delantero del Oporto

Escándalo en Portugal: Moussa Marega abandona el campo por insultos racistas

Marega abandonó el estadio del Vitoria Guimaraes, el club en el que jugó hace cuatro temporadas, tras recibir graves insultos

Foto: Marega se fue del campo mostrando sus pulgares hacia abajo como desaprobación (EFE EPA/Manuel Fernando Araujo)
Marega se fue del campo mostrando sus pulgares hacia abajo como desaprobación (EFE EPA/Manuel Fernando Araujo)

Moussa Marega es uno de los clásicos de la liga portuguesa. Juega su séptima temporada en la máxima competición del fútbol luso, cuatro de ellas con el Oporto, el equipo con el que ha marcado más goles a lo largo de su carrera. Sin embargo, nunca había sufrido en un terreno de juego algo tan lamentable como lo sucedido este domingo en su visita al Vitoria Guimaraes, el equipo en el que él mismo jugó hace tres temporadas.

Corría el minuto 60 de partido cuando Marega hacía el 1-2 en el marcador, un tanto muy importante en la lucha del Oporto por dar caza al Benfica en lo más alto de la clasificación. Sin embargo, lo que recibió de los aficionados locales fue abucheos, gritos racistas y varios objetos lanzados sobre el terreno de juego, incluida una silla.

Marega no se amilanó e incluso celebró su gol con la silla, lo que provocó que el árbitro le enseñara una tarjeta amarilla. Pero pocos minutos después llegó lo peor: los insultos sobre el jugador de origen maliense arreciaron y eran miles los cánticos y sonidos racistas dirigidos hacia él, lo que le llevaron a tomar una decisión drástica: se fue del partido.

No hubo quien lo frenara

Aunque sus compañeros trataron de evitarlo durante más de dos minutos, la intención de Marega era clara: no volvería a jugar. Había pedido a su entrenador que le sustituyera poco antes, pero ante la negativa de este, tomó la decisión de irse por su cuenta. Sus compañeros y los jugadores del Vitoria también trataron de frenarle, pero no iban a poder hacerlo.

Sus propios compañeros y los jugadores rivales trataron de evitar que Marega abandonara el terreno de juego, pero ya lo había decidido

Mientras abandonaba el terreno de juego, Marega puso sus pulgares hacia abajo en una especie de gesto de desaprobación dirigido a cuantos le habían insultado gravemente. Pero eso no hizo más que encrespar a la grada, que generó aún más confusión al momento. Y tal y como se ve en el vídeo, el futbolista estalló.

Aunque su compañero Alex Telles intentaba que el delantero no siguiera haciendo gestos a la grada, Marega se fue al vestuario dedicando una peineta a la tribuna del estadio Afonso Henriques y lanzando sus propios insultos. A su entrenador, Sergio Conceicao, no le quedó más remedio que dar entrada a Manafa para no quedarse con 10 jugadores y terminó llevándose el partido por 1-2. Pero la imagen que ha dado el fútbol portugués ha sido realmente triste.

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