Incendio en el fútbol español

El Fuenlabrada de Javier Tebas júnior, nuevo trofeo de guerra entre la Liga y Rubiales

El enredo del 'caso Fuenlabrada' y los errores de comunicación cometidos este domingo por el presidente de la Liga se explican por la protección a su hijo, dirigente del club madrileño

Foto: Javier Tebas, en octubre de 2018.
Javier Tebas, en octubre de 2018.

“Volver es ganar”, decía el eslógan utilizado por la Liga para animar los partidos de fúbol en televisión tras el regreso de la competición. La frase se pronunciaba cada diez minutos y aparecía en numerosos carteles. Eran tiempos de esperanza: el protocolo de higiene y viajes establecido por la Liga, el más ambicioso conocido hasta la fecha, había funcionado perfectamente... Hasta los jugadores decían sentirse presos de los estrictos controles de salud. En el Consejo Superior de Deportes (CSD) preparaban incluso una jornada celebratoria del éxito organizativo. Hasta que llegó la última jornada de Segunda División y el desastre del Fuenlabrada: un caso que, como quedó demostrado ayer domingo, ha colocado a Javier Tebas, presidente de la Liga, en una tesitura inimaginable hace sólo una semana, enfrentado al CSD y siempre en guerra con la Federación Española de Fútbol.

La asunción de toda la responsabilidad por las negligencias del 'caso Fuenlabrada' abre incluso un horizonte penal para Tebas, al que un destacado jugador del Deportivo respondió este domingo con un tuit nada pacífico, en medio de una de las tardes más esperpénticas que se recuerdan últimamente en el fútbol español: la Liga anunció la suspensión definitiva del partido Deportivo-Fuenlabrada, dejando fuera al club madrileño del 'playoff' hacia Primera División. Y dedicó varios párrafos a agradecer al 'Fuenla' su "generosidad" por renunciar al sueño del ascenso: sería el Elche quien tuviese esa oportunidad, y el 'Depor' bajaba a Segunda B. La jugada no le salió bien.

El resto del folletín es conocido: el Fuenlabrada reaccionó inmediatamente con otro comunicado que cuestionaba directamente la autoridad de la Liga en este asunto y rechazaba su presunta renuncia al ascenso justo cuando Tebas publicaba el tuit en el que se echa encima toda culpa que haya podido existir. Posteriormente, la plantilla del Fuenlabrada se saltaba la cadena de mando y emitía otro comunicado en el que manifestaba su firme deseo de jugar ese partido maldito contra el Deportivo, apelando "a la responsabilidad del Club para defender los intereses de esta plantilla".

Una sucesión tan extraña de hechos en torno a un club con 28 positivos por coronavirus (y con varias investigaciones en curso) tiene, como siempre en el fútbol español, un trasfondo político (y económico). Como confirman a este periódico varias fuentes de máxima solvencia, la jugada de Tebas -que ha de ser respaldad por el Comité de Competición- tiene un claro sentido táctico: aceptar el mal menor para el 'Fuenla' y evitar el peor escenario, un descenso administrativo, como solicita el Deportivo de la Coruña entre otras instancias. Una salida muy bien vista en el círculo de la Federación y su presidente, Luis Rubiales, donde se huele la debilidad inusual de su archienemigo.

Vínculos familiares

¿Qué motivo justificaría los desvelos de Tebas por asumir responsabilidades que pueden derivar en una querella penal y defender con tanta pasión a un equipo, el Fuenlabrada, que viajó a La Coruña sin un médico en la expedición y con pleno conocimiento de que tenía varios positivos en la plantilla? La mejor explicación, coinciden todas las fuentes consultadas, es la identidad del secretario del Consejo de Administración del club madrileño: Javier Tebas Llanas, hijo del presidente de la Liga, socio suyo además en su despacho de abogados, asesor jurídico de otros clubes de Segunda B y Tercera, y además empresario con intereses en el mundo audiovisual relacionado con el deporte.

Javier Tebas Llanas (Efe).
Javier Tebas Llanas (Efe).

​La próxima guerra: el Comité de Competición

Que la decisión sobre el Fuenlabrada esté en manos del Comité de Competición de la Real Federación Española de Fútbol es la máxima preocupación de la Liga hoy día. Las diferencias (cuando no odios) entre Tebas, Rubiales y el Consejo Superior de Deportes son un pésimo punto de partida para un presidente de la Liga extraordinariamente poderoso, pero acechado por enemigos de mayor tamaño aún que han visto en esta lamentable gestión del 'caso Fuenlabrada' una manera de quitarle poder (o incluso el puesto). En este sentido, la poco estética colusión de intereses entre Tebas sénior y júnior, más el hecho de que Rubiales pueda vengarse de su máximo enemigo propiciando el descenso del 'Fuenla' (en un ambiente de nula comprensión social hacia este tipo de negligencias sanitarias) se convierte en el punto más débil de Tebas: un gestor poco acostumbrado a perder, que tras una década de pelea logró desplazar a Ángel María Villar y a su hijo Gorka del poder federativo hace ya tres años.

Para complicar el asunto, recientemente eldiario.es publicó que Tebas padre había cobrado en 2018 a una serie de sociedades, entre las que se encontraba el propio Fuenlabrada, una cantidad de 130.000 euros por servicios de asesoría. No hay delito alguno en estos hechos. Pero lo que sorprende crecientemente a numerosos clubes y estamentos del fútbol es el interés por exculpar al 'Fuenla' (una decisión que está en manos del Comité de Competición) cuando Tebas fue el gran azote de la imprudencia durante el estado de alarma (para acelerar el regreso del fútbol, la vuelta a una cierta normalidad y asegurar el cobro de los derechos televisivos).

Javier Tebas y Luis Rubiales, a su llegada al CSD el pasado mes de mayo (Efe).
Javier Tebas y Luis Rubiales, a su llegada al CSD el pasado mes de mayo (Efe).

Como dicen en privado sus enemigos e incluso alguno de sus amigos, "algo raro pasa cuando en lugar de salir a la prensa a meterse con la alcaldesa de La Coruña, el CSD y Rubiales, Javier anda escribiendo tuits llenos de buenos sentimientos y humildad". Fue precisamente su hijo, Tebas Llanas, quien defendió esta semana en Onda Cero las decisiones de su padre y cargó contra sus rivales: "El CSD ha acusado al Fuenlabrada de un posible delito contra la salud pública, sin embargo avala partidos en los que se juntan 1500 personas sin un solo test", afirmó, tras reconocer que el hecho de ser el hijo de su padre "es algo con lo que tengo que cargar, una crítica fácil".

Inestabilidad deportiva

Las repercusiones del 'caso Fuenlabrada', deportivas tanto como jurídicas, son imposibles de determinar después de los acontecimientos del domingo. La situación actual es muy inestable: además del enfrentamiento radical entre la Liga y el CSD y la Federación, por un lado, y del 'Depor' y el 'Fuenla', por otro, y junto a los diversos equipos que han pedido abiertamente una ampliación de la Liga a 24 equipos para sobrevolar el socavón, el Extremadura se sumó ayer al debate y propuso públicamente una Liga de 22 equipos en Primera División y de 26 en Segunda.

Agosto se perfila como un mes volcánico en los despachos del fútbol. Pocos se tomaron en serio los rumores esparcidos la semana pasada por varios periodistas de que Javier Tebas se planteaba dimitir tras siete años en el cargo. Pero tras el disparate vivido este domingo, nadie descarta hoy que esta pueda ser la ocasión que esperaban sus rivales para asaltar su reinado. El presidente de la Liga se encuentra esta vez entre dos fuegos: el amor a su hijo y el rencor del enemigo.

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