Vilarrubí y la junta de los "cagaos": el Barcelona también se rompe el 1-O
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DIMITE COMO VICEPRESIDENTE DEL CLUB

Vilarrubí y la junta de los "cagaos": el Barcelona también se rompe el 1-O

Defendía la posición de que el club suspendiera el partido contra Las Palmas como muestra de compromiso ante la tensión vivida durante la jornada del referéndum en Cataluña

placeholder Foto: Carles Vilarubí, acudiendo a la comida de directivas entre Real Madrid y Barça. (EFE)
Carles Vilarubí, acudiendo a la comida de directivas entre Real Madrid y Barça. (EFE)

El hombre de las mil caras se quitó la careta. Carles Vilarrubí protagonizó la campanada futbolística del 1-O hasta que Piqué salió a escena. El vicepresidente del Barca dimitió de su cargo, junto al directivo Jordi Monés, por las diferencias mantenidas en la directiva sobre el posicionamiento del club. Y puede que no sean los últimos. En una jornada de órdagos, el suyo fue plantear que no se jugara el partido contra Las Palmas como muestra de solidaridad por los episodios extraordinarios (844 heridos) vividos en Cataluña.

Foto: Gerard Piqué, durante el partido entre el FC Barcelona y la UD Las Palmas este domingo en el Camp Nou. (Cordon Press)

La solución final, jugar el partido a puerta cerrada para evitar incidentes (posible invasión del campo) y salvar la advertencia de sanción (seis puntos), no ayudó a rebajar tensiones. Más al contrario, sirvió para que los notables de la junta directiva quedaran divididos entre “cagaos” y “muy cagaos”, como explican fuentes vinculadas al club. En una fecha tan señalada y ante el devenir de la cita, Vilarrubí abanderó una posición "valiente y comprometida", más allá de las consecuencias deportivas que pudiera tener esa acción.

Todo lo hecho hasta ahora por el Barca, alineado institucionalmente cuando ha sido necesario con las tesis del 'procés', era insuficiente si este domingo no se estaba a la altura de la Cataluña que había salido a votar. Acostumbrado a moverse entre bambalinas, disfrutando de esa posición privilegiada labrada durante años como componedor en la Barcelona de los negocios, bajo el cobijo de CiU, el consorte de Sol Daurella, presidenta y accionista de referencia de Coca-Cola Europa, quiso significar al club más que nunca antes.

placeholder El Camp Nou vacío durante el Barcelona-Las Palmas, la imagen que no quería ver Carles Vilarrubí. (Reuters)
El Camp Nou vacío durante el Barcelona-Las Palmas, la imagen que no quería ver Carles Vilarrubí. (Reuters)

Su paso a un lado deja desnudo al presidente Bartomeu, a quien nada se había reprochado hasta ahora respecto al proceso soberanista, aunque no por ello haya dejado de tener presiones para ir un poco más allá. Vilarrubí se ha significado y con su decisión ha señalado a los que se quedan, expuestos ahora al juicio político de los vencedores del Sí. Tras llegar al club de la mano de Sandro Rosell junto a otros ilustres de la alta Barcelona, el vicepresidente saliente ha terminado abrazado a la misma causa que el repudiado Laporta.

La renuncia de Vilarrubí no es baladí. Hablamos de la cara institucional del club de puertas afuera, todo un peso pesado en los salones de la alta sociedad catalana, que arrancó su meteórica carrera allá por inicio de los años 80 como meritorio del pujante Jordi Pujol. Aquel trampolín le sirvió para llegar a cargos relevantes, como Catalunya Radio a las loterías de la Generalitat, incluso para pisar consejos de cotizadas como La Seda de Barcelona o Telefónica. Poder real, aunque diferente al que también se gasta en el palco del Camp Nou.

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