JUGARÁ EN EL CLUB BLANCO DENTRO DE 2 CURSOS

Vinicius y su fichaje por el Madrid: éxitos y fracasos de los otros 'niños' del fútbol

En muchas ocasiones, los clubes tiran de talonario para hacerse con los jócvenes que están llamados a ser grandes estrellas del fútbol mundial pero, ¿siempre brillaron?

Foto: Vinicius Júnior, durante su debut con el Flamengo esta temporada. (EFE)
Vinicius Júnior, durante su debut con el Flamengo esta temporada. (EFE)

Vinicius Júnior ya es jugador del Real Madrid. Con sólo 16 años, el delantero brasileño se ha convertido en la última adquisición del conjunto blanco, aunque no pisará el Santiago Bernabéu como madridista hasta dentro de dos temporadas, en el año 2019. Desde siempre, la caza de talento ha sido pieza fundamental de los mejores clubes del mundo, pues es la manera de asegurarse grandes jugadores a precios inferiores de mercado a los que se pagarían a mayor edad. Pero de unos años a esta parte, esta tendencia ha cambiado: los 45 millones de euros que se barajan como precio para fichar al brasileño así lo confirman.

En los últimos años, se ha vivido una auténtica explosión en las cantidades que se manejan para fichar a los más jóvenes. Anthony Martial (80 millones) o Renato Sanches(40 millones) son dos claros ejemplos que confirmaron esta tendencia al alza el pasado curso, que se han mantenido sólo un año después con las cifras del brasileño Vinicius. El problema con estos jugadores tan jóvenes es claro: tienen todos los mimbres para convertirse en grandes estrellas, pero su exagerada juventud provoca que no siempre terminen de cuajar como futbolistas. Aún así, los 'grandes' de Europa continúan jugando a esta ruleta.

Durante el proceso formativo del jugador, no sólo hay que tener en cuenta su calidad, sino que su estructura mental pasa a ser fundamental. Muchos futbolistas con mucho talento se han quedado por el camino, sin obtener los resultados que se esperaba de ellos ¿El motivo? La presión, el entorno, la exigencia, los lujos... un siemple detalle puede hacer estallar por los aires un proyecto de jugador, por lo que la capacidad del equipo para dar tranquilidad y paciencia al jugador son fundametales. Tener mimbres de buen futbolista no siempre es sinónimo de tener éxito en un futuro próximo dentro del terreno de juego.

Wayne Rooney, una leyenda del Manchester United.
Wayne Rooney, una leyenda del Manchester United.

Realizar un fuerte desembolso económico por un joven jugador no siempre sale bien pero, cuando lo hace, te hace ganar un auténtico diamante en bruto. Uno de los fichajes que rompieron una barrera hasta entonces existente fue el de Wayne Rooney: procedente del Everton, el Manchester United no tuvo ningún problema en pagar 30 millones en 2004 para hacerse con un crío malencarado, malhumorado, pero muy goleador. Sólo necesitó un par de partidos en los 'red devils' para confirmar que los de Old Trafford no se habían equivocado lo más mínimo: habían encontrado a una de las grandes estrellas de toda su historia.

Algo parecido ocurrió en el Real Madrid con Sergio Ramos. Sólo un año después del traspaso de Rooney, el entonces lateral del Sevilla se convirtió en el objeto de deseo del conjunto madridista, que pagó 28 millones de euros por él. Mucho se criticó el desembolso de los blancos por un joven que llevaba escasas temporadas al más alto nivel. Un par de años después, no sólo es el líder de la zaga del conjunto madridista, sino que puede presumir de ser uno de los jugadores más respetados de la historia madridista: su liderazgo y capacidad goleadora le convierten en un mito del conjunto del Santiago Bernabéu.

El Kun Agüero, durante su etapa en el Atlético de Madrid.
El Kun Agüero, durante su etapa en el Atlético de Madrid.

Otro de los grandes fichajes de jóvenes talentos tuvo lugar en España. En 2006, el Atlético de Madrid anunciaba el desembolso de 23 millones de euros a Independiente de Avellaneda por Sergio Agüero. Se trataba de un crío que deslumbraba en Argentina pero del que se tenían dudas de si conseguiría triunfar en un fútbol mucho más exigente. No necesitó demasiado para confirmar qué tipo de jugador era, brillando durante la cinco temporadas que jugó como rojiblanco y siguiendo con su buen hacer en las siguientes siete en las que ha defendido la camiseta del Manchester City.

Mucho más actual es el caso de Cristiano Ronaldo. Con sólo 18 años, el United desembolsaba 19 millones por un joven jugador del Sporting de Lisboa, quien había deslumbrado a Alex Ferguson durante un amistoso entre los dos clubes. Poco necesitó para confirmar que ese precio, que parecía elevado para un joven del que poco o nada se conocía, era algo más que una buena inversión. A día de hoy, algo más de una década después, el delantero portugués del Real Madrid ha sabido confirmar que el técnico escocés del United tuvo buen ojo y que no equivocaba lo más mínimo con él.

Cesc Fàbregas es otro de esos niños con éxito, aunque con una estrategia diferente, pues Arsène Wenger no accedía a desembolsos muy elevados. Con sólo 16 años, ya había debutado en el primer equipo, con 18 era titular y con 21 ya era capitán del equipo. Su frescura en el medio del campo, su liderazgo, capacidad de llegada y su gol pronto le convirtieron en uno de los jóvenes más brillantes del viejo continente. Otros como Theo Walcott, Aaron Ramsey o Gael Clichy siguieron su senda, pero no fue así con todos. Nicklas Bendtner, Armand Traoré, Wojciech Szczęsny o Fran Mérida, entre otros, no dieron tanto como se esperaba.

Anderson celebra un gol con el Manchester United.
Anderson celebra un gol con el Manchester United.

Algunos fracasos sonados

Y es que la lista de jóvenes que no llegaron a triunfar es amplia. Quizá el ejemplo más destacado sea el de Anderson: fichado por el United con 19 años del Oporto por 25 millones, pronto se hizo un hueco en el once inicial, pero con el paso de las temporadas comenzó su decadencia deportiva. Ganador del Golden Boy en 2008, ahora pasa sus horas en el Coritiba brasileño. O el caso de Pato, que tras ser fichado por 22 millones por el AC Milan procedente del Internacional de Porto Alegre, brilló durante años como 'rossonero', pero no llegó a explotar. Tras un prometedor paso por el Villarreal, ahora engrosa su cartera en el Tianjin Quanjian chino.

Pero no son los únicos nombres de jugadores que nunca llegaron a ofrecer lo que se esperaba de ellos. Las lesiones, malas decisiones deportivas, entrenadores que les dieron poca confianza, el peso de la responsabilidad... Muchos son los factores que han llevado a algunas jóvenes promesas a no ser los cracks que la gente esperaba: así, nombres como Adriano Leite, Denilson, Robinho, Breno Borges, Yoann Gourcouff, Freddy Adu, Gay Assulin, Javier Portillo, Bojan Krkic y muchos, muchos más, no lograron triunfar a pesar de las grandes expectativas que había sobre ellos. En especial, en los casos que hubo un desembolso económico de por medio.

Así, Vinicius se ha convertido en nuevo jugador del Madrid, con las dudas sobre si realmente vale tanto como se asegura que se ha pagado por él. Años atrás, los blancos ficharon a jóvenes con cártel de prometedores que no llegaron a triunfar en su club, como fueron los casos de Gago, Drenthe o Canales, aunque en los últimos tiempos esto ha cambiado: los Lucas Vázquez o Marco Asensio han demostrado su valor, sin contar con otros como Jesús Vallejo o Martin Odeegard que continúan formándose a modo de cesión. De hecho, el mismo camino que el Real Madrid ha decidido para Vinicius, su último gran fichaje.

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