Luis rubiales inaugura su presidencia

El palco de Kiev: el rey emérito Juan Carlos y la extraña presencia de Ángel Villar

En el centro de la zona presidencial se vio al Rey y a la alcaldesa. La ausencia más destacable, Rajoy. Un buen número de directivos y exfutbolistas hicieron del palco algo menos empresarial

Foto: El palco de Kiev. (Javier Martín)
El palco de Kiev. (Javier Martín)

La familia real no es exactamente apasionada del fútbol, pero reconoce la importancia que tiene en la sociedad española. Por eso siempre aparece en los momentos cumbre. Con la selección, por supuesto, pero también en las grandes finales. Y más o menos se van turnando: si en Lyon le tocó a Felipe VI, en esta ocasión, en la Champions de la muy lejana Kiev, fue el turno de su padre, el emérito Juan Carlos I (1). Son muchos años ya de representación de España en los mayores acontecimientos, y este sin duda lo era, porque el Madrid puede parecer la ONU, pero al fin y al cabo el Bernabéu está en la Castellana y el nombre del equipo concuerda con el de la capital del país.

La zona noble de los palcos en estos partidos internacionales se parece menos al mercadeo que acostumbran los partidos locales. Los políticos de rango medio y bajo o los grandes empresarios, siempre presentes en el Bernabéu en los clásicos y derbis, se encuentran en el estadio en estas grandes ocasiones, pero no forman parte del lugar de honor, reservado para los próceres del fútbol y algunas autoridades selectas.

Así, a la derecha del Rey emérito aparece el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez (3), mientras que a su izquierda toma asiento el presidente de la UEFA, organizadora del evento, el esloveno Aleksander Ceferin (2). Un poco más a la izquierda, el presidente de Ucrania, sede del evento, Petro Poroshenko (7), y el mandamás de FIFA —y antiguo cargo en UEFA— Gianni Infantino (8). Junto a Florentino, y de estreno, el nuevo presidente de la RFEF, Luis Rubiales (4). A los dos les une cierta animadversión hacia Javier Tebas, que no apareció por el palco de autoridades. No suele ir mucho al fútbol el mandatario de LaLiga. Representó a la institución Carlos del Campo, siempre presente en estos saraos, con enorme experiencia y ascendencia, entre otros, sobre el presidente de la FIFA.

No estuvo Mariano Rajoy, que ya avisó en los días previos que no acudiría por la moción de censura que le espera en el Congreso. Eso hizo bajar un par de octavas la intensidad de la representación política en el palco, siendo el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo (5), la cabeza del Gobierno español. También acudió José Ramón Lete (6), secretario de Estado para el Deporte. El ayuntamiento sí llevó su máxima representación posible, Manuela Carmena (15). La alcaldesa, que ha confesado que no le gusta el fútbol, se reunió antes del partido con el primer edil de Kiev —y antiguo campeón del mundo de boxeo—, Vitali Klitschko. Tanto él como su hermano Vladimir tenían una posición trasera en la zona noble, en la que también estuvo el primer ministro del país, Volodymyr Groysman (16). Por ahí también estaba el directivo madridista Pedro López (10).

Por descontado, el Liverpool envió una fuerte representación, encabezada por el dueño del equipo, John W. Henry (39), que también posee varias franquicias de deporte estadounidese. Con vestido rojo, le acompañaba su esposa, Linda Pizzutti (40). Los políticos y directivos de equipo, en todo caso, se ven en clara minoría en el palco presidencial. Lo que más se estila en estos días son los altos cargos de la UEFA y de la FIFA. Entre los primeros, el secretario general, Theodoridis (9), o los vicepresidentes Nillsson (12) y Gill (11). También Giorgio Marchetti (13), el hombre de los sorteos, que tiene como cargo el de adjunto al secretario general. Y el jefe de árbitros, el carismático Pierluigi Collina (14), y el embajador y asistente del presidente —además de campeón de Europa con el Madrid— Luis Figo (19).

En la FIFA, aunque este no era exactamente un evento suyo, tampoco se quedaron cortos en representación. Además del presidente también acudieron el vicepresidente Chung (20), los representantes de la CAF Ahmad (33) y Camara (17), y Sunil Gulati (18), que acaba de dejar la presidencia de la federación estadounidense, pero sigue siendo directivo de la internacional.

Los vips invitados por los equipos

Eso en el palco presidencial, pero la UEFA también delimita un lugar en la grada, justo debajo de la zona noble, en el que se sientan los invitados más especiales de ambos clubes y de la organización. En esa marea de cabezas ilustres destaca una por encima de todas: Ángel María Villar (26). Y es que no se prodiga mucho el expresidente de la federación, acosado como está por la Justicia española y denostado por el mundo del fútbol, no sin motivo. Podría haberse quedado en casa, pero él no es de esos.

Como si no fuese con él esta historia, allí acudió. Es difícil determinar si le invitaron la UEFA, la federación española o el propio Real Madrid. Ha mandado mucho en el fútbol español y en el europeo, suficiente para encontrar un par de entradas, meterse en un avión de extranjis hasta Kiev y disfrutar del partido. Villar, a quien siempre le importó un bledo lo que dijesen de él, no se va a parar a valorar lo que supone para la imagen del fútbol que él acuda a un evento así. Nadie se imagina que Joseph Blatter, otro emperador caído, se personase en este partido. Él acudió junto a su esposa (27).

Villar, en el palco, junto a Arbeloa. (Javier Martín)
Villar, en el palco, junto a Arbeloa. (Javier Martín)

En esa zona inferior al palco de honor estaban situados varios exjugadores de ambos equipos, algunos presentes en el Torneo Ultimate Champions que disputó en la víspera de la final. Míchel Salgado (28) departía con Eduardo Fernández de Blas (29), vicepresidente del Real Madrid, y Enrique Pérez (30), vocal de la junta directiva y hermano de Floretino. A su lado, Claude Makelele (32), exjugador madridista y en la actualidad entrenador del KAS Eupen belga.

Enrique Sánchez, secretario de la junta, y Ángel Luis Heras (31), otro vocal, también vieron desde esa zona la final. Muy cerca de ellos y de Villar, bufanda al cuello, estaban José Manuel García Margallo (25), exministro de Exteriores, y Borja Prado (23), presidente de Endesa. Otras caras conocidas eran las de los exjugadores Paolo Maldini (24), Zvonimir Boban (22) y Deco (21).

Unos metros a la izquierda (a la derecha en la imagen), estaban situados los invitados por el Liverpool, entre ellos Jerzy Dudek (34), el portero del equipo que ganó la Champions en 2005 con aquella remontada al Milán y también jugador del Real Madrid entre 2007 y 2011. Otros exjugadores presentes fueron Ian Rush (35), Robbie Fowler (36), David James (37) y Patrik Berger (38).

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