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Gabi, un currante por herencia que no desentonaría jugando el Mundial
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LÍDER DEL ATLÉTICO, EQUIPO REVELACIÓN

Gabi, un currante por herencia que no desentonaría jugando el Mundial

El capitán del Atlético se ha convertido en referencia del fútbol español a sus 30 años. Simeone cree ciegamente en un chico formado en campos de tierra

Foto: Gabi, tras marcar en el último derbi contra el Real Madrid.
Gabi, tras marcar en el último derbi contra el Real Madrid.

La vida y costumbres han cambiado tanto desde la entrada del presente siglo que hay futbolistas en activo que, sin ser excesivamente veteranos, para sus compañeros más jóvenes serán algo así como el ‘abuelo cebolleta’ a la hora de contar batallitas. Uno de ellos es el capitán del Atlético de Madrid, Gabriel Fernández, ‘Gabi’ (1983). Un madrileño criado en Leganés, municipio pegado a la capital perteneciente al cinturón sur del extrarradio, y que el pasado martes se comió al centro del campo del Milan en un partido de Liga de Campeones.

Lo que más destaca del centrocampista atlético es la sencillez con la que ha asumido la carga futbolística y de liderazgo que le encomendó Simeone. El técnico argentino le conoce bien, de hecho debutó con el primer equipo en la 2003/04, temporada en la que regresó al club el Cholo jugador. Y es evidente que lo que ve en su capitán ahora se empenzó a gestar en esos primeros contactos canterano-estrella de hace más de diez años.

Porque Gabi subió con los mayores cuando las heridas en las piernas tan típicas de los campos de tierra aún no le habían terminado de cicatrizar. Siempre fue una destacada promesa de la reinaugurada cantera colchonera a finales de los años 90. El fútbol base de entonces estaba lejos de los campos de césped artificial y los entrenadores archi titulados que pueblan ahora la España campeona del mundo, y el Atlético, por situación geográfica, jugaba contra equipos pertenecientes en su mayoría a los barrios más obreros de la Comunidad de Madrid. A Gabi nada le pareció extraño, él era un chaval de esas áreas metropolitanas donde se vive sin lujos pero con mucha dignidad y eterno sacrificio por mejorar.

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Su padre era autobusero. Cubría una de las líneas que unía Getafe y Leganés, poblaciones vecinas, con la capital. Los autobuses interurbanos, de color verde, llamados cariñosamente la ‘camioneta’. Salir de esa normalidad social, en el mejor y más amplio sentido de la expresión, le permitió asimilar como natural que en su paso a la edad senior le tocara jugar en categoría regional, algo inédito para un filial de uno de los clubes más grandes del país.

El Cholo, orgulloso de su ‘14’

El Atlético de Aviación, a los efectos, el Atlético ‘C’, perdió la categoría en 2001, bajando del grupo VII de Tercera División a Regional Preferente. Gabi formó parte a sus 18 años de esa plantilla que, jugando en campos de tierra y junto a otros nombres conocidos como Manu del Moral o Toché, devolvieron al fútbol nacional al tercer equipo rojiblanco. No se le cayeron los anillos pese a haber jugador varios partidos yaen las selecciones nacionales inferiores. Poco más de un año después se entrenaba con la primera plantilla, para acabar debutando en Mestalla en la máxima división del fútbol español el 7 de febrero de 2004.

Luego llegó un año de cesión al Getafe, muy bien aprovechado y que le dio el crédito para regresar al Calderón durante dos temporadas. Sin llegar a cuajar en la eterna convulsión que ha vivido hasta hace dos días el equipo del Manzanares, acabó siendo fichado por el Real Zaragoza en 2007. Y en 2011, el fútbol le brindó una tercera oportunidad en la que siempre fue su casa, y la fortuna se alió aún más con él cuando Simeone cogió las riendas del equipo en mitad de esa temporada, rehabilitando la imagen que crítica y público tenía del equipo en general y del medio centro madrileño en particular.

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En el verano de 2012, a la edad de 29 años, se convirtió en el capitán del Atlético de Madrid. Su peso en el triunfal proyecto rojiblanco es incuestionable. El número ‘14’ que porta en la espalda es el mismo que llevaba su entrenador cuando jugaba. El propio Cholo ha declarado que se siente “orgulloso” de que así sea. Y es que a ningún aficionado se le escapa que Simeone sigue sintiendo que se viste de corto a través de la cabeza y las piernas de Gabi.

El jugador con más km de esta Champions

Todo lo que dice y hace el de Leganés está recubierto de una enorme coherencia. Son palabras de capitán, de líder que no necesita efectos especiales para que lo que diga retumbe en los medios o entre sus compañeros. De verdad que no es tan ancha la línea entre la bella realidad profesional por la que atraviesa, y la posibilidad de que un jugador como Gabi pudiera haber pasado a la historia de la Liga como un aseado futbolista de Primera división como tantos otros. Por ello, la vuelta de tuerca que ha dado a su carrera en poco más de dos años es digna de recordar entre los amantes del fútbol.

Lo ha conseguido corriendo más y mejor que la mayoría. Este jueves se conocía que era el futbolista de la actual edición de la Champions League que mayor distancia había recorrido: 93.085 metros en ocho partidos. Tiene el cuentakilómetros igual de ‘currado’ que el de los autobuses que su padre conducía diez horas al día, y que con el esfuerzo del hijo futbolista, pudo dejar aparcados para siempre. No más madrugones para llevar trabajadores, jubilados y estudiantes de aquí para allá, ahora toca vivir mucho más relajado.

Es el futbolista de la actual Champions que mayor distancia ha recorrido: 93.085 metros en ocho partidos. Tiene el cuentakilómetros igual de ‘currado’ que el de los autobuses que su padre conducía diez horas al día

El propio Del Bosque, que no deja que se le escape ninguno de estos detalles, le llegó a nombrar tras dar una de las últimas listas de convocados de la Roja. Admirando el buen momento del Atlético, hizo una curiosa alabanza al resto pero a partir de la figura del capitán rojiblanco, que nunca ha sido internacional absoluto: “Es un equipo que está teniendo un comportamiento fantástico, solo nos queda por llamar a Gabi de los muy titulares, pero hay mucha competencia del centro del campo”, se justificaba el seleccionador.

Y es que aunque el primero que asume que es casi una quimera es el propio jugador, sobre todo por los 30 años que marca su DNI, a ver quién se atreve a negar viendo su rendimiento actual que Gabi desentonaría entre los 23 del próximo Mundial, por ejemplo. Tratar correctamente el balón, que sabe de sobra, le da el crédito futbolístico. Y competir, corriendo mucho y bien, lo iba a hacer sin fallo y con naturalidad. Es su curro, que de casta le viene al galgo…

La vida y costumbres han cambiado tanto desde la entrada del presente siglo que hay futbolistas en activo que, sin ser excesivamente veteranos, para sus compañeros más jóvenes serán algo así como el ‘abuelo cebolleta’ a la hora de contar batallitas. Uno de ellos es el capitán del Atlético de Madrid, Gabriel Fernández, ‘Gabi’ (1983). Un madrileño criado en Leganés, municipio pegado a la capital perteneciente al cinturón sur del extrarradio, y que el pasado martes se comió al centro del campo del Milan en un partido de Liga de Campeones.

Real Zaragoza Diego Simeone
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