EL FRANCÉS NUNCA FIGURA ENTRE LA ELITE

Zidane, ante su décimo título: ¿se le puede considerar ya uno de los mejores del mundo?

Zidane puede ganar su segunda Liga y ahora será sin contar con un jugador como Cristiano Ronaldo. El entrenador basa su éxito en un fuerte compromiso defensivo, las rotaciones y la preparación física

Foto: Zinédine Zidane, sonriente, durante una rueda de prensa con el Real Madrid. (Efe)
Zinédine Zidane, sonriente, durante una rueda de prensa con el Real Madrid. (Efe)

Zinédine Zidane está en el día que puede proclamarse campeón de Liga con el Real Madrid y seguirá existiendo la percepción de que no es el mejor entrenador del mundo. Por delante de él hay un grupo consolidado y considerado como la élite de los banquillos, en el que se encuentra Pep Guardiola, Jürgen Klopp y Simeone. ¿Qué le hace falta a Zidane para ganarse el reconocimiento o el prestigio que tienen los entrenadores del Manchester City, Liverpool y Atlético de Madrid? A los tres los ha ganado en diferentes ocasiones y a dos de ellos superado en finales de la Champions. Pero Con Zidane, a punto de ganar la Liga número 34 con el Real Madrid, le sigue faltando algo para ser encumbrado como uno de los mejores entrenadores que hay en la actualidad. Los títulos le avalan. Su figura como entrenador que crea una escuela es discutible.

El problema o lo que le puede perjudicar a Zidane radica en que no se le escucha hacer análisis de fútbol en la sala de prensa. Su discurso está alejado de lo futbolístico en un cargo que, como él mismo define, está para soportar el ruido que llega del exterior al Real Madrid. Se centra en cómo hay que ganar. No tiene, para qué lo vamos a negar, una legión de fanáticos que le reconocen como un entrenador con una formación táctica y estratégica sobresaliente. Desde que se le calificó como un técnico alineador y se recurrió a la flor como esa suerte que aparece en momentos claves, nunca se ha propuesto cambiar los análisis de sus críticos. Zidane ha ganado mucho, entre lo más sonado están las tres Champions consecutivas, en una plantilla que tenía a Cristiano Ronaldo y este era el argumento principal para desprestigiar el trabajo del entrenador ascendido del Castilla con escasa experiencia y formación.

Zidane da instrucciones durante el partido contra el Granada. (Efe)
Zidane da instrucciones durante el partido contra el Granada. (Efe)

Con la figura de Cristiano, que aseguraba más de 40 goles por temporada, y una plantilla con parte de los mejores futbolistas del mundo, el trabajo de Zidane no podía tener el valor que el de, por ejemplo, Simeone. Al Cholo no se le discute. Tiene el liderazgo en el Atleti. Igual que Klopp, ensalzado por desplegar un fútbol arrollador y sumar una Premier League a una Champions. Con Guardiola siempre saldrá perdiendo ZZ por la imagen de Dios del fútbol que tiene el de Sampedor y una trayectoria con más recorrido en el Barcelona, Bayern de Múnich y Manchester City. Con los tres equipos ganó sus respectivas Ligas y se ha encargado de recordar que es más difícil conquistar un título que se juega durante ocho meses y es el premio a la regularidad que una Liga de Campeones.

El debate de un estilo

Ahora Zidane puede ganar su segunda Liga y será sin Cristiano Ronaldo. Es otro momento para abrir el debate de si se puede considerar al entrenador francés como uno de los mejores del mundo. Sin un goleador, no ha inventado nada. Se ha dedicado a explotar los conceptos de los que está convencido y poner en forma a la vieja guardia (Ramos, Marcelo, Kroos, Modric, Benzema...) que tanto le ha dado. Conseguirá una Liga con un equipo que ha tenido un alto compromiso defensivo, el menos goleado del campeonato español, y ha recuperado la solidez como bloque por encima de las individualidades. Habrá ganado una Liga sin Cristiano y con Messi de rival. Se acabará este argumento de que Zidane ganaba porque tenía al goleador portugués y con él era todo más sencillo. Con esta Liga no se podrá decir que es un entrenador de partidos puntuales y le faltaban conocimientos para construir un proyecto de equipo regular.

Se podría plantear si Zidane es un entrenador top si coge otro equipo y en otro país, como han hecho Guardiola y Klopp, y sigue ganando como en el Real Madrid. No lo sabremos hasta que salga. Si lo hace cuando se acabe su ciclo en el Madrid. Simeone no ha dado ese paso, se ha instalado en el Atleti, y no hay debate sobre su nivel y su categoría como uno de mejores del mundo y de la historia. Simeone, como Pep y Klopp, tiene un sello. Un estilo reconocido. Una identidad clara que se refleja en el juego de sus equipos. ¿Es lo que le falta a Zidane para que se le vea como uno de los mejores?

Su gestión de la plantilla está por encima de una filosofía del juego que pueda crear escuela. Zidane se apoya en las rotaciones y una excelente preparación física. Con este método, innegociable, ha recuperado la regularidad en una plantilla propensa a tirar las Ligas en el mes de noviembre. El sello del Madrid era enchufarse en la Champions, los partidos de relumbrón, y desenchufarse en Vitoria, Eibar, Granada, Getafe... Aparecía la pereza, la desgana y Zidane ha sacado al equipo de la mediocridad y el bochorno para alcanzar el compromiso de competir haga calor, frío, llueva o nieve. Y hacerlo en cualquier estadio. Se llame Ipurua, Los Carmenes o el Allianz Arena y Parque de los Príncipes. Este es el mérito de Zidane, al que conviene hacerle un nuevo juicio en su etapa en el Real Madrid. Si gana esta Liga ya nadie le podrá decir que era por Cristiano Ronaldo.

Los jugadores mantean a Zidane tras ganar un título. (Efe)
Los jugadores mantean a Zidane tras ganar un título. (Efe)

Los números le respaldan. Son nueve victorias en los nueve partidos después del confinamiento y el reconocimiento se lo da el delantero del Barcelona, Luis Suárez. Dice el uruguayo, en los medios deportivos catalanes (Sport y Mundo Deportivo), que son ellos los que tienen que hacer crítica porque la Liga dependía de haber cometido menos errores que el Real Madrid. El Barça empató tres partidos y el Madrid lo gana todo. Por lo tanto, según Luis Suárez, el problema lo tienen ellos y da valor a la solvencia del líder si se hace con el campeonato. ¿Pero vale este resultadismo para confirmar que Zidane está entre los mejores? Habrá quién se pregunte qué es lo que aporta el francés desde el punto de vista táctico y cuál es la riqueza de su sistema.

En el Real Madrid señalan la virtud de Zidane como un ganador. Un entrenador que se adapta a las condiciones de cada jugador y que le da una importancia obsesiva a la preparación física. Le gusta el equilibrio, la intensidad y el esfuerzo colectivo. En su librillo, condicionado por las rotaciones, hay una gran variedad de registros para configurar la estructura del equipo. Desde el clásico 4-4-2, pasando por el más vertical 4-3-3 y el que está explotando en citas claves con cinco centrocampistas, por el que apostó en la victoria contra el Valencia en la Supercopa de España o recientemente en Liga frente al Granada. Zidane no tiene un único manual de actuación y elige las variantes en función de cómo vea la energía de cada uno de sus futbolistas y el grado de implicación.

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