Las razones para que Fernando Alonso regale otra alegría a Alpine en el GP de Francia
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UNA PISTA MÁS FAVORABLE AL A521

Las razones para que Fernando Alonso regale otra alegría a Alpine en el GP de Francia

El español marca el gran premio francés para dar otro salto en el realineamiento entre las expectativas para su retorno y la realidad de su rendimiento personal

placeholder Foto: Fernando Alonso, en el paddock de Paul Ricard, antes de comenzar el fin de semana del GP de Francia
Fernando Alonso, en el paddock de Paul Ricard, antes de comenzar el fin de semana del GP de Francia

“No estoy de acuerdo con la sensación de estar sufriendo tanto. Siendo sincero, he estado tres veces de seis en la Q3, tres o cuatro veces en los puntos, que es más o menos lo que esperaba. Así que no sé lo que la gente esperaba exactamente de mi regreso, pero estoy contento con cómo van las cosas". Pocos dudarán que las expectativas y la realidad en la primera fase del retorno de Fernando Alonso a la Fórmula 1 no se han alineado todavía. En parte, por el pasado del propio protagonista, tan veloz para coger una máquina de carreras por los cuernos. En parte, por un precipitado optimismo alentado por la motivación del propio protagonista desde que se anunció su regreso. Per antes de comenzar el GP de Francia, el español cree que poco a poco se están realineando esa expectativas con la realidad. Y Alonso siempre ha señalado esta carrera como el inicio de una nueva fase en su reacondicionamiento con la Fórmula 1.

Por el trazado, y también porque previsiblemente el Alpine incorporará una nueva dirección asistida para mejor matrimoniar al monoplaza con su estilo personal de pilotaje. El GP de Azerbaiyán reencontró a Alonso con los aficionados aunque solo se tratara de un par de vueltas. En Francia, en casa de Alpine, qué mejor momento para mantener la tendencia.

"En Francia, un nuevo campeonato"

Recientemente, Alain Prost (integrante de Alpine) se refería al retorno de Alonso añadiendo otra perspectiva adicional recuperando su experiencia personal en 1993, cuando volvía tras un año de ausencia. “La condición física, lo que llamamos fisiología, el estómago, el cuerpo entero, la visión, la cabeza..., y no olvidemos que tuvo el accidente en bicicleta. Pero está mejorando cada vez más, aunque todavía no está en lo mejor, en mi opinión. Lo sabe, y esperamos que rinda mejor en el GP de Francia, una pista diferente un circuito más ancho (que Mónaco y Bakú) que conoce bien. Veremos, pero no me sorprende que le esté llevando tiempo”. Pero al resto, sí, la verdad.

El propio Alain Prost reconocía que llegó extraordinariamente fuerte de físico al primer test con Williams, pero se arrepintió ante el impacto físico del monoplaza. Precisamente, el mismo discurso de Alonso cuando se subió al Renault de 2018 el pasado año. Porque, además, lo coches actuales son infinitamente más rápidos que en tiempos de Prost. Pero al margen de esta faceta apuntada por el francés como posible condicionante en las primeras carreras de Alonso, el piloto añadía otros factores tras Bakú. “De alguna manera, el comienzo de la temporada no fue el mejor calendario para un piloto recién llegado. Tuve Imola, Portimao, dos circuitos en los que no había corrido desde hace años y nunca en Portimao, y los demás habían corrido cuatro meses atrás en el campeonato anterior. Y luego, dos circuitos urbanos, como Bakú y Mónaco”. De aquí la relevancia que en este contexto adquiere el próximo GP de Francia para el español. “De modo que en las seis primeras carreras, cuatro fueron muy duras para hacerse a ellas. Desde Francia, empieza un nuevo campeonato para mí. Y en lo que se refiere a la dirección asistida, espero que podamos tener algo con lo que pueda sentir mejor el equilibrio del coche y con más retroalimentación de la que recibo ahora”, en referencia a su capacidad de sintonizar armónicamente al límite con el A521.

El yunque para Alonso

El español también ha añadido en su análisis de estas primeras carreras el paso atrás de Alpine tanto en Mónaco como en Bakú, para sorpresa del equipo francés. Por lo que Alonso se acoge para el GP de Francia a las referencias de Portimao y Montmeló como prueba de la evolución positiva del A521 desde su renqueante inicio. El trazado de Paul Ricard se mostraría así más favorable para el monoplaza francés, como también anticipaba Prost. "Sí, soy positivo aquí. Creo que Mónaco y Bakú, al ser circuitos urbanos, fueron para todos una sensación diferente con los coches. Así que, si tomamos Portimao y Barcelona como la última comparación real, creo que allí estábamos en una tendencia positiva. Así que no veo razón por la que no podamos volver a ser competitivos aquí", explicaba el jueves.

Pero, aún con estos factores que inciden a un mayor optimismo, de nuevo el sábado hará yunque para Alonso, y Paul Ricard servirá para confirmar esa esperada progresión personal. “Estoy contento con los domingos, no tanto con los sábados. Obviamente, hay un par de cosas en las que seguir trabajando, especialmente con la preparación del neumático, es difícil meterlos en la ventana de temperatura, especialmente los sábados”, explicaba el español, que en Bakú superó a su compañero nítidamente por primera vez.

“Las sensaciones con los neumáticos siguen sin ser buenas en las primeras vueltas, pero creo que esto es algo común para todos. Aunque seguimos mejorando con el ritmo los fines de semana. Pero no veo esos problemas que la gente parece comentar cada carrera". Porque aunque el interesado no lo reconozca, y quizás de manera poco realista, se esperaba más, o antes, del hijo pródigo en su retorno a la Fórmula 1. “Quedan todavía 18 carreras para terminar el campeonato, y entonces haremos las matemáticas en diciembre, no ahora”. Pero el GP de Francia debería marcar otro punto de inflexión. Sobre todo, porque también se juega en casa.

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