no ha llegado a proclamarse independentista

Gerard Piqué, el altavoz más potente y reincidente del referéndum de Cataluña

El central catalán volvió a expresarse, esta vez por Twitter, a favor de la realización de la votación y de que sus conciudadanos acudan a las urnas el próximo domingo 1 de octubre

Foto: Piqué, antes de una rueda de prensa. (EFE)
Piqué, antes de una rueda de prensa. (EFE)

Gerard Piqué nunca elige elige el silencio. Donde la abrumadora mayoría de sus compañeros deciden que la mejor manera de afrontar la política es evitarla, él, como en casi todos los otros campos de la realidad, decide voluntariamente ser parte de la sociedad y utilizar su altavoz, potentísimo, para defender sus causas. En este caso, y en una semana como esta, no podía ser ajeno al tema del referéndum catalán. Le pilla de lleno y ha sido claro: quiere que se vote. Eso, lógicamente, le alinea con las fuerzas independentistas, pues el resto del arco parlamentario invita a los ciudadanos a boicotear el referéndum ilegal planteado para el 1-O.

"Desde hoy y hasta el domingo expresémonos pacíficamente. No les demos excusas, es lo que quieren. Cantemos muy alto y fuerte #votaremos", decía en catalán el central en su Twitter que, como suele ser frecuente, recibió miles de comentarios y retuits. Piqué, por lo tanto, compra la legalidad del referéndum e invita a los ciudadanos a votar. También hace una llamada a la no violencia e, incluso, identifica un enemigo que, se supone, es el de las fuerzas no independentistas que llaman a no acudir a un referéndum ilegal..

Esta no es, en todo caso, la primera vez en la que Piqué se expresa en este sentido. Aunque nunca ha llegado a decir qué votaría en esa consulta, o qué votará el domingo, siempre se ha mostrado fuerte partidario de la existencia de una consulta sobre la secesión en Cataluña. "Me posicioné con el derecho a decidir y lo sigo pensando. En un país democrático el derecho a decidir es lo más democrático que hay", explicaba hace un año en un programa de la TV3.

"No he dicho que sea independentista"

No iba mucho más allá. "No he dicho que sea independentista y he salido escaldado, es un problema para un deportista de élite decir que es independentista. Eso de que política y deporte no se mezclan es una mentira como un templo", comentaba en aquella ocasión. También defendía que hubiese esteladas en el Camp Nou, un hecho que estuvo tiempo castigado por la UEFA con multas. "Creo que se equivocan, no hay problema alguno en que haya esteladas".

Tener una posición política es un hecho complejo para un deportista de élite. Piqué lo ha vivido en sus carnes, no ha temido hablar, pero eso le ha traído también grandes polémicas por el camino. Especialmente con la Selección. Porque, al final, está defendiendo los colores de España y muchos aficionados ven una incongruencia entre sus palabras y sus actos. Por eso, en no pocos casos, ha terminado siendo pitado en diversos campos cuando vestía la roja.

Cuando termine el Mundial de Rusia, Piqué se marchará de esa Selección. Lo anunció después de un partido contra Albania y, aunque la decisión estaba meditada, comunicarla así fue fruto de un calentón. Ese día la polémica en redes sociales era porque, según algunos, se había cortado las mangas para esconder así los colores rojo y amarillo de la bandera española. El caso es que la camiseta de manga larga, que es la que siempre utiliza Piqué, no tenía ribete alguno, por lo que en realidad el jugador no había hecho nada por modificar su equipación. Pero tampoco importó mucho, hubo un movimiento en su contra y él reaccionó diciendo que se marchaba.

"No soy bien recibido aquí. Es la gota que colma el vaso y aquí me queda poco. Hace tiempo que he decidido que el Mundial de Rusia es mi última competición, quiero llegar hasta ahí porque creo que con Julen empieza algo nuevo y quiero participar, no lo dejaré a la mitad. Pero va a ser el final porque he perdido las ganas de competir por algo que mucha gente no quiere que haga ni que esté aquí", contaba tras el partido Piqué. "Yo lo he intentado de todas las maneras. He intentado aguantar todo lo posible, creo que lo he dado todo y lo haré hasta cuando lo deje, pero ya está bien. Es momento de decir basta".

Ramos, Piqué y Casillas, con la Selección. (EFE)
Ramos, Piqué y Casillas, con la Selección. (EFE)

Identificar al Madid y la política

"Entonces tendré 31 años, habré vivido muchas experiencias con la selección, muy orgulloso. Obviamente no es una retirada hoy porque quedan dos años, pero sí me lo voy a plantear como un último recorrido y lo primero es intentar clasificarse. Hoy hemos hecho un gran partido para ello y si llegamos a Rusia y el míster decide convocarme pues lo voy a disfrutar muchísimo y con la intención de conseguir otro Mundial", zanjaba el jugador.

Unas semanas después, por aclarar y dejar algún dardo de más, intentó darle una nueva óptica a su salida de la Selección. Las críticas eran duras contra él y optó por una de sus salidas preferidas: colar al Real Madrid en la conversación. "No me echan de la Selección la marioneta de Florentino y su panfleto", decía refiriéndose a algunos periodistas que habían sido especialmente duros con él esos días. "Es una decisión que he tomado yo, que merezco irme cuando y como quiera".

La de las mangas no es tampoco la única polémica 'gestual' a la que se ha enfrentado Piqué. En otro partido, durante la interpretación del himno, una cámara captó un movimiento raro en su mano que muchos identificaron como una peineta. Él tuvo que salir a negar la mayor: "Dejad de buscar polémicas donde no las hay, en ningún caso faltaría al respeto de esta manera al himno".

En el discurso de Piqué, siempre ruidoso, no es extraño que haya cierto batiburrillo político-deportivo en el que identifica el Estado con su capital, Madrid, y con el Real Madrid como si todo ello fuesen el mismo concepto. Le ocurrió, por ejemplo, cuando intentó defender a Messi y a Neymar por sus imputaciones judiciales. "La persona que les imputó estaba en el palco del Madrid", mezclando con sus palabras la fiscalía, a Marta Silva, abogada del estado, y el manido palco del Bernabéu.

Y todo esto circunscrito a la política. Si se abre la mano y se buscan declaraciones de Piqué sobre árbitros, el Real Madrid o compañeros la lista es casi infinita. Algún día quiere ser presidente del Barcelona, si lo consigue no será para mantenerse en silencio. Simplemente, no es su estilo.

Fútbol

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios