De Ramos a Breitner, Stielike o Di Stéfano, otras no renovaciones famosas del Madrid
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la eterna inquietud de un presidente blanco

De Ramos a Breitner, Stielike o Di Stéfano, otras no renovaciones famosas del Madrid

En el tramo final de la presente campaña, la continuidad o el adiós de algunos jugadores, así como el destino de Carlo Ancelotti, intranquilizan al presidente del Real Madrid, algo que siempre sucedió

Foto: Florentino Pérez y Sergio Ramos en una imagen de archivo (EFE)
Florentino Pérez y Sergio Ramos en una imagen de archivo (EFE)

A estas alturas de la temporada, las competiciones caminan como la incierta primavera: entre días soleados y lluvias con tormentas. La misma incertidumbre en la que se encuentran los equipos, los aspirantes al título y los que miran con preocupación al abismo del descenso. Y de los resultados, así como de los éxitos o de los fracasos, también depende el futuro de más de un entrenador y de unos cuantos futbolistas. ¿Renovación o despedida? Una pregunta cuya respuesta la tienen los presidentes y el técnico de turno.

En lo que se refiere al Real Madrid y a su entrenador, Carlo Ancelotti ha manifestado que le queda un año de contrato y que está preparando la próxima campaña… Los puntos suspensivos del diplomático y educado italiano dan a entender que su continuidad está en el aire. Habrá leído o escuchado que Zidane, Löw, Benítez…Son nombres que se barajan para, en caso de que no logré ningún título, reemplazarle.

En cuanto a los jugadores, Sergio Ramos y Florentino Pérez mantienen susdiferencias a la hora de llegar a un acuerdo. El sevillano, que nunca fue santo de la devoción del que hace y deshace en el Real Madrid, desde las declaraciones que hizo, junto a Casillas, criticando a Mourinho, se siente devaluado en relación a lo que perciben algunos de sus compañeros. Pepe es otro de los jugadores que está a la espera de que le digan si va a seguir. Y se da casi por hecho que Arbeloa, Chicharito y algún canterano que ha subido al primer equipo tendrán que cambiar de aires.

¿Y qué pasará con Casillas y Keylor Navas? Los rumores apuntan a que también podrían abandonar la entidad. Que el Madrid está intentando fichar a un guardameta de renombre es ‘vox populi’. La respuesta sobre los dos porteros la tienen el señor Pérez y su ‘delfín’, José Ángel Sánchez, director general del club, que mantiene unas excelentes relaciones con Jorge Mendes, el más famoso agente de jugadores. Aunque la última palabra, la que va a misa, la pronunciará Florentino.

Cabe decir al respecto, en lo que concierne a renovaciones y marchas, que hubo más de un caso curioso en el Real Madrid. Sirvan como ejemplo los casos de cuatro ex jugadores madridistas. Toni Grande, segundo de Vicente del Bosque en la Selección,Paul Breitner, Uli Stielike y Alfredo DiStéfano. Un día, Grande confesó: “A mí me echó del Madrid un directivo, cuyo nombre me reservo”.

Un 'no' en alemán

La baja de Paul Breitner se debió más a connotaciones políticas que deportivas. En los tres años que perteneció al club blanco (1974-1977), las ideas algo revolucionarias del jugador alemán no fueron bien vistas por Santiago Bernabéu, Antonio Calderón, el gerente, y parte de la directiva, que se quedaron estupefactos cuando se enteraron de que Paul había encargado a un trabajador del club que le enmarcara una lámina de Mao Tse-Tung, el que fuera dirigente del Partido Comunista de China. “Lo voy a colgar en el salón de mi casa”, le dijo al empleado.

Por si esto fuera poco, Antonio Calderón, que tenía la costumbre de echar un vistazo a los periódicos antes de iniciar su jornada laboral, un buen día puso los ojos como platos cuando leyó en un diario que Paul Breitner había entregado un millón de pesetas al sindicato de Comisiones Obreras. El gerente ordenó al director de Relaciones Internacionales que hablara urgentemente con el futbolista germano y le dijera si ello era cierto. Al plantearle el empleado el escabroso asunto, Breitner respondió: “Ya sé los tiempos que corren en España, pero con mi dinero hago lo que me da la gana. Si quiero ayudar a este sindicato con una cantidad, nadie me puede impedir hacerlo. De mis apoyos a colectivos con problemas laborales, antes de realizarlos se los comuniqué al club. Lo que he hecho nunca ha perjudicado al Real Madrid”.

En la primavera de 1977, Raimundo Saporta le ofreció renovar su contrato, aunque sin mucho apoyo por parte de algunos directivos. A sus idea políticas se añadió la deteriorada relación con el entrenador,Miljan Miljanic. Paul Breitner decidió no seguir en el Madrid y regresar a Alemania.

“Lo que escribió Miguel Muñoz era mentira”

Uli Stielike, el infatigable centrocampista germano, dejó de pertenecer al Madrid después de jugar ocho temporadas en el equipo blanco. Así se refirió a la causa de su despedida: “El título de la Copa de la UEFA que conseguimos en 1985 y ser campeones de la Copa del Rey, no fueron suficientes y tuve que dejar el Real Madrid. Ramón Mendoza no se portó bien conmigo. Me ofreció un año más de contrato sabiendo que no iba a aceptarlo”.

Pero la baja que más repercusión mediática tuvo fue la despedida de Alfredo Di Stéfano. El 27 de mayo de 1964, tras perder la final de la novena Copa de Europa, en Viena, frente al Inter de Milán (3-1), la inigualable leyenda madridista había jugado su último partido oficial con la camiseta blanca. En una las numerosas charlas que mantuve con él, así describió aquel episodio de su vida deportiva: “A los dos días de regresar de Viena, aún con el amargor de la derrota contra el Inter, entrenamos en la antigua Ciudad Deportiva. Teníamos que prepararnos para afrontar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa de España ante el Atlético de Madrid. Al acabar el entrenamiento voy a firmar el parte de la convocatoria y veo que no figura mi nombre. Me dirijo a Muñoz y le pregunto que por qué no estoy en la relación de convocados. La respuesta fue escueta: ‘Muy sencillo, porque no estás convocado’. En ese momento comprobé la clase de persona que era 'El Chato', como yo lo llamaba. Aquel fin de semana fue para mí más que un calvario”.

Y continuó: “El lunes, día 1 de junio, fui al estadio y me reuní con Santiago Bernabéu y Raimundo Saporta, que era el que llevaba la voz cantante. Saporta me dijo que tenían un informe del técnico en el que, entre otras cosas, decía que yo sufría dolores en la columna vertebral y que, por ello, mi rendimiento ya no era el mismo. Lo que escribió Miguel Muñoz era mentira. Como Bernabéu no decía ni pío, le comenté: ‘Don Santiago, me encuentro fenomenal para seguir rindiendo al máximo en el equipo, pero si usted ha decidido no renovarme tendré que aceptarlo’. El presidente tenía tan clara su decisión que, sin perder ni un segundo, me contestó: Te vamos a renovar el contrato, pero no como jugador. Te quedas en el club de ‘cualquier cosa’. Al escuchar que me ofrecía quedarme en la entidad de ‘cualquier cosa’, se me cayó el mundo encima. Si don Santiago me hubiera dicho que iba a continuar de utillero, de administrador ode jefe de compras, quizás habría seguido en el Madrid, pero lo de ‘cualquier cosa’lo consideré un gran desprecio como persona y futbolista”.

Di Stéfano concluyó: “Mi relación con el club terminó cuando, tras la reunión en el estadio, fui a casa de Santiago Bernabéu, que vivía en la calle Jericó, número 2. Él insistió en la que decisión la tenía tomada y no se iba a echar atrás; y yo le dije que, en ese caso, me iba. Creo que fue una falta de delicadeza por parte del presidente, del gerente y, sobre todo, del entrenador. Después de once años ininterrumpidos entregado en cuerpo y alma, no comprendía cómo me daban ese portazo. En la vida, querido, tanto tienes, tanto vales. Ni los clubes ni las empresas te regalan nunca nada. Y a veces, incluso, te pagan menos de lo que produces”.¿Renovación o despedida? La misma pregunta de todas las temporadas.

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