El milagro del Amorebieta: un puñado de mileuristas alcanza el fútbol profesional
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menos de 700.000 euros de presupuesto

El milagro del Amorebieta: un puñado de mileuristas alcanza el fútbol profesional

La plantilla está formada íntegramente por jugadores vascos. Todos van a una, todos creen en el sistema que propone el entrenador Iñigo Vélez de Mendizabal

placeholder Foto: Los jugadores del Amorebieta celebran el ascenso a Segunda División. (@SDAmorebieta)
Los jugadores del Amorebieta celebran el ascenso a Segunda División. (@SDAmorebieta)

El día después de hacer historia en Badajoz, el equipo viajó en autobús a Amorebieta, paró en un restaurante de gasolinera y el presidente, Jon Larrea, invitó a un menú del día a los jugadores y el cuerpo técnico. Esto es un lujo para un club que tiene un presupuesto que no llega a los 700.000 euros. El menú no pasó de los 14 euros, pero sentó como si se hubieran dado un buen homenaje. La Sociedad Deportiva Amorebieta celebra un ascenso histórico. Es la primera vez que va a jugar en la Segunda División española y lo hace tras eliminar al equipo favorito de la Segunda B, al Badajoz en su estadio y con la presencia de 8.000 aficionados locales.

Es una gesta para un equipo modesto y una localidad con 19.000 habitantes. Si el fútbol tiene milagros, lo del Amorebieta es uno de los más sonados de los últimos tiempos. Jugadores que tienen un salario medio de 1.500 euros derrotaron en el 'playoff' de ascenso a un rival hecho para el ascenso. Al mejor de los 102 conjuntos que compitieron en la Segunda División B y el que más puntos hizo en la fase regular. Se enfrentaron contra un equipo que tiene una media de 12.000 euros de salario y lograron lo que nadie podía imaginar. Solo ellos estaban convencidos de la hazaña porque en la plantilla del Amorebieta presumen de ser un grupo de amigos o algo más que una familia que se deja el alma en cada acción del juego y realizan esfuerzos titánicos.

“Vamos a los partidos como si fuera una fiesta y sin presión”, es la conclusión a la que llega Aitor Aldalur, el carrilero derecho del Amorebieta que analiza para El Confidencial cuál es el secreto de esta plantilla. “No hay milagros. Lo que pasa es que creemos en nosotros mismos, en el trabajo diario y se han hecho muy bien las cosas porque tenemos mucha unión. Nadie creía que podíamos hacer historia. Nosotros sí”, comenta con orgullo Aitor.

Foto: Luis Enrique en un entrenamiento de la Selección con Sergio Ramos. (EFE)

La plantilla está formada íntegramente por jugadores vascos. Todos van a una, todos creen en el sistema que propone el entrenador Iñigo Vélez de Mendizabal y todos han conseguido que se diga del Amorebieta que es un equipo incómodo y rocoso. Así se ha ido construyendo el milagro y ha llegado el éxito. “El juego que hacemos es muy intenso. Somos un equipo muy físico, duro y que juega de manera práctica. No elaboramos. Somos directos, jugamos en largo, con dos delanteros y una defensa fuerte. Sabemos explotar nuestras armas y, aunque tengamos un presupuesto bajo, sí que tenemos buenos futbolistas con carácter y experiencia para el juego directo y las segundas jugadas”, analiza Aitor Aldalur.

Un equipo rocoso

El gol de la gloria en el estadio Nuevo Vivero de Badajoz lo marcó Iker Bilbao. Pero en esta plantilla nadie se pone las medallas. Son el ejemplo de un grupo muy unido, sacrificado, curtido, en el que está muy asumido que hay que jugar con el mono de trabajo y sobreponerse a cualquier adversidad. O ellos o nosotros. Podría ser su manual de supervivencia con el que han hecho algo increíble. Solo con mucho trabajo, sacrificio y humildad puede conseguir un equipo tan modesto el salto a la categoría de plata del fútbol español. “El Badajoz es un equipazo, el mejor de la Segunda División B, pero sabíamos que teníamos posibilidades porque durante la temporada nos hemos enfrentado a rivales como el Racing de Santander, Real Unión y el Linares… El míster nos ha inculcado un sistema muy claro, definido y ha salido todo perfecto”, comenta Aitor.

El míster es Iñigo Vélez de Mendizabal (39 años) y su apuesta por un sistema con tres centrales y dos carrileros ha triunfado. Pero sobre todo ha tenido éxito dando personalidad a unos jugadores que tenían hambre. Iñigo es un entrenador que tiene como referente a José Luis Mendilibar y si hay que buscar alguna semejanza se puede decir que el Amorebieta juega como la mejor versión del Eibar de Mendilibar. Un equipo intenso, que presiona fuerte, con juego directo y segundas jugadas. Un conjunto eficaz que ha sido una pesadilla para el Badajoz y que tiene un portero que hizo una parada salvadora cuando más lo necesitaba el equipo.

Es el veterano Mikel Sainar (38 años), que como otros compañeros es un pluriempleado. Trabaja en la pastelería familiar en Tolosa, se ejercita el campo municipal de Urritxe y también es entrenador de las porteras del Eibar femenino. Otro ejemplo más de cómo sale adelante un equipo que ya está en el mapa de la España futbolística.

En las últimas horas han aparecido informaciones referidas a la imposibilidad de que pudiera competir en Segunda División, pero Aitor Aldalur lo niega. “Eso es un bulo. Nosotros no vamos a renunciar. Nos lo han enviado al grupo de WhatsApp y no tiene ni pies ni cabeza. El cambio de campo puede ser porque necesitan una serie de requisitos, pero nada más”. El campo de Urritxe tiene una capacidad para poco más de 1.500 personas y las gestiones del presidente, Jon Larrea, ya están en marcha. Las opciones serían las de poder jugar en Ipurua (Eibar), Lezama (Athletic) y Lasesarre (Barakaldo).

La machada del ascenso a Segunda División está conseguida y Aitor todavía tiene que pararse a pensar que la temporada que viene estará en una categoría profesional. “Ahora a disfrutar y a mentalizarnos que vamos a jugar en una categoría de otro nivel donde esperamos competir. Somos un club muy humilde y la salvación ya será algo histórico. Para nosotros es una locura enfrentarnos a equipos como el Eibar y el Valladolid, que hace nada estaban en Primera. Es un premio gordísimo. Será duro, pero hay muchos partidos”, dice.

El presidente Jon Larrea tendrá que revisar los contratos en una categoría con más ingresos y pagar una prima por el ascenso. “Todavía no está cerrada, pero la vamos a tener”, confiesa Aitor. Un jugador que es un trotamundos del fútbol y ha pasado por equipos como el Lleida, Barakaldo, Leioa, Ferrol, Toledo, Burgos… “Tenía un objetivo particular. Marcar un gol. Lo logré en la última jornada y me quité esa espina, pero aquí lo importante es el colectivo porque, de verdad, nosotros vamos a los partidos en el autobús cantando, de risas y confiamos en lo que podemos hacer”.

El viaje de Badajoz a Amorebieta duró nueve horas y fue el más divertido que puede hacer un equipo modesto que ha hecho historia y competirá la temporada que viene en la Segunda División española. En el profesionalismo.

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