto climático que cuando se produce provoca estragos. Gerard Piqué calificó a Neymar como un “niño” y seguro que sospechaba cuando intentaba convencerle para que se quedara que su marcha al PSG iba a provocar un destrozo en el equipo y la entidad, pero es difícil que se imaginara que fuera de tal magnitud.

Ha sido la tormenta perfecta. La ‘fuga’ de Neymar coincidió con el nombramiento de Pep Segura (el 5 de julio) como mánager deportivo del club, un nuevo cargo en mitad del verano, el jefe, lo que suponía que estaba por encima de Robert Fernández, el secretario técnico del club y máximo responsable de los fichajes hasta que llegó Segura. La relación entre ambos es tensa, difícil y, básicamente, Fernández está en la cuerda floja y existen rumores que apuntan a que será destituido en breve.

En la rueda de prensa de presentación del nuevo organigrama deportivo fue cuando el vicepresidente Jordi Mestre pronunció la célebre frase: “Neymar se quedará al 200%”, con Segura asintiendo a su lado. El desastre no había hecho nada más que comenzar y toda la planificación que el Barça tenía para la próxima temporada saltó por los aires. De repente se habían quedado sin Neymar, se había deteriorado su imagen por la nefasta gestión de la crisis y tenían 222 millones en la caja.

De la sensatez al despilfarro

Cuatro días después de la marcha de Neymar, Josep María Bartomeu se presentó ante los peñistas y fue pitado. Primera señal de alarma. Serio y nervioso dijo entonces: “Los 222 millones los administraremos con sensatez, rigor y serenidad: invertiremos en jugadores y patrimonio”. Veinte días más tarde, ayer, en la presentación de Dembélé que ha costado 105 millones fijos más 40 en variables, después de los 30 millones por Semedo y los 40 por Paulinho, Robert Fernández afirmó: “Mi intención es que llegue otro fichaje y si puede ser, dos”. Al parecer lo de guardar dinero para patrimonio ya será para otro año, cuando todo esté más tranquilo y Bartomeu y compañía recuperen el pulso normal y dejen de lado el pánico con el que viven los últimos días.

Como a perro flaco todo son pulgas, por un problema burocrático, la presentación de Dembélé se retrasó más de una hora y los casi 17.000 aficionados que le esperaban en el Camp Nou se quejaron y un grupo numeroso comenzó a cantar: “Bartomeu dimisión”. Vamos, que el día que presentas a la estrella los seguidores piden la dimisión del presidente. Un desastre.

Josep Maria Bartomeu junto a Ousmane Dembele. (Reuters)
Josep Maria Bartomeu junto a Ousmane Dembele. (Reuters)

Coutinho y Di María son los dos jugadores a por los que va el Barça, aunque de reojo mira también a Parejo. Ninguno de los dos será barato precisamente y por Coutinho ya se manejan unas cifras que alcanzan los 160 millones de euros. Haciendo cuentas, entre Dembélé, Semedo, Paulinho y la repesca de Deulofeu ya son 227 millones de euros, cinco más de lo que cobraron por Neymar, y la idea es la de fichar a Coutinho y Di María. Es decir, que la banca saltará por los aires.

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El Barça ha sido víctima del ‘Niño’, no fueron capaces de ver venir, ni sospechar la marcha de Neymar, pensaron primero que eran maledicencias de la caverna mediática, trucos para desestabilizar a la entidad. Para cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde y el destrozo estaba hecho. Con el tembleque, Josep María Bartomeu decidió suspender la rueda de prensa prevista para repasar la temporada y dio entrevistas individuales. En dos de ellas encima mintió y no sobre cualquiera, sino sobre Leo Messi. En 'Catalunya Ràdio' y en 'ESPN' aseguró que el crack había firmado su renovación a finales de junio. Jordi Mestre, el de “al 200%” de Neymar, le desdijo en la presentación de Paulinho y afirmó que “todo iba por buen camino”. La tormenta por entonces ya era un huracán.

Perdidos, sin rumbo, sin plan previsto, dando tumbos, cambiando de idea cada dos por tres y con tiranteces entre los máximos responsables técnicos; Pep Segura y Robert Fernández, la situación del Barça es de puro desconcierto. De fichar con serenidad y invertir en patrimonio a soltar la pasta que sea necesaria para que el equipo funcione y ellos, Bartomeu y compañía, no salgan en globo del Camp Nou.

Como cada vez que hablan además sube el pan, la decisión ha sido tajante: hablar lo mínimo posible. Bartomeu se esconde y este lunes se limitó a dar la bienvenida a Dembélé, Jordi Mestre ya ni apareció en la rueda de Prensa como suele ser habitual cuando se presenta a un jugador y eres el vicepresidente deportivo y el único que estaba junto al jugador era Robert Fernández del que aseguran tiene los días contados. Todo muy normal.

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