"Te debo un gol": así frena Pochettino el ego y une a las estrellas del Paris Saint Germain
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el método del técnico argentino

"Te debo un gol": así frena Pochettino el ego y une a las estrellas del Paris Saint Germain

“Trabajan como soldados” es la frase que pronunció el presidente Nasser Al Khelaifi tras eliminar al Bayern. Es la que define el método de Mauricio Pochettino al frente del PSG

placeholder Foto: Mbappé junto a Pochettino antes del partido contra el Barcelona en el Camp Nou. (Efe)
Mbappé junto a Pochettino antes del partido contra el Barcelona en el Camp Nou. (Efe)

Cuando terminó el partido entre el Paris Saint Germain y el Bayern de Múnich, las cámaras de televisión recogieron el efusivo abrazo que le dio Neymar a Mauricio Pochettino. “Te debo un gol. No puedo fallar tantos”, le dijo el brasileño al entrenador. Neymar se sentía en deuda con su jefe y, a la vez, agradecido por cómo habían plantado cara al campeón de Europa. Después, a un periodista, la estrella brasileña confesó que ya no hay ningún problema con el tema de la renovación porque "París es mi casa y estoy feliz”. Pochettino ha conseguido ganarse la complicidad de Neymar y de un vestuario que es el más complicado de gestionar por los egos y la anarquía de sus integrantes.

El emir de Qatar y propietario del Paris Saint Germain, Tamim bin Hamad al-Thani, dio vía libre al presidente del club, Nasser Al-Khelaifi, y el director deportivo, Leonardo, de fichar a Mauricio Pochettino y despedir a Thomas Tuchel a finales del año pasado. A pesar de que Tuchel había conseguido llegar a la final de la última Champions, los gestores del PSG no le veían capaz de llevar a un vestuario complicado y hacer un equipo para no depender exclusivamente de las individualidades.

Foto: Gianni Infantino, presidente de la FIFA, junto a Florentino Pérez. (Efe)

El perfil elegido para frenar los egos o manejarlos de otra manera y acabar con la anarquía táctica fue Pochettino por el trabajo que hizo en el Tottenham. Logró ser subcampeón de la Premier League, pero lo que más impresionó a los ejecutivos del PSG es el hecho de que hubiera llevado al equipo inglés a la final de la Champions sin haber tenido ni un fichaje esa temporada. El dueño del Tottenham, Daniel Levy, no hizo contrataciones porque estaba inmerso en la obra del nuevo estadio de White Hart Lane. No quiso gastar dinero y se quedó cerca de conseguir la Champions.

Ponerse el mono de trabajo

Pochettino tenía un método, su equipo una identidad y había construido un bloque competitivo que fue capaz de eliminar a grandes equipos como el Manchester City y el Ajax. Los futbolistas sabían a lo que jugaban y mostraban compromiso. En el PSG no se lo pensaron mucho tiempo. Fuera Tuchel y dentro Pochettino. Ficharon a un entrenador que tiene fuertes influencias de Marcelo Bielsa en el método de trabajo, pero que destaca principalmente por convencer a los jugadores de tener compromiso con el esfuerzo colectivo durante todo el tiempo que dura un partido. Esto con Neymar, Mbappé, Di María, Icardi… no era sencillo de conseguir.

Clasificar al Paris Saint Germain para las semifinales de la Champions, eliminando al Barcelona de Messi, y al campeón de Europa no hace más que confirmar lo que ya sabían los dirigentes del club parisino. Pochettino es un entrenador ganador, que maneja vestuarios con estrellas y egos, crea buenas atmósferas de trabajo y, además, mira a la cantera. Son algunos rasgos que se destacan de un técnico que ha encajado perfectamente en París, un lugar de máxima presión y exigencia porque el jeque no busca otra cosa que ganar la Champions y le da igual si Neymar o Mbappé le echan pulsos al entrenador que esté en el banquillo.

placeholder Neymar abraza efusivamente a Pochettino tras eliminar al Bayern de Múnich. (Efe)
Neymar abraza efusivamente a Pochettino tras eliminar al Bayern de Múnich. (Efe)

El jeque quiere resultados y a Tuchel no le valió de nada ser subcampeón de Europa y ganar todos los títulos en Francia. Fue devorado por una plantilla de jugadores que acabaron imponiéndose a la autoridad del entrenador. Faltaba disciplina, trabajo y compromiso. El jeque y Al Khelaifi querían recuperar el espíritu competitivo y la propuesta de un equipo ofensivo, sólido y sacrificado y apostaron por Pochettino. “Trabajan como soldados” es la frase que pronunció Al Khelaifi tras eliminar al Bayern. Es la que define el método de Pochettino.

Entrenamientos más exigentes

El momento en el que llegó no era fácil, a mitad de temporada, y sobre todo por la situación contractual de las dos estrellas. Neymar y Mbappé están en proceso de renovación con el club y había que implicarles, pedirles más concentración y sacrificio. Pochettino ha conseguido implementar una idea colectiva en el equipo, como se vio en los dos exigentes partidos contra el Bayern. Todos tienen que trabajar sin la pelota. De nada sirve atacar y no tener actitud para ser un equipo equilibrado y estar dispuesto a sufrir si el rival aprieta. A Neymar y Mbappé les costaría más aceptar este trabajo sucio, pero Pochettino ha hecho avances y el brasileño y el francés tienen otra mentalidad y una actitud más trabajadora.

Los resultados están llegando en el gran objetivo del club, que es ganar la Champions, aunque Pochettino se encargó de enfriar la euforia tras el pase a las semifinales. “Esto será una anécdota si no ganamos el título”, comentó. El entrenador lleva tres meses frenéticos en el PSG y los entrenamientos son diferentes. Más intensos, meticulosos, largos, tácticos y con sesiones de vídeos para estudiar la estrategia. Estas charlas con vídeos son las que antes se saltaba Neymar y ahora son imprescindibles. Por su cercanía a los jugadores, buen trato y carisma, el técnico sudamericano ha conectado con una plantilla que asume la importancia que tiene la cultura del esfuerzo. Con el talento no llega solo para ser campeones de Europa.

Este es el mensaje que traslada Mauricio Pochettino y con el que pretende crear una identidad en una plantilla que estaba señalada por el desorden táctico y la fragilidad como equipo. Las estrellas se tienen que poner el mono de trabajo y de eso se encarga su hijo, Sebastiano Pochettino, que es el encargado de la parcela física. La idea de juego es clara. Pochettino propone un juego ofensivo en el que es fundamental tener una altísima intensidad para presionar, robar el balón e ir directos a portería. Hay que adaptarse a las situaciones incómodas del juego y ser protagonistas. El entrenador argentino va por este camino y está siendo capaz de unir las voluntades y cambiar la actitud de los futbolistas considerados claves.

Foto: José Mourinho, sentado en el banquillo del Tottenham. (EFE)

Mauricio Pochettino tiene entre manos un proyecto con dos de los mejores jugadores del mundo en el que el dueño del club no permite el fallo. Es victoria o fracaso. Lo asume un entrenador que empezó su trayectoria en los banquillos un año después de colgar las botas y lo hizo como ayudante del equipo femenino del Espanyol que dirigía Emili Montangut. Dio el salto al primer equipo masculino del Espanyol y consiguió salvarle del descenso.

Apostó por seguir su carrera en Inglaterra y sobresalió su trabajo en las dos temporadas que estuvo en el Southampton. De aquí a llevar al Tottenham a una final de la Champions, que perdió contra el Liverpool en 2019, y ahora no poder fallar con el Paris Saint Germain. Pochettino aparenta tener una personalidad tranquila, pero los que le conocen más a fondo hablan de un tipo con carácter y ambicioso que tiene otros dos objetivos: ser entrenador del Real Madrid y de la Seleccion de Argentina.

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