Es noticia
Menú
Fernando Alonso y el peligro de despertar a la bestia cuando no es valorada como merece
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
Un trabajado séptimo puesto

Fernando Alonso y el peligro de despertar a la bestia cuando no es valorada como merece

Se vio al piloto español continuamente al límite durante toda la clasificación y logró un buen resultado que demuestra la motivación extra y necesidad de destacar que siente

Foto: Alonso, en el Gran Premio de Mónaco. (Reuters/Christian Hartmann)
Alonso, en el Gran Premio de Mónaco. (Reuters/Christian Hartmann)

Desde que Fernando Alonso llegara al principado rodó en todo momento muy fuerte, incluso demasiado, tal y como atestigua que terminara contra las barreras en su último intento de lograr un puesto en parrilla. El asturiano buscó el quinto puesto que lo destacara como el mejor del resto, detrás de los inalcanzables Ferrari y RedBull. Lo consiguió en el primer intento de la Q3, pero en el segundo tuvo que conformarse con el séptimo puesto detrás de Lando Norris y George Russell. La bandera roja por el toque de Checo Pérez lo habría impedido aunque no se hubiera accidentado.

Alonso asumió su error al bajarse del coche y se lamentó por no haber logrado su objetivo. "Realmente pensaba que podía ser quinto, porque al primer intento lo logré. Quizá con la mejora de pista hubiera sido posible, pero no completé la vuelta. Perdí la concentración, frené demasiado tarde y bloqueé los neumáticos. Probablemente, debía de haber seguido por la escapatoria, mirándolo con retrospectiva, pero creí que era capaz de hacer la curva y no lo fui".

placeholder Fernando momentos antes de su accidente en la bajada hacia la curva de Mirabeau. (Reuters/Benoit Tessier)
Fernando momentos antes de su accidente en la bajada hacia la curva de Mirabeau. (Reuters/Benoit Tessier)

Al límite en todo momento

Su primer intento le dio la quinta plaza provisional con ocho décimas a Esteban Ocon en idénticas condiciones. El francés no es manco y en Mónaco tradicionalmente va muy bien. ¿A qué se debe esa motivación extra de Fernando Alonso para asumir unos riesgos propios de un espontáneo en una plaza de toros? Parece claro: se siente ninguneado por su equipo. Y ha sentido la necesidad de dar un puñetazo en la mesa a los gerifaltes de Alpine. Para recordarles quién es.

Alonso necesita pocos acicates para ir al límite. Si hay algo lo distingue, es que no está sujeto a bonus por puntos o a luchar por plazas de honor para dar siempre el 100 por 100. Su obsesión competitiva le identifica con pilotos como Rick Mears y su famosa cita: "Si mi salario depende de un bonus sujeto al rendimiento, es mejor que me despidan desde el principio". Para Fernando, el principal factor motivador en su compleja personalidad siempre ha girado alrededor de sentirse valorado. Cuando esto no ocurre, la bestia se despierta y enseña los dientes.

No ocurrió solamente en la sesión de clasificación, porque en todas las sesiones Fernando buscó acabar a toda costa lo más delante posible de su compañero de equipo. Las malas lenguas sugieren que su salida de pista era para evitar cualquier posibilidad de que Esteban Ocon le superara pero, aunque es algo que nunca sabremos, es cierto que parecía posible mejorar su tiempo inicial, a tenor de la mejora de la pista en los momentos finales de la sesión.

placeholder Fernando Alonso, antes de la clasificación del Gran Premio de Mónaco. (EFE/Christian Bruna)
Fernando Alonso, antes de la clasificación del Gran Premio de Mónaco. (EFE/Christian Bruna)

Como reconoció el asturiano, los límites presupuestarios no invitan nada a cualquier tipo de accidente por el daño que provoca a las finanzas del equipo. "Lo primero, pedir perdón al equipo por mi error", se disculpó el bicampeón mundial. "Esta temporada cada error se paga caro en los límites de presupuesto. Por tanto, no estoy muy orgulloso de mi clasificación. Espero que mañana haga un mejor trabajo". Un accidente supone mucho hoy para el equipo y sus mecánicos, pero en el fondo se mostraba orgulloso de su rendimiento durante el fin de semana en general. Y en la clasificación en particular.

Tuvo su mérito porque el Alpine sufre evidentes problemas con el efecto rebote, pero el trabajo entre pilotos e ingenieros surtió efecto. "Hicimos un montón de cambios, nuestro punto de partida estaba lejos de ser el ideal y el equipo trabajó muy bien y muy ágil, para hacer los cambios adecuados al coche, así que felicitaciones para ellos". Segundo mensaje subliminal: "chicos, esto no va con vosotros, esto es entre los jefes que no me valoran y yo".

Si hay lluvia, hay posibilidades

Una séptima plaza para Alpine en Mónaco es un gran resultado. Alonso tiene justo por detrás a Lewis Hamilton, a su compañero Ocon y a Sebastian Vettel, así que está ante una nueva oportunidad para reivindicarse ante referentes y viejos conocidos durante la carrera. "Ojalá que mañana podamos hacer una buena carrera", exclamó esperanzado el asturiano. "Si llueve, será una carrera caótica, de supervivencia. Para los que lo vean por la televisión será divertido, para nosotros un poco menos".

La posibilidad de lluvia es el principal debate en las mesas de los ingenieros y jefes de equipo, aunque con discrepancias con el pronóstico. El mismo sábado se vio pasar de un sol espléndido a lluvias intermitentes en cuestión de minutos. Aunque no lo reconozca, prefiere una carrera en seco. Alonso admitió que sobre mojado sus oportunidades de lograr un gran resultado aumentan. "Con lluvia, es una apuesta en todo que puede salir bien o salir mal. Veremos a ver si tenemos suerte".

Alonso busca un resultado que cierre algunas bocas y que, si el ninguneo continúa en la cúpula del equipo Alpine, deje en evidencia que la cuestión de fondo no es su pilotaje. Ni las dudas respecto a si mantiene todavía su grandeza como piloto.

Desde que Fernando Alonso llegara al principado rodó en todo momento muy fuerte, incluso demasiado, tal y como atestigua que terminara contra las barreras en su último intento de lograr un puesto en parrilla. El asturiano buscó el quinto puesto que lo destacara como el mejor del resto, detrás de los inalcanzables Ferrari y RedBull. Lo consiguió en el primer intento de la Q3, pero en el segundo tuvo que conformarse con el séptimo puesto detrás de Lando Norris y George Russell. La bandera roja por el toque de Checo Pérez lo habría impedido aunque no se hubiera accidentado.

Fernando Alonso
El redactor recomienda