un estilo calificado como el 'antifútbol'

¿Es realmente el Getafe de Bordalás un equipo defensivo?

El club azulón viste con la etiqueta mediática de representante del 'antifútbol' a pesar de lograr la mejor clasificación de su historia

Foto: José Bordalás, entrenador del Getafe. (EFE)
José Bordalás, entrenador del Getafe. (EFE)

El fútbol cobra tintes de batalla ideológica. Una pugna por imponer una cosmovisión y demostrar que tu modelo es mejor que el del rival. Vencer con tus propias armas aun si el contrario posee más recursos. Etiquetas, prejuicios y caricaturas balompédicas bombardean nuestra mente a la hora de juzgar una filosofía de juego bajo el paraguas del 'estilo'. En el caso del Getafe de José Bordalás, esto se amplifica hasta el límite. Jugar contra ellos es como visitar al dentista: te va a doler y va a salir caro. Catalogado como 'antifútbol' y 'ultradefensivo', el equipo azulón es, con diferencia, el conjunto que más animadversión despierta entre sus rivales. Famosos han sido sus rifirrafes fuera y dentro del campo con el Valencia de Marcelino García Toral, el Betis de Quique Setién, el Osasuna de Jagoba Arrasate o el Ajax de Erik ten Hag. Siempre en el ojo del huracán mediático.

Por el camino, Bordalás ha logrado la machada de coger a un equipo que estaba en puestos de descenso a Segunda División B en 2016, asentarlo en la zona noble de la Liga y firmar la mejor temporada de su historia (2018-2019, 59 puntos, 5º clasificado) a pesar de codearse con presupuestos mucho mayores. Siempre a la caza de Europa. Es muy difícil ganar a largo plazo sin convencer a tu plantilla y sin implantar una identidad en un grupo humano. Bordalás ha protagonizado las dos y les ha dado a sus jugadores un manual de estilo al que agarrarse en cada partido hasta el punto de que en muy pocas ocasiones se han quedado sin respuesta.

Encasillado a menudo como un equipo eminentemente defensivo, hay que hacernos una pregunta: ¿es realmente defensivo un equipo que solo corre hacia adelante y cuya intención es vivir en campo contrario? ¿Se puede catalogar así a un grupo de jugadores que realiza una de las presiones más altas del campeonato? ¿No es arriesgado alejarte de tu portero con la intención de robar y llegar cuanto antes a la meta rival?

Al contrario de lo que se cree, Javi Madrid, director de cantera del Cartagena y exanalista del Atlético de Madrid de Simeone, remarca su atrevimiento: "Existe la creencia de que los equipos ofensivos son los que realizan ataques largos e inician el juego desde atrás. Para mí, el Getafe es el equipo más valiente de la Liga porque es el que más lejos defiende de la portería y el que más cerca está de hacer gol en caso de robar la pelota".

Los datos nos explican que el Getafe, 8º clasificado la temporada pasada, fue el 4º equipo con menos posesión de balón por partido de la Liga 2019/20 (45.8%), el 2º con más balones en largo (82) y el que menos pases cortos (228) y acierto en el pase (61.9%) mostró por encuentro. Un dato que contrasta con su registro goleador. Y es que si bien el Getafe se quedó a las puertas de la Europa League al sumar 54 puntos y necesitar 2 más para acceder al lugar que ocupó el Granada, fue el 12º club más goleador del campeonato y el 13º que más disparos a portería registró por duelo (10.9).

"¿De qué sirven 30 toques en tu campo sin lograr avanzar? Soy fan de Cruyff, y en su Barça, Koeman muchas veces jugaba en largo. Se ha confundido la posesión larga con el buen fútbol y no lo comparto para nada, respetando a todo el mundo", declaró Bordalás en 'El Mundo'. A veces no hay nada como escuchar a los protagonistas.

Por tanto, ¿cómo ha logrado ser el 8º mejor clasificado en cuanto a diferencia de goles marcados y encajados? Para hablar del ataque getafense hay que empezar por su defensa. El cuadro azulón no quiere tener el balón durante largas fases del juego. Detesta la posesión estéril. El tenerla por tenerla. El pasarse el balón horizontalmente para protegerse y cansar al rival. El Getafe ataca defendiendo y agota con tan solo verlo. Quiere robar cuanto más arriba, mejor.

Para ello, Bordalás coloca su línea defensiva en el centro del campo y ejerce una de las mejores presiones altas del fútbol europeo; orienta la salida hacia los costados, blinda los carriles interiores y obliga al rival a jugársela en su propia área, o bien a dividir el balón con un envío en largo que ganarán sus centrales 'a posteriori'. El equipo abraza el riesgo que otros rechazan. "Cuando el Getafe ataca, van con seis jugadores y defienden con cuatro en muchas ocasiones. Así, exponen su defensa y asumen una serie de riesgos impresionantes. Presionan con todo. El Barça de Setién se protegía más con el balón que el Getafe de Bordalás sin él", afirma Javi Madrid.

Que el Getafe defienda muy bien no le convierte en un equipo defensivo. De hecho, el conjunto de Bordalás fue el tercero con más porterías a cero (13) y el que menos disparos a puerta recibió en el campeonato doméstico por partido (7.4). Un dato que iguala al del Manchester City de Pep Guardiola. Ahí es nada. Sobre esta dicotomía, el entrenador del Real Zaragoza y el Getafe entre otros, Víctor Muñoz, respalda la teoría: "El Getafe no deja jugar por su forma de presionar, pero eso no significa que sea defensivo. Intenta recuperar el balón cuanto antes y su presión es más intensa que la de otros equipos".

La intención es desordenar al rival cuando está construyendo la jugada en su propio campo con el objetivo de robar y transitar vertical y velozmente. Un caos ordenado para tapar su déficit creativo. En este sentido, su filosofía de juego obliga a que los madrileños tengan que optimizar las ocasiones de gol al máximo. Los disparos deben ser certeros y por ello consiguen muy buenas situaciones de tiro. La efectividad es vital: el 63% de los disparos que realizó la campaña pasada fueron dentro del área; el 56%, en el área de penalti. El Getafe no crea ocasiones a borbotones, pero su manera de acercarse al juego está mucho más cerca del primer Liverpool de Jürgen Klopp de lo que pensamos.

Una de las mayores virtudes del técnico valenciano ha sido su capacidad para adaptarse a la calidad y el calibre de sus piezas. Sabe qué tipo de jugadores tiene y cómo exprimirlos al máximo. Conoce sus límites y también sus virtudes. El extécnico de la selección española, Vicente Del Bosque, valora el camino labrado hasta el momento: "Tiene un mérito tremendo lo que ha venido haciendo Bordalás en el Getafe durante tantas temporadas seguidas. En un momento del fútbol donde muchos equipos buscan robar arriba, su equipo es de los que mejor lo hace. Hay que tener en cuenta sus recursos a la hora de juzgarlo. Lo está haciendo muy bien".

Posición media ante el Real Madrid (1), Barcelona (2), Atlético de Madrid (3) y Ajax (4). (Fuente: Sofascore)
Posición media ante el Real Madrid (1), Barcelona (2), Atlético de Madrid (3) y Ajax (4). (Fuente: Sofascore)

Por su parte, el técnico español del Biggleswade United inglés, Cristian Colás, destaca los tópicos que se han destinado a los madrileños: "Al Getafe se le ha etiquetado de manera errónea como un equipo defensivo porque sin balón defiende muy bien y sus mecanismos tras perder el balón son muy efectivos". Además, añade: "Que sea el 4º equipo con menos posesión no implica que sea más defensivo, no son términos antagonistas. Acabó con una media superior de tiros a puerta y posesión que el Granada y no por ello catalogamos de defensivo al equipo de Diego Martínez".

El autor del blog @pizarra_entrena y del libro 'La Cena del Míster', Luciano Candel, apunta: "Se puede considerar defensivo desde el punto de vista que prefiere defender y robar el balón. No es un equipo combinativo. Es de juego directo y transiciones ofensivas".

Juego subterráneo

El club azulón tiene el dudoso honor de haberse convertido en el equipo con más faltas realizadas por partido (18.6) y el más amonestado (131 amarillas, 9 rojas) de la Liga 2019/20. El término 'antifútbol' ha ido íntimamente ligado al modelo de juego de Bordalás desde que irrumpió en la Primera División del fútbol español. 'A priori', es muy fácil cargar contra el Getafe, pero la realidad es que la mayoría de faltas están calculadas al detalle. No son fruto ocasional del juego ni una simple coincidencia. Los de Bordalás buscan alejar el peligro de su área y, para ello, recuperar a mucha intensidad. Si les superan en la presión, no dudarán en derribar al contrario y cortar el ritmo de juego.

"Un equipo que hace faltas es un equipo agresivo, que no tiene el balón y lo quiere recuperar mediante la agresividad y la presión. Esas faltas son en zonas no peligrosas y si bien es una media alta en la actualidad, yo no veo 'antifútbol'. Creo que esta es la historia de Bordalás: un equipo difícil de batir y con jugadores agresivos". Víctor Muñoz lo tiene claro.

Sobre esa etiqueta, Cristian Colás argumenta el valor de las faltas tácticas: "Saber utilizar las faltas es un arte. El reglamento permite y penaliza el uso de faltas en el juego, así que de 'anti', nada. En un sistema defensivo como el suyo, si algo sale mal, se debe corregir. Emplean las faltas 'tácticas' y ello hace que se incremente ese valor. Los datos muestran que es un equipo que sabe defender muy bien y que juega al límite del reglamento".

Por último, Javi Madrid insiste en la capacidad del Getafe para saber cuándo detener el ataque del adversario: "Necesitan protegerse en caso de que les rebasen, porque, en caso de hacerlo, el rival va a tener superioridad atacando. Por eso recurren a la falta. Frenan el ataque y se ordenan, es un uso muy inteligente de una acción más del juego".

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