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De abandonar a un jugador en el aeropuerto a obligarle a irse: otro lío del Barça con Dembélé
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LA AFE HA EMITIDO UNA PROTESTA

De abandonar a un jugador en el aeropuerto a obligarle a irse: otro lío del Barça con Dembélé

El conjunto culé ha avisado al jugador que, si no deja el equipo en este mercado de invierno, no volverá a jugar un solo minuto tras negarse a renovar a la baja con los azulgranas

Foto: Dembélé, en un partido de Champions. (Reuters/Albert Gea)
Dembélé, en un partido de Champions. (Reuters/Albert Gea)

El Barcelona tiene un nuevo problema sobre la mesa: Ousmane Dembélé. El internacional francés no ha cumplido con las expectativas que se esperaban de él y, ahora, el conjunto culé le ha dado un ultimátum. O, mejor dicho, ha finiquitado su futuro en el Barcelona: o se va en este mercado de invierno o no volverá a jugar. La entidad azulgrana ha sentenciado, así, a la considerada como futura gran estrella del equipo y, por ende, uno de los jugadores mejor pagados de Europa. Y es que, en las últimas fechas, el Barcelona se ha especializado en tratar mal a los jugadores con los que ha dejado de contar.

El francés llegó el Barcelona en 2018 a cambio de 140 millones de euros para el Borussia Dortmund, convertido en uno de los jóvenes talentos con mayor proyección del viejo continente y con la idea de ser una de las futuras estrellas del conjunto culé. Sin embargo, su amplio historial de lesiones se ha convertido en un grave problema que le ha impedido tener continuidad: el Barça ha jugado 231 partidos desde que Dembélé se convirtiera en jugador azulgrana y, por culpa de las lesiones, el francés se ha perdido 102. Es decir, casi la mitad de los encuentros no los ha podido disfrutar debido a las más de 15 lesiones que acumula en su etapa como culé.

Foto: Piqué celebra un gol con el Barcelona. (Reuters/Albert Gea)

Es cierto que el jugador no ofreció el rendimiento que se esperaba de él y tampoco ha gustado la manera en la que se ha afrontado su renovación. Dembélé acababa su contrato en junio de 2022 y, para el Barça, era una prioridad renovarle pero dados sus elevados emolumentos y la situación económica del club, la idea era hacerlo a la baja. Sin embargo, el jugador se ha negado en redondo, pidiendo unas cantidades que el Barça no puede asumir y que complicaban que Ferran Torres pudiera ser inscrito por culpa del límite salarial. De hecho, tuvo que ser una renovación in extremis de Samuel Umtiti la que permitiera que el internacional español pudiera jugar.

Esa jugada ha sido la que ha terminado por condenar a Dembélé, al entender el Barça que no solo no tenía disposición a seguir en el equipo en las condiciones que se le pedía, sino que, además, impedía que un compañero pudiera ser inscrito. Pero también hay que entender la postura del jugador: cuando fichó por el Barcelona, se le pagó por el caché que tenía y es lícito que el francés no quiera renovar si no se cumplen las expectativas económicas que él espera. ¿Dónde está el problema? En realidad, es muy sencillo: la situación económica del Barça le obliga a tomar decisiones drásticas… pero, a veces, llegan a estar fuera de lugar.

Foto: Xavi Hernández, en una imagen de archivo. (EFE/Alejandro García)

La situación que vive Dembélé en el club no es nueva nueva: hace solo unos meses, algo parecido vivió el jugador de baloncesto Thomas Heurtel. El Barça había dejado de contar con él y dejó de tener minutos. Ante esta situación, Heurtel pidió viajar a Estambul, donde se encontraba su agente, para negociar con el Fenerbahçe. El problema llegó cuando el Barça se enteró de que, además, también estaba negociando con el Real Madrid. ¿Qué hizo el club? Impedirle coger el vuelo de vuelta a Barcelona a las 00:30 horas, dejándome tirado en la ciudad y en plena pandemia de covid-19. Sin duda, unas formas muy alejadas de lo que se espera de un club de primer nivel.

De hecho, en el Real Madrid, el eterno enemigo, existe un caso similar al de Dembélé. Es Gareth Bale, un jugador fichado hace más de un lustro para convertirse en el gran buque insignia del equipo y que, en las últimas temporadas, ha pasado de lesión en lesión y con más pena que gloria. Pero, a pesar de ello, el Real Madrid en ningún momento lo ha condenado al ostracismo y, de hecho, cuando ha estado recuperado físicamente, ha jugado. Posiblemente deje el equipo 'gratis' en el próximo mercado estival pero, mientras tanto, se respeta a un jugador que sigue vistiendo los colores del club al que representa.

Condenado a la grada

Comparado con Heurtel, el caso de Dembélé no es tan grave, pero el club ya le ha avisado que si no se marcha en este mercado de invierno, no volverá a jugar un solo minuto. Ha sido Mateu Alemany, director de fútbol del Barcelona, quien ha afirmado públicamente que debería salir lo antes posible. "A Dembélé se le han hecho distintas ofertas en seis meses, hemos estado muy encima de este tema, ha sido un tiempo más que suficiente para que el jugador decida. No quiere continuar y nosotros queremos a jugadores comprometidos con el futuro del Barça y, por lo tanto, él debería salir lo antes posible", aseguró.

El propio Dembélé ha respondido a las declaraciones de Alemany con un comunicado en su cuenta de Instagram: "Hace cuatro años que no paro de leer cosas sobre mí sin nunca ponerme a justificarme; hace cuatro años que se van acumulando los chismorreos sobre mí; hace cuatro años que se habla por mí, que se miente vergonzosamente con un único fin, la intención de dañarme; hace cuatro años que sigo en mi línea de no contestar nunca, de no justificarme nunca. ¿Ha sido un error? Seguramente".

"A partir de hoy, se acabó. Voy a contestar con sinceridad sin ceder a ningún tipo de chantaje. Tengo 24 años y como cada hombre, tengo defectos, imperfecciones. Prohíbo a cualquiera dar a pensar que no estoy implicado en el proyecto deportivo, atribuirme intenciones que yo nunca he tenido o hablar por mí o por mi representante. Todavía estoy bajo contrato y plenamente implicado y a disposición de mi club y del entrenador. Como sabéis hay negociaciones y dejo a mi representante encargarse, que es su terreno. Mi terreno es la pelota. (...) Por encima de todo, centrémonos en lo esencial: ganar", concluyó el comunicado.

Este hecho ha provocado la indignación en el mundo del fútbol al entender que, en realidad, lo que el Barcelona está haciendo es presionar al jugador para que tome la decisión de marcharse y, de esa manera, solucionar el problema: por un lado, no continúa media temporada con un jugador que no quiere seguir en el equipo; por otra, se alivia uno de los salarios más altos de la plantilla -cerca de 20 millones-, amén de ingresar una cantidad de dinero por su venta en lugar de recibir cero euros en el verano, cuando se marcharía libre. De hecho, la AFE ha reaccionado a esta situación quejándose de las presiones a las que se está viendo sometido el jugador.

"El club está obligado a abonar los salarios pactados y a permitir la prestación de los servicios en las mismas condiciones que el resto de sus compañeros, sin que pueda existir ningún tipo de discriminación, ni presión para que el deportista renuncie a sus derechos laborales", explica la AFE en un comunicado. En esta ocasión, el Barça no ha dejado a un jugador abandonado en un aeropuerto perdido, sino que ha decidido abandonarlo en la grada. Y, lo que está claro, es que el Barcelona está liderando la bandera del nuevo fútbol de bufanda: o estás conmigo o contra mí... y utilizaré todas mis armas para que dejes mi equipo si no me interesas.

El Barcelona tiene un nuevo problema sobre la mesa: Ousmane Dembélé. El internacional francés no ha cumplido con las expectativas que se esperaban de él y, ahora, el conjunto culé le ha dado un ultimátum. O, mejor dicho, ha finiquitado su futuro en el Barcelona: o se va en este mercado de invierno o no volverá a jugar. La entidad azulgrana ha sentenciado, así, a la considerada como futura gran estrella del equipo y, por ende, uno de los jugadores mejor pagados de Europa. Y es que, en las últimas fechas, el Barcelona se ha especializado en tratar mal a los jugadores con los que ha dejado de contar.

FC Barcelona Mateo Alemany
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