Los veteranos del Tottenham pidieron la cabeza del 'fracasado' Villas-Boas
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SU CARTEL COMO ENTRENADOR SE DEVALÚA

Los veteranos del Tottenham pidieron la cabeza del 'fracasado' Villas-Boas

La historia profesional de André Villas-Boas es el fiel reflejo de lo irracionales que son los entresijos del mundo del fútbol pese al gran dinero que mueven

Foto: El técnico portugués André Villas-Boas vuelve a ser cesado.
El técnico portugués André Villas-Boas vuelve a ser cesado.

La historia profesional de André Villas-Boas es el fiel reflejo de lo irracionales que son los entresijos del mundo del fútbol a pesar del gran dinero que mueven. El joven técnico portugués de 36 años fue cesado este lunes por segunda vez en su corta carrera, donde solo ha dirigido a cuatro equipos, pero tres de ellos con grandes recursos.

Del Tottenham Hotspur le echan los irregulares resultados, las malas sensaciones dadas con un equipo cuyo dueño es un magnate dispuesto a invertir lo que haga falta y, sobre todo, sus propios jugadores. Los más veteranos no tuvieron piedad del hasta este domingo jefe del vestuario, y pusieron bastante de su parte en los despachos para que su cabeza acabara rodando tras el vergonzoso 0-5 ante el Liverpool.

Villas-Boas es discípulo de José Mourinho, con quien trabajó en Oporto, Chelsea e Inter de Milán dentro de su staff técnico. Cuando decidió comenzar su carrera en solitario, el Académica de Coímbra le dio la oportunidad en 2009 de estrenarse directamenteen la Primera división portuguesa, logrando salvar al equipo. En 2010, el Oporto apostó por él y en un solo año lo ganó todo (Supercopa portuguesa, Copa, Liga y Europa League), en lo que muchos quisieron ver la reencarnación de Mourinho. Esa temporada es lo que le ha llenado los bolsillos y le ha traído hasta la actualidad con el cartel de buen entrenador. Pero empieza a agotarse su crédito

El Chelsea hizo en 2011 la locura, tal y como se demostró en sólo unos meses, de abonar 15 millones por su cláusula de rescisión. En la primavera de 2012 estaba ya en la calle, incapaz de hacer ganar con fluidez al vigente campeón inglés, que de la mano de Di Matteo acabó ganandola Champions. El mejor reflejo de su fracaso se encontró en el vestuario blue, que estaba dividido con grupos enfrentados, y Villas-Boas tenía incluso problemas directos con algunos pesos pesados.

Deja la imagen de un entrenador sin recursos ni ideas

No tardó mucho en volver a sentarse en un banquillo, ya que ese mismo verano el Tottenham llamó a su puerta. Finalizó quinto su hasta ahora única temporada completa en Inglaterra. Si los éxitos de su Oporto estaban vinculados a un gran equipo heredado con figuras como Falcao, la primera temporada con los Spurs tuvo un potagonista: Gareth Bale. El excepcional año del galés le sirvió para que el Real Madrid pagara en torno a 100 millones de euros.

placeholder  Villas-Boas y Bale, la temporada pasada.

El dueño Daniel Levy reinvirtió ese dinero en siete fichajes este verano, incluido el goleador español Roberto Soldado, pero la temporada presente ha dejado la imagen de descontrol de su etapa en el Chelsea. El Confidencial ha conocido en las últimas horas que dentro del vestuario había perdido la confianza de la plantilla. Un grupo de jugadores que cree que, de sus bandazos en los planteamientos y su falta de trabajo diario, se concluye que Villas-Boas es un entrenador sin recursos y poco capacitado. A algunos de sus jugadores no les extraña su nuevo fracaso.

Esta dura imagen contrasta con la que le hizo llegar a las islas con la vitola de técnico moderno y que desprendía carisma. Su planta y estilo sofisticado, que le han valido incluso para tener un sobrenombre en los medios basado en sus iniciales (AVB), se vuelven a poner en entredicho con esta nueva destitución.

Aunque lo que más daño le ha hecho es la pobre imagen que ha dado su trabajo en la parte públicamente evaluable y exenta de conjeturas, la que se ve sobre el terreno de juego cada partido. El Tottenham se ha mostrado como un equipo del montón, con dificultad para generar juego y con cambios demasiado bruscos en sus intenciones. Todo eso ha acabado por hacer mella y ya nadie en el equipo ha sacado pecho para intentar que se quedara. Más bien, todo lo contrario.

Gareth Bale
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