las claves de la selección escandinava

Cómo Suecia hundió sin Ibrahimovic en la más absoluta miseria a Italia

Un puñado de jugadores, la gran mayoría desconocidos para el gran público, noquearon por sorpresa a Italia. Así se ha fraguado un equipo nuevo tras dejar la selección sueca Ibrahimovic

Foto: Jugadores de Suecia celebran el triunfo logrado ante Italia. (EFE)
Jugadores de Suecia celebran el triunfo logrado ante Italia. (EFE)

Vergogna!". Es la palabra más empleada por cualquier italiano tras la hecatombe sufrida por su selección este pasado lunes. Le cuesta digerir al pueblo la cruda realidad. Una selección grande, instalada en la élite durante años, desde hace 60 fija en cualquier Mundial, derrotada por un grupo de desconocidos. Suecia aniquiló ante la sorpresa general a la legendaria 'Azzurra' con un puñado de futbolistas con muy poco nombre, pero sí generosos y solidarios en el esfuerzo. ¿Qué hay detrás del equipo que lideró Ibrahimovic durante tantos años? Mucho trabajo, seguro, ejecutado con milimétrica perfección por un grupo de jugadores anónimos para el gran público.

Janne Andersson, el ingeniero que capitanea la tropa, tiene el mismo bajo perfil que sus soldados. El entrenador de 55 años nunca salió de su Suecia natal, trabajando en diferentes clubes hasta que en 2016 apareció en su camino la gran oportunidad de su carrera. Fue elegido para dirigir el combinado nacional en una nueva etapa sin Ibrahimovic, el gran líder durante eternos años del equipo escandinavo. Muchos no entendieron la apuesta de la federación, decisión que se ha desvelado como exitosa con el tiempo.

Otro estilo

“Tuvimos que buscar otro estilo sin él”, dijo el estratega al referirse a Zlatan. Y lo consiguió. En abril de 2016, semanas antes de la Eurocopa de Francia, se hizo oficial su nombramiento, que comenzaría a desempeñar tras el torneo que ganó la Portugal de Cristiano Ronaldo. Lo primero que hizo Andersson fue exigir a los jugadores que se olvidaran del hombre que les había liderado durante tantos años. Les pidió a todos que sólo fijaran la mirada en el futuro, sin pensar que el camino sería más tortuoso sin Ibra. Suecia, a sus órdenes, empezó de cero y el resultado de la apuesta ha sido satisfactorio.

Escuadra que durante años pensó más en atrincherarse en su área que mirar la del rival, a las órdenes de Andersson ha variado su estilo, dotando su juego de más vistosidad, un impulso ofensivo que ha dado un resultado inesperado. Hace años apostaba por balones largos a los delanteros, ahora prefiere que el balón permanezca largo tiempo a ras de suelo. Doble mérito tiene cuando Suecia ha conseguido de esta manera un billete para disputar el Mundial de Rusia sin Ibrahimovic, un descomunal atacante. Tuerce el gesto el técnico cuando le preguntan por un posible regreso del gigante al combinado nacional. “Tenemos que hablar de los grandes jugadores que ahora tiene Suecia”, enfatizó visiblemente molesto el seleccionador nada más sellar la gesta.

Espíritu ganador

El bajo perfil de Andersson ha penetrado con éxito en las entrañas del equipo. Desde el primer momento caló su mensaje entre los jugadores, que poco a poco, a medida que iban disputando la fase de clasificación, veían que el camino emprendido era el correcto. Sólo había entrenado a clubes pequeños de Suecia, pero ganar el título de liga con el modesto Norrköping ya puso de manifiesto que 'algo' tendría el técnico que ha sumido en las tinieblas al fútbol italiano, provocando una crisis sin precedentes. “Podemos ganar a cualquier equipo del mundo”, dijo el entrenador sueco antes de enfrentar el decisivo partido, poniendo de manifiesto que adiestra un equipo de ganadores. Esa mentalidad que ha sabido inculcar a su ejército ha sido fundamental para alcanzar la gloria.

Sin un líder claro dentro del campo, desde que Ibrahimovic anunciara que dejaba de jugar en la selección nacional, Andersson empezó a diseñar un equipo en el que mandara el bloque por encima de todo, en el que todos sus jugadores supieran perfectamente cuál es su rol en pos del beneficio colectivo, enterrando egos. Por encima de todos, un futbolista se ha desvelado como fundamental, considerado de manera unánime como el nuevo líder sobre el verde. Se trata de Emil Forsberg, mediocampista del pujante RB Leipzig de la Bundesliga alemana. Fue elegido mejor futbolista de la Segunda división alemana la campaña en la que su club regresó a la máxima categoría y bajo su mando en el campo, Suecia dio una histórica sorpresa en Milán. Por algo su nombre ya está asociado a clubes más grandes, caso del Manchester United de Mourinho.

Sólo un jugador sueco de los que noquearon a Italia en San Siro tiene categoría de estrella en su equipo. Se trata de Ola Toivonen (Toulouse). Un rostro muy reconocible es Lindelöf, zaguero que habitualmente está siempre alejado del once del Manchester United. John Guidetti, jugador del Celta, es de los que más repercusión adquirió en los últimos años tras su paso por el Manchester City, pero no tiene sitio fijo en el once, aunque sí en las convocatorias. Otro de los rostros más reconocibles es el de Markus Berg, que tras una dilatada e irregular trayectoria en Europa, ahora ha empezado a resurgir en el Al-Ain de los Emiratos Árabes.

Alexander Isak en el horizonte

El seleccionador ha sabido edificar un compacto equipo en un tiempo récord y cuando nadie lo esperaba. Cuando el bombo incluyó a Suecia en el mismo grupo que Francia y Holanda, contados eran los que daban un penique por el combinado escandinavo. Basta con ver dónde juegan el resto de jugadores, además de los mencionados anteriormente, que pisaron San Siro para realzar el gran trabajo realizado por Andersson: Olsen (FC Copenhague), Lustig (Celtic), Granqvist (Krasnodar), Augustinsson (Werder Bremen ), Claesson (Elfsborg ), Rohden (Crotone), Johansson (AEK Atenas), Svensson (Seattle Sounders), Sebastian Larsson (Hull) y Thelin (Waasland-Beveren).

Andersson también está involucrado en el trabajo de las categorías inferiores, un ámbito en el que también se maneja a la perfección. El grupo se ha mostrado sólido en todo momento, pero con vistas al Mundial de Rusia no es descartable que incluya alguna joven promesa en la lista definitiva. Parte de su trabajo, pues no sólo está centrado en el equipo mayor, es ir dando entrada poco a poco a diferentes futbolistas que van asomando la cabeza. Uno de ellos, llamado a ser importante para la selección de Suecia, es Alexander Isak. El joven delantero, de origen eritreo, de 18 años se decantó hace unos meses por el Borussia Dortmund, club que ganó la puja a los grandes del fútbol europeo. El ya conocido como 'Ibra negro' será uno de los que se aprovechen de este impulso que ahora ha adquirido un equipo que puso patas arriba Italia.

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