CARDIFF, SU CIUDAD DE NACIMIENTO, FEUDO DE LA FINAL

Bale, el velocista que no podía usar la pierna izquierda, quiere ser rey de Europa en casa

Gareth Bale tiene a su alcance ser profeta en su tierra. Aquel niño que soñara con ser el nuevo Ryan Giggs será protagonista de la Supercopa de Europa

Foto: Gareth Bale, un hombre que lleva su Cardiff natal en el corazón.
Gareth Bale, un hombre que lleva su Cardiff natal en el corazón.

Gareth Bale tiene a su alcance ser profeta en su tierra. Aquel niño que soñara con ser el nuevo Ryan Giggs será hoy uno de los encargados de intentar llevar al Real Madrid a conseguir el título de la Supercopa de Europa ante el Sevilla. Y es que no se trata de una final más. El centrocampista galés saltará al césped del Cardiff City convertido en el gran ídolo de su ciudad. Fundamental en los últimos títulos del conjunto blanco, está ante la gran oportunidad de conseguir un nuevo trofeo con el Real Madrid, pero quizá el más especial para él. Y, hoy, sí le dejarán utilizar la pierna izquieda.

Pese a haber protagonizado uno de los fichajes más caros de la historia del fútbol, Bale no es un jugador más. Muy apegado a sus familia, aprovecha sus días libres para viajar hasta su país para estar con los suyos y, ahora, tiene la oportunidad de levantar un nuevo título junto a su gente. No será nada sencillo, pues enfrente estará el Sevilla de un Unai Emery que quiere conseguir un nuevo título europeo, pero el internacional galés quiere lograrlo: "Cuando vine al Madrid siempre fue un sueño poder ganar la Champions y jugar en Cardiff. Se ha cumplido. Me emociona pensarlo", asegura el jugador.

Nacido en el seno de una familia acomodada, pronto Bale comenzó a demostrar su pasión por los deportes, en especial por el fútbol. Varios familiares ya habían dado sus primeros pasos con el balón, y el joven Gareth no dudó en imitarlos, espoleado por una de las grandes figuras del momento: Ryan Giggs. Su estilo vertical, con el balón siempre pegado al pie y con una clase descomunal pronto marcaron al jugador, que supo que quería ser como él. Pese a ser realmente bueno en varios deportes, nada ni nadie consiguió despegarle del balón, con el que siempre se le podía ver en las calles de Cardiff.

En el colegio -el Eglwys Newydd Primary School-, pronto comenzó a destacar con el esférico, lo que le sirvió para que los ojeadores empezaran a fijarse en su estilo. Y su vida cambió radicalmente cuando Rod Ruddick se cruzó en su camino: el ojeador del Southampton decidió fichar al joven jugador cuando sólo contaba con ocho años: "Cuando le fichamos, no sabíamos que se iba a convertir en una estrella, pero después de varios años entrenando con nosotros en la escuela satélite de Bath (Inglaterra) sí sabíamos que se trataba de alguien realmente especial", asegura su descubridor.

Un niño que destacaba en todos los deportes

Desde entonces, todos los esfuerzos del Southampton se centraron en su formación deportiva, una situación a la que también ayudó sobremanera el instituto del joven Bale, el Whitchurch High. Su profesor de educación física, Gwyn Morris, vio en él un gran potencial, ayudándole a mejorar. Tal y como reconoció al diario Wales Online, pese a su juventud era un atleta muy completo: "Representó a nuetro colegio en hockey, rugby, fútbol, carreras de campo a través y de velocidad. De hecho, aún tiene nuestro récord de los 100 metros, establecido en 11,4 segundos".

Pero más allá de su velocidad, de sobra demostrada tanto en el Tottenham como en el Real Madrid, el gran logro de su profesor estuvo en mejorar sus condiciones: "Bale era un enorme jugador de fútbol con su pierna izquierda, pero casi no utilizaba la derecha. Por eso, le prohibí utilizar la zurda y los resultados de su mejora fueron evidentes". De hecho, Bale fue pieza clave de su instituto en el triunfo de la Cardiff & Vale Senior Cup, integrando el equipo sub-18 cuando él sólo contaba con 15 años. Y, entonces, llegó su explosión fisica, que le permitió crecer también en lo deportivo.

"Gareth, ¿por qué no estudias castellano?"

Escasos meses después, en abril de 2006, Bale se convertía en el segundo jugador más joven en debutar con el Southampton -con 16 años y 275 días, sólo por detrás de Theo Walcott-; un mes después, pasó a ser el más joven en jugar con la selección de Gales en la victoria de su selección ante Trinidad y Tobago por 2 a 1. Y entonces llegó una de las grandes revelaciones de su carrera deportiva: Ruddick, aquel hombre que le descubriera futbolísticamente, se le acercó y adivinó su futuro: "Debes aprender castellano, porque jugando así al fútbol algún día te va a hacer falta".

Tras convertise en indiscutible con el Southampton, llegó su fichaje por el Tottenham. Pero después de unas temporadas sin demasiado protagonismo, Harry Redknaap le cambió la vida: decidió innovar con Bale, y dejó de alinearle como lateral para jugar con él como extremo. A partir de ahí, su crecimiento fue exponencial, con especial mención a los dos 'hat-tricks' que consiguió en Champions frente al Inter: "Tras los partidos, como recompensa le di cuatro días libres y le ofrecí que se fue al resort de lujo de Dubai. No quiso ir, me dijo que prefería ir a Cardiff con su familia", señaló el técnico.

Cardiff puede ser la cuadratura del círculo

Dos temporadas después, y tras seguir firmando números espectaculares, el Real Madrid se hizo son sus servicios por 91 millones de euros. En su primer curso, y sin una pretemporada adecuada, se convirtió en un jugador básico para los éxitos blancos, consiguiendo goles fundamentales como en la final de la Copa del Rey y en la final de la Champions. Especialmente importante fue el partido de Lisboa, pues Bale era consciente de que ganando aquel partido, podría jugar la Supercopa de Europa en su ciudad de nacimiento. Meses después de aquel triunfo, quiere volver a brillar en Cardiff.

En los primeros compases de temporada, el centrocampista galés ha demostrado estar en plenitud de facultades. Muy enchufado y físicamente mucho más musculado, está llamado a ser uno de los jugadores fundamentales para el Real Madrid a lo largo de la presente campaña. Tras ser básico en los dos éxitos del conjunto del Santiago Bernabéu durante el pasado curso, ahora está ante la gran oportunidad de ser profeta en su tierra: Bale busca un nuevo título en Cardiff, la ciudad que le vio crecer y que le idolatra como uno de los mejores jugadores de su historia.

Fútbol
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios